VIDEITOS MANDAN

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viernes, 26 de mayo de 2017

jueves, 25 de mayo de 2017

Ministro Salvador Del Solar habla claro sobre racismo

ANGRY Pope Francis SLAPS Donald Trump's Hand For Touching Him

President Trump Arrives at the European Union Headquarters

LOS MODALES DE TRUMP

VIVIR EN 'CHACLA'


Por Jorge Mariátegui.-

Despertarse a las cinco de la mañana con un trinar de aves, sonreír y acomodarse para seguir durmiendo. Salir a la ventana y no ver nada, no ver nada porque la neblina desaparece el río, los cañaverales que borden al Rímac en todos los valles de la Yunga, región que puntualizo mi sabio profesor Javier Pulgar Vidal, todas las casas prendidas en los cerros frente a mi ventana, los grandes árboles que salen entre tanta maleza, todo cubierto por la espesa neblina londinense. A las diez el sol rompe las nubes y empieza a cubrir como una sábana todo el valle. A las tres un fuerte viento te esconde en tu casa, y el sol desaparece, luego en muchos días, vuelve a aparecer, y termina atrás de los grandes cerros, que señalan el Océano Pacífico.

En las mañanas las garzas reales de Villa, atraviesan el cauce del Rímac y se van volando hasta Chosica. Allí hay un matadero y un lavadero para peces, que chorrea al río y lo vuelve insalubre.

Vuelan las mariposas amarillas de hoja en hoja, y los nerviosos colibríes vuelan y se posan en todas las flores que orillan en el Rímac. La falta de alimento ha permitido que los "guardacaballos" aves negras de largas colas, introduzcan sus largos picos, en las bolsas de basura. Los perros que abundan en cientos, ya no pueden abrir las bolsas que se ponen en estantes metálicos altos. Cada criollo y paisano tiene de uno a 8 perros por casa. En mi edificio hay 8 en el tercer piso y dos canivales en el primero. Son perros mal educados que ladran cuando pasa por afuera otro perro desconocido. En Berlin me comunica Alisa que los perros en la calle y en las casas "No ladran", son educados. Aquí la gente tiene perros y jamas, jamas los llevan a veterinarios, que los eduquen.

Palomas en bandadas surcan por docenas muchos lugares de la ciudad y no se chocan al volar, deben tener un sentido de guía que nadie ha descubierto. Pero, pero hay gavilanes negros y de cola roja, que se encargan de bajar la población dedicándose a saciar, con esas aves, sus sagrados alimentos.

Y las ardillas, que estoy seguro las han traído ex-profeso de Lima, para arruinar los jardines chaclacainos, están abundando. Y esas depredadoras no dejan anidar en los árboles, porque se comen los huevos y los pichones. Entonces muy pronto las especies que abundan acá desaparecerán. Y una especie de loros hermosos, que vuelan en bandadas chillando, también son víctimas de los halcones. Los he visto persiguiéndolos en el espacio. Es una visión fantástica, como los loros y palomas, huyen cambiando de rumbo, peor, la velocidad de las aves de rapiña es mas rápida y feroz. Y no podían faltar los gallinasos, que vuelan en pareja. Dicen los especialistas que son un modelo de apareamiento, nunca son infieles y viven con su pareja hasta la muerte.

Y apropósito nunca encuentras un ave muerta en el piso, deben tener sus cementerios exclusivos.

Todavía pasan a cualquier hora, gritando en parlantes inventados, motos con carretas, comprando fierro, vendiendo fruta, verduras y peces. También pasan con rondines los afiladores de cuchillos, y a las 5 de la tarde pasa el panadero, para el lonchecito. Y los heladeros con sus estridentes cornetas, se reúnen en la Plaza de Armas, que siempre esta con mucha gente y ellos tienen muchas opciones. Los sábados y los domingos, dos estantes con libros "bambas" se colocan en una esquina de la Plaza mayor, y son visitados por muchos lectores y traen los títulos de moda.

La plaza de armas o plaza mayor, está rodeada de varios cafés simpáticos con vista a la calle, donde puedes consumir batidos, infusiones, cafées, sanguches de toda variedad. Hay cinco chifas tres restaurantes arequipeños, otros de comida criolla que ofrecen menúes entre ocho y diez soles. Peluquerias, bazares y tiendas de ropa. Dos grandes mercados, Metro y Vea, ferreterias y varios negocios con materiales de construcción.

