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lunes, 26 de junio de 2017

Nirvana - Heart-Shaped Box

LEY DE ALIMENTACIÓN SALUDABLE TENDRÁ IMPACTO LIMITADO



La semana pasada se publicó el reglamento de la Ley de Promoción de Alimentación Saludable que tiene por objetivo la “promoción y protección efectiva del derecho a la salud pública al crecimiento y desarrollo adecuado de las personas”, según su publicación en El Peruano. La discusión de la ley se ha limitado a analizar los parámetros nutricionales para indicar si los alimentos son considerados “altos” en sodio, azúcar y grasas saturadas. Sin embargo, el efecto de la aprobación del reglamento de la Ley de Promoción de Alimentación Saludable en la decisión de compra de los consumidores será acotado. La reducción en el consumo sería de corto plazo y se daría sólo en algunas categorías. El reglamento se aprobó la semana pasada.

CASOS SIMILARES EN OTROS PAÍSES

Así ha sucedido en otros países luego de aprobarse leyes y recomendaciones que buscaban reducir el consumo de ingredientes que, ingeridos en exceso, son dañinos para la salud. Cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que el consumo excesivo de embutidos incrementaría la probabilidad de contraer cáncer, las ventas en el Perú cayeron 20% (en S/.2.6 millones) en un mes, según un estudio de Kantar WorldPanel (KWP). Luego de tres meses las ventas comenzaron a recuperarse. “El consumidor se olvida y sigue con su hábito normal”, dijo Celso Cáceres, gerente de cuentas de KWP.
Los consumidores modificarían su consumo según el producto. En Chile, cuando se publicó la ley de etiquetado —similar a la peruana— en junio del 2016, la reducción de las ventas se dio en las categorías dirigidas a niños: galletas y chocolates. “Los productos fueron marginados de quioscos y vendedores cercanos a centros educacionales”, dice Alfonso de los Reyes, gerente de investigación de Euromonitor International. Otro es el caso de categorías que ofrecen indulgencia como gaseosas y helados. Pese a que son altos en azúcar, el consumidor no toma en cuenta su valor nutritivo, dijo Jhoan Vega, director comercial de Arellano Marketing.

Más allá de los hábitos saludables que busca impulsar la ley, el factor determinante es el precio. “El consumidor quiere menos grasa, sal y azúcar, pero el precio es decisivo”, añade Cáceres de KWP. Las empresas tienen 39 meses para adaptarse a los parámetros finales. Éste es un tiempo más que suficiente para el cambio de etiquetado y manejo de inventarios, según Max Vidal, exdirector de Alicorp y profesor de posgrado de la UP. Vidal sostiene que podría lograrse incluso en seis meses.

IMPACTO PUBLICITARIO

El reglamento también contempla que se deberá comunicar las advertencias de los productos en el material publicitario. Su impacto se limitará a los paneles exteriores. El reglamento exige que las advertencias se publiquen en el 15% del tamaño de todos los avisos visuales. “Ello le quita glamour [a un panel] si se le pone parches que digan alto en sodio, azúcar y grasas saturadas. El objetivo de los paneles es generar awareness e intención de compra, sólo llamar la atención.”, comenta Eduardo Velasco, managing director de MEC Global.

Para el caso de los avisos en radio y televisión el impacto sería menor, aunque el reglamento no detalla sobre las exigencias. “Las advertencias publicitarias deberán ser consignadas en forma clara, destacada, legible y comprensible. Las leyendas escritas deberán tener una duración proporcional al tiempo que dure la publicidad”, indica el reglamento. En casos anteriores, los medios se han adaptado a las exigencias legales en beneficio de las empresas publicitarias. “Las radios sacaron promociones donde la empresa pagaba el aviso por 20 segundos y le daban los segundo de legal gratis”, añade Velasco.

domingo, 25 de junio de 2017

ENTREVISTA A CLAUDIO ZOLLA

DEMOCRACIA Y PERIODISMO



El periodismo es imprescindible para la convivencia en una sociedad libre, para el equilibrio de poder necesario en una democracia. Sin el periodismo desaparecería la crítica ordenada, y sin la crítica caeríamos en el imperio de la arbitrariedad y el miedo. Los abusos de poder no son monopolio de los regímenes autoritarios; se dan también en las democracias, y aunque el periodismo independiente no los puede evitar, la denuncia de esos abusos cumple en sí misma una función extraordinariamente valiosa.

La prensa ha cometido muchos errores; eso es indudable. Aunque la prensa ha sido un componente esencial de las democracias liberales desde su nacimiento, también es cierto que, sobre todo en las últimas décadas, el periodismo ha vivido en ocasiones en un pedestal de éxito, se ha separado en exceso de la sociedad a la que se dirigía y ha utilizado de forma algo arrogante el enorme poder del que ha gozado.