Hay sesentaiseis órdenes religiosas posesionadas en casonas envidiables, que les han donado los viejos ricos que se fueron al mas allá, o han sido compradas por ellas. Hay una parroquia muy bella dedicada a la Virgen Misericordiosa, con misas los sábados y domingos.

Muchos colegios algunos de ordenes religiosas para jóvenes y niñas. No hay taxis, pero hay una hemorragia de mototaxis, que te transportan por la red de calles. 

Los buses, los colectivos parten de Chosica.

Chaclacayo cuya traducción aymara es Chacla que significa cañaverales. Estoy haciendo una investigación sobre los orígenes aymara e inca de Chaclacayo porque hay muchas huacas en sus cerros.

Nos atraviesa una red ferrocarrilera, que antes perteneció al Perú y a los peruanos, que nos íbamos a Huancayo.

El Ferrocarrril Central del Perú, ya no lo es, gracias a que un señor apellidado Olaechea, se ha hecho cargo y dueño de la Empresa. Hoy el ferrocarril de todos los peruanos pagado por el estado peruano a Meighs, quien lo convirtió en el ferrocarril mas alto del mundo, donde viajabamos miles de miles de turistas que enriquecieron el erario nacional, y que fue transporte de miles de peruanos que sacaban sus mercaderías de sus lejanos pueblos, como vegetales, granos, cuyes, aves y ricos quesos y calentitos panes y muchos productos de panllevar que alimentaban a la ciudad de Lima y a otras ciudades aledañas. Nunca mas. gracias a que el señor Olaechea ha alquilado a los mineros, los mas ricos del Perú, para que transporten sus minerales de Huancayo, Cerro de Pasco hasta el Callao. Los ferrocarriles, que pasan jalando de 45 a 60 vagones tres a cinco veces en el día y la noche, no nos dejan dormir por sus bocinas escandalosas que tocan en plenas ciudades. El señor Olaechea, nos "ha permitido viajar en nuestro ferrocarril" una vez al mes, cobrándonos precios exorbitantes, arguyendo que el pasaje de antes era oneroso para el estado, y ahora él se divierte con nuestras heredades, como un millonario.

A él se debe que arrojados los que llenabamos el tren, hoy no tengamos en qué viajar, dando un giro dramático a todos los que viajamos en "buses de la muerte", en colectivos y en bangs o camionetas. Y ha permitido que la gran congestión de la carretera central, no permita que turistas nacionales y extranjeros, vengan a pasar los fines de semana y gozar de sol. Hay que procurar que ese señor Olaechea no se apropie de las playas de la Costa Verde, sino tampoco tendremos sol de verano en Lima.

Ojalá que alguien del gobierno lea esta protesta de todos los peruanos que vivimos entre Chaclacayo, Chosica y bellas ciudades mas arriba hasta Huancayo.

Mientras tanto Chaclacayo es una apacible ciudad rural, con parques, con calles llenas de árboles,que en las noches nos trasmite una paz, con gente simpática provinciana, que tiene sus casas prendidas en todos los cerros. Te cruzas con religiosas y religiosos con hábitos multicolores, y que rezan por ti, para que conozcas el cielo y no el infierno, donde deberías ir.

Regresar al pasado para vivir el futuro sanamente

007


Así fue el encuentro entre Trump y el Papa Francisco

¡No soy FUGITIVO! Alejandro Toledo se MOLESTA con la BBC

Chayanne - Qué Me Has Hecho (Official Video) ft. Wisin

martes, 23 de mayo de 2017

Toledo reaparece en actividad en Estados Unidos

Roger Moore & Susana Gimenez

MUERE ROGER MOORE- 007


James Bond también es mortal. El actor británico Roger Moore ha fallecido hoy en Suiza a los 89 años, debido a un cáncer, según anunció su familia. Es el primer adiós a un intérprete del agente 007. Moore, en concreto, fue Bond en siete películas de la saga. Sustituyó a Sean Connery en el papel, que mantuvo entre 1973 y 1985, siendo el actor que más veces ha interpretado en filmes oficiales al personaje creado por Ian Fleming.

"El afecto que nuestro padre sintió cada vez que se subió a un escenario o se puso frente a una cámara le empujó a seguir trabajando con noventa años. Gracias Papá, por ser tú y por ser tan especial para tanta gente", se lee en un comunicado difundido por sus hijos.

Vive y deja morir, El hombre de la pistola de oro, La espía que me amó —su favorito—, Moonraker, Solo para sus ojos, Octopussy y Panorama para matar son sus siete filmes de Bond. Fue el tercer actor de la historia en asumir el papel del agente 007, tras George Lazenby y Connery; le sustituyó Timothy Dalton, aunque Moore nunca vio los filmes de su sucesor, por miedo a que no le gustaran y su "honestidad en las entrevistas" le traicionara. A partir de ahí el rol pasó a Pierce Brosnan y, luego, a Daniel Craig, el último Bond hasta la fecha. El mejor, según Moore.

El británico fue, a la vez, el actor que asumió y dejó el papel del espía en edad más avanzada: debutó en el rol con 45 años y colgó traje y pistolas con 57, cuando, por su propia admisión, las chicas Bond con las que mantenía romances en las películas podían ser sus hijas, o incluso nietas: "Básicamente, era 400 años demasiado viejo para el papel". De hecho, se planteó dejarlo ya cuatro años antes, en 1981, tras Solo para sus ojos, y su última aparición en la piel del personaje, en Panorama para matar, le horrorizó. Aún así, el guion de la siguiente entrega, Alta tensión, se escribió pensando en él, y fue amoldado a toda prisa a Dalton.

Quizás fuera también el 007 que más puros fumó: su contrato le proporcionaba una dotación ilimitada de habanos Montecristo, tanto que la leyenda asegura que la cuenta salió por miles y miles de libras. Dejaba que sus dobles interpretaran todas las secuencias de acción —"¡estaría fisicamente muerto tras la primera toma!"— e incluso las carreras, ya que consideraba que él corría de forma "rara". Odiaba más aún usar las armas de fuego, debido a un trauma de su adolescencia: su hermano le disparó en una pierna con un fusil. Su carrera le obligó a superar esa pesadilla, aunque sus nervios en las secuencias con pistolas desesperaron a más de un director y obligaron a repetir una infinidad de tomas, según la web Imdb. Sus gustos en los cócteles y coches también le distinguen de los demás Bond: en siete películas nunca pidió "un martini con vodka agitado, no mezclado" ni condujo un Aston Martin.

Más allá de su papel más conocido, el currículo cinematográfico de Moore cuenta con más de 50 filmes y decenas de apariciones televisivas. Se llevó hasta un Oscar, y sin haber sido nominado siquiera: entregaba el premio al mejor actor en 1973, año en que el ganador, Marlon Brando, nunca apareció y envió a la actriz de origen indio Sacheen Littlefeather a rechazar el galardón. Así que la estatuilla quedó en manos, y luego en casa, de Moore. Sí fue candidato una vez a los antiOscar, los Razzies: justo el mismo año que Connery, en 1998. Ambos perdieron. 

Entre sus roles televisivos destacan, El Santo, donde interpretó durante siete años (1962-1969) al aventurero Simon Templar, y Los persuasores, en la que era Lord Brett Sinclair, un millonario que trataba de arreglar el mundo, junto con el personaje de Tony Curtis. Precisamente gracias a estas dos series alcanzó la fama global que le colocó en primera fila para el papel de Bond. Una vez, Moore explicó así su sí a la saga: "Cuando era un joven actor Noël Coward [dramaturgo e intérprete] se me acercó y me dijo: 'Con tu atractivo extraordinario y tu desastrosa falta de talento, deberías coger cualquier trabajo que te propongan. Y si te ofrecen dos al mismo tiempo, acepta el que te de más dinero'. Y aquí estoy". Antes de ponerse el traje de Bond, Moore buscó un trampolín en Hollywood, adonde acudió a principios de los cincuenta: logró un contrato con Metro-Goldwyn-Mayer, pero acabó regresando a Reino Unido sin haber dado el salto que esperaba.

Moore había nacido en Londres, en 1927, de una ama de casa, Lillian Pope, y un policía, George Moore. De joven, soñaba con ser artista y dibujante de cómics, aunque finalmente, y después de pasar por el ejército británico, optó por la actuación: entró en la Real Academia de Arte Dramático y empezó su carrera teatral. "No eres tan bueno, así que sonríe mucho cada vez que salgas", contaba el propio Moore que le dijo su primer agente.

Aquella frase le persiguió incluso en sus interpretaciones de Bond. La BBC recuerda que los siete filmes de 007 de la era Moore convencieron a la taquilla, pero mucho menos a los críticos. A menudo, las reseñas lamentaban, por un lado, que el actor había convertido a Bond en un personaje gracioso, en lugar del espía elegante al que daba vida Connery, y, por otro, que la propia saga se había dirigido excesivamente hacia el entretenimiento para familias. Aunque él reivindicaba esa elección: "Me gusta Bond, pero las situaciones que vive son ridículas. En teoría es un espía pero todos saben que lo es. ¿Qué tipo de agente secreto es reconocido allá donde vaya? Es escándaloso, así que había que tratarlo con un humor igual de escándaloso".

"Me encantaría ser recordado como uno de los mejores Rey Lear o Hamlet de la historia. Pero, ya que no va a ocurrir, estoy bastante contento de haber sido Bond", aseguró a la agencia Reuters. También bromeó con que sería el primer 007 en aparecer en un obituario. En el fondo, ya había vencido a la muerte varias veces, superando una dura neumonia que le atacó cuando apenas tenía cinco años y una operación por cáncer de próstata en 1993. Ayer, al fin, James Bond bajó las armas. A Moore, en el fondo, nunca le gustaron.

Shocking Blue - Venus

lunes, 22 de mayo de 2017

Santana - Into The Night ft. Chad Kroeger

ACTIVIDADES CASA DE LA EMANCIPACIÓN


Los alumnos del curso El hombre y su cultura a cargo del docente Alfredo Estrada Zavaleta del Conservatorio Carlos Valderrama, realizaron una charla sobre: Formas de organización política, a las 10:45 a.m el lunes 22 en la Casa de la Emancipación.

The Mummy - Official Trailer #3

JUSTICIA VÍA WHATSAP


Haciendo uso de la tecnología. El Segundo Juzgado Penal de la Corte Superior del Santa * sentenció a un procesado vía *WhatsApp. Óscar Beltrán De La Cruz Rosas, quien reside en la capital chilena, pidió acogerse a la figura de la conclusión anticipada en un juicio por alimentos.

Debido a la naturaleza del caso, el magistrado Efer Díaz Uriarte — a través de los encargados del área de Informática y con la aprobación del Ministerio Público y de la parte demandante— estableció comunicación con el procesado.

De la Cruz Rojas siguió la audiencia (en la que estaban presente todas las partes) y desde su WhatsApp respondió las diferentes interrogantes que formuló el juez a cargo del caso.

Previamente, a través de su abogado, el acusado cumplió con hacer efectivo un depósito de S/2,000, por concepto de pensiones devengadas y otros S/. 300 de reparación civil, que adeudaba en favor de su menor hija.

Vía WhatsApp, el imputado habló con su abogado y la fiscal del caso, tras lo cual aceptó el delito. El juez aceptó el acuerdo entre las partes y lo sentenció a un año de pena privativa de la libertad suspendida.

En la sala donde tuvo lugar la audiencia está instalado equipamiento que permite el desarrollo de videoconferencias a través de aplicaciones como Skype, Facebook y Whatsapp, lo que la convierte en la única de su tipo en todo el país.

Se debe tener en cuenta que es la segunda vez que se dicta una sentencia vía la aplicación de WhatsApp.

Contralor Edgar Alarcón presenta resultados- Chinchero


domingo, 21 de mayo de 2017

EL MURO Y EL FLACO



Un buen reportaje puede ser tan fascinante e instructivo sobre el mundo real como un gran cuento o una magnífica novela. Si alguien lo pone en duda, le ruego que lea la crónica de Ioan Grillo Bring On the Wall que apareció en The New York Times el pasado 7 de mayo. Cuenta la historia del Flaco, un contrabandista mexicano que, desde que estaba en el colegio, a los 15 años, se ha pasado la vida contrabandeando drogas e inmigrantes ilegales a los Estados Unidos. Aunque estuvo cinco años en la cárcel no se ha arrepentido del oficio que practica y menos ahora, cuando, dice, su ilícita profesión está más floreciente que nunca.

Cuando el Flaco empezó a traficar con marihuana, cocaína o compatriotas suyos y centroamericanos que habían cruzado el desierto de Sonora y soñaban con entrar a los Estados Unidos, el contrabando era un oficio de los llamados “coyotes”, que trabajaban por su cuenta y solían cobrar unos cincuenta centavos por inmigrante. Pero como, a medida que las autoridades norteamericanas fortificaban la frontera con rejas, muros, aduanas y policías, el precio fue subiendo –ahora cada ilegal paga un mínimo de cinco mil dólares por el cruce-, los carteles de la droga, sobre todo los de Sinaloa, Juárez, el Golfo y los Zetas, asumieron el negocio y ahora controlan, peleándose a menudo entre ellos con ferocidad, los pasos secretos a través de los tres mil kilómetros en que esa frontera se extiende, desde las orillas del Pacífico hasta el golfo de México. Al ilegal que pasa por su cuenta, prescindiendo de ellos, los carteles lo castigan, a veces con la muerte.

Las maneras de burlar la frontera son infinitas y el Flaco le ha mostrado a Ioan Grillo buenos ejemplos del ingenio y astucia de los contrabandistas: las catapultas o trampolines que sobrevuelan el muro, los escondites que se construyen en el interior de los trenes, camiones y automóviles, y los túneles, algunos de ellos con luz eléctrica y aire acondicionado para que los usuarios disfruten de una cómoda travesía. ¿Cuántos hay? Deben de ser muchísimos, pese a los 224 que la policía ha descubierto entre 1990 y 2016, pues, según el Flaco, el negocio, en lugar de decaer, prospera con el aumento de la persecución y las prohibiciones. Según sus palabras, hay tantos túneles operando que la frontera méxico-americana “parece un queso suizo”.

¿Significa esto que el famoso muro para el que el presidente Trump busca afanosamente los miles de millones de dólares que costaría no preocupa a los carteles? “Por el contrario”, afirma el Flaco, “mientras más obstáculos haya para cruzar, el negocio es más espléndido”. O sea que aquello de que “nadie sabe para quién trabaja” se cumple en este caso a cabalidad: los carteles mexicanos están encantados con los beneficios que les acarreará la obsesión antiinmigratoria del nuevo mandatario estadounidense. Y, sin duda, servirá también de gran incentivo para que la infraestructura de la ilegalidad alcance nuevas cimas de desarrollo tecnológico.

La ciudad de Nogales, donde nació el Flaco, se extiende hasta la misma frontera, de modo que muchas casas tienen pasajes subterráneos que comunican con casas del otro lado, así que el cruce y descruce es entonces veloz y facilísimo. Ioan Grillo tuvo incluso la oportunidad de ver uno de esos túneles que comenzaba en una tumba del cementerio de la ciudad. Y también le mostraron, a la altura de Arizona, cómo las anchas tuberías del desagüe que comparten ambos países fueron convertidas por la mafia, mediante audaces operaciones tecnológicas, en corredores para el transporte de drogas e inmigrantes.

El negocio es tan próspero que la mafia puede pagar mejores sueldos a choferes, aduaneros, policías, ferroviarios, empleados, que los que reciben del Estado o de las empresas particulares, y contar de este modo con un sistema de informaciones que contrarresta el de las autoridades, y con medios suficientes para defender en los tribunales y en la administración con buenos abogados a sus colaboradores. Como dice Grillo en su reportaje, resulta bastante absurdo que en esa frontera Estados Unidos esté gastando fortunas vertiginosas para impedir el tráfico ilegal de drogas cuando en muchos Estados norteamericanos se ha legalizado o se va a legalizar pronto el uso de la marihuana y de la cocaína. Y, añadiría yo, donde la demanda de inmigrantes -ilegales o no- sigue siendo muy fuerte, tanto en los campos, sobre todo en épocas de siembra y de cosecha, como en las ciudades donde prácticamente ciertos servicios manuales funcionan gracias a los inmigrantes latinoamericanos. (Aquí en Chicago no he visto un restaurante, café o bar que no esté repleto de ellos).

Grillo recuerda los miles de millones de dólares que Estados Unidos ha gastado desde que Richard Nixon declaró la “guerra a las drogas”, y cómo, a pesar de ello, el consumo de estupefacientes ha ido creciendo paulatinamente, estimulando su producción y el tráfico, y generando en torno una corrupción y una violencia indescriptibles. Basta concentrarse en países como Colombia y México para advertir que la mafia vinculada al narcotráfico ha dado origen a trastornos políticos y sociales enormes, al ascenso canceroso de la criminalidad hasta convertirse en la razón de ser de una supuesta guerra revolucionaria que, por lo menos en teoría, parece estar llegando a su fin.

Con la inmigración ilegal pasa algo parecido. Tanto en Europa como en Estados Unidos ha surgido una paranoia en torno a este tema en el que –una vez más en la historia- sociedades en crisis buscan un chivo expiatorio para los problemas sociales y económicos que padecen y, por supuesto, los inmigrantes –gentes de otro color, otra lengua, otros dioses y otras costumbres- son los elegidos, es decir, quienes vienen a arrebatar los puestos a los nacionales, a cometer desmanes, robar, violar, a traer el terrorismo y atorar los servicios de salud, de educación y de pensiones. De este modo, el racismo, que parecía desaparecido (estaba sólo marginado y oculto), alcanza ahora una suerte de legitimidad incluso en los países como Suecia u Holanda, que hasta hace poco habían sido un modelo de tolerancia y coexistencia.

La verdad es que los inmigrantes aportan a los países que los hospedan mucho más que lo que reciben de ellos: todas las encuestas e investigaciones lo confirman. Y la inmensa mayoría de ellos están en contra del terrorismo, del que, por lo demás, son siempre las víctimas más numerosas. Y, finalmente, aunque sean gente humilde y desvalida, los inmigrantes no son tontos, no van a los países donde no los necesitan sino a aquellas sociedades donde, precisamente por el desarrollo y prosperidad que han alcanzado, los nativos ya no quieren practicar ciertos oficios, funciones y quehaceres imprescindibles para que una sociedad funcione y que están en marcha gracias a ellos. Las agencias internacionales y las fundaciones y centros de estudio nos lo recuerdan a cada momento: si los países más desarrollados quieren seguir teniendo sus altos niveles de vida, necesitan abrir sus fronteras a la inmigración. No de cualquier modo, por supuesto: integrándola, no marginándola en guetos que son nidos de frustración y de violencia, dándole las oportunidades que, por ejemplo, le daba Estados Unidos antes de la demagogia nacionalista y racista de Trump.

En resumidas cuentas, es muy simple: la única manera verdaderamente funcional de acabar con el problema de la inmigración ilegal y de los tráficos mafiosos es legalizando las drogas y abriendo las fronteras de par en par.

LA GIRA DE TRUMP



Es llamativo el contraste entre el Washington que Donald Trump dejó atrás este viernes y el Riad que le recibió unas horas después.

Pero mientras en Washington se discutía si las acciones del presidente le situaban en el camino de un eventual juicio político, en la capital de Arabia Saudí, Trump recibía una fastuosa bienvenida. Fastuosa pero no fortuita teniendo en cuenta el perfil del visitante. Trump, recuérdese, hizo de la islamofobia y de la asociación entre terrorismo e islam unos de los ejes principales de su campaña electoral y, posteriormente, nada más llegar al cargo, su primera decisión fue imponer una prohibición de viajar a los ciudadanos de siete países árabes y musulmanes.

En la capital de su país, Trump es un presidente asediado por un manejo de las investigaciones sobre la trama rusa de su campaña electoral que ha merecido, además de severas críticas, el nombramiento de un fiscal especial encargado de investigar el caso.

Teniendo en cuenta esos pésimos antecedentes, el tratamiento de familia real dispensado por los saudíes a los Trump e, inéditamente, a su hija y yerno, Ivanka y Jared, deja claro hasta qué punto la diplomacia saudí ha entendido que un Trump en horas bajas en casa ofrece una magnífica oportunidad de ser seducido fuera de ella. Y a tenor de los resultados, parece evidente que la estrategia ha funcionado porque al firmar compromisos de compra de armamento de más de 110.000 millones de dólares y doblar esa cifra en proyectos empresariales, la visita ha permitido a Trump mostrar la faceta de empresario exitoso sobre la que ha construido su carrera política.

Además de vender armas —“hacemos unas armas preciosas”, ha dicho—, Trump ha consolidado un importante giro en la política exterior de EE UU. Frente a su predecesor, Barack Obama, que apostó por la modernización social y la apertura política de sus aliados árabes y musulmanes, Trump ha decidido volver al más duro y descarnado realismo. Como ya se observó en su decisión de recibir al presidente egipcio, Sisi, (al que llamó “amigo”) y está misma semana con el presidente Erdogan, también de visita en Washington, Trump solo tiene una vara de medir para la política exterior de EE UU: el compromiso en la lucha contra el terrorismo del ISIS. Así, mientras los Estados del Golfo cooperen con EE UU —y lo han hecho, firmando un acuerdo contra las fuentes de financiación terrorista— Washington obviará cualquier cuestión relacionada con la democracia y los derechos humanos. La lucha contra el “mal”, como Trump definió a ISIS, es la única prioridad. Volvemos al pasado.

El corazón valiente del 'inca' Maicelo

Maniobras aéreas realizadas previo a la llegada de Trump- Israel

Cazuza - "O Tempo Não Pára" - HD