A este fenómeno se le ha llamado de distintas formas. La más difundida últimamente es la de posverdad. La posverdad se corresponde con el nacimiento de una era en la que la verdad, como todo, es relativo y todo depende del cristal ideológico con el que se mire y el propósito que se busque con su difusión.Esa arrogancia es muy visible hoy en algunos entornos dominados por periodistas que pontifican, toman partido y dan lecciones de moral en cualquier plató, a todas las horas del día y sobre cualquier asunto que se tercie. Pero el problema principal al que hacemos frente hoy es el intento de eliminación del periodismo, es la sustitución del periodismo por lo que ahora se llama “el relato”, es la sustitución del esfuerzo serio, profesional de la enumeración de los hechos, por la imposición de una narración creada al gusto del consumidor.

La posverdad es peor que la mentira, en el sentido de que la mentira puede llegar a descubrirse, pero la posverdad es incuestionable en la medida en que no necesita ser corroborada con hechos. Los responsables de comunicación de la Casa Blanca le han llamado también “hechos alternativos”, como si lo ocurrido se pudiera manipular como plastilina para darle la forma que más convenga a los intereses que se defienden. Tradicionalmente, a todo esto se le ha llamado así: manipulación. Y la función de la moderna posverdad es la misma que la de la vieja manipulación: impedir que los ciudadanos estén bien informados, que conozcan la verdad, que sean auténticamente libres.

Estamos, pues, ante un fenómeno, que lejos de ser anecdótico o pasajero, tiene una gran profundidad. Como advierte Timothy Snyder: “Abandonar los hechos es renunciar a la libertad. La posverdad es el prefascismo”. Estamos, probablemente, ante la mayor amenaza que existe contra las democracias en estos momentos. Porque la negación de los hechos, la manipulación de los hechos o la creación de relatos que satisfacen los prejuicios y el sectarismo no es una actividad inocente, tiene un propósito que siempre está ligado con el control del poder.

En parte esto se debe al desgaste de las instituciones, de todas las instituciones, por culpas propias y ajenas. En parte esto se debe al desprestigio de la autoridad, de toda autoridad. Es lo que Moisés Naím llama “el fin del poder”. Hay muchos ángulos positivos de este deterioro del poder en su concepción tradicional. El mundo se ha democratizado extraordinariamente. La iniciativa individual, el emprendimiento, la solidaridad encuentran hoy canales muy accesibles por los que desarrollarse. Google, Facebook… la revolución tecnológica nos ha permitido saber más, saberlo antes, comunicarnos mejor, más rápidamente. Viajamos más, conocemos a más gente, tenemos acceso a más puntos de vista.

Eliminada la función crítica de la prensa se puede deformar la realidad al capricho del consumidor. Exagerar los problemas, torcer los datos y prometer soluciones fáciles y paraísos inexistentes. Vivimos tiempos en que lo emocional lo invade todo, lo justifica todo. Yo “siento” que las cosas van mal, luego van mal. Yo “creo” que las cosas ocurrieron así, luego ocurrieron así. Es la demagogia del “todas las opiniones merecen respeto”, ya sea la de un profesional como la de un iletrado. Tanto vale mi impresión como una estadística. Tanto vale una emoción como un dato.

Junto a la magnífica erupción de oportunidades, la revolución tecnológica ha traído también una proliferación de nichos ideológicos, de sectarismo que actúa como caldo de cultivo del odio, la xenofobia y el racismo. Desgraciadamente, es muy frecuente que los usuarios de las redes sociales no las usen para acceder al extraordinario mundo de conocimiento que ofrecen, sino para interactuar entre el reducido círculo de los que son como yo, de forma que los prejuicios se retroalimentan y adquieren categoría de doctrina incuestionable.

Algo similar ocurre con muchas de las páginas web, blogs y confidenciales que circulan en nuestro entorno. Como periodista, entiendo como una oportunidad magnífica la de poder poner en marcha un periódico sin apenas recursos económicos y una tecnología básica y al alcance de cualquiera.

No hay duda de que todos tenemos que felicitarnos de las enormes posibilidades de pluralismo que esto representa. Pero también tenemos que admitir que muchos de esos confidenciales se han convertido en armas de destrucción de los rivales políticos o económicos, en propagadores de rumores, medias verdades o rotundas mentiras con propósitos espurios.

El periodismo no solo no está muerto sino que se encuentra ante un gran momento y una gran oportunidad. Pero el buen periodismo es caro, muy caro. Contar bien una historia exige desplazarse hasta el lugar de los hechos, hablar con una diversidad de fuentes que frecuentemente no quieren hablar, corroborar los datos obtenidos, someterlos a una edición rigurosa. Cumplir con ese deber es más necesario que nunca, pero también es más difícil que nunca.Bienvenidos sean los nuevos medios, bienvenidos sean al periodismo todos aquellos que puedan contribuir a la diversidad y al pluralismo. Pero, bienvenidos al periodismo, con sus normas y sus reglas y su código deontológico, no a la selva de demagogia y calumnias en la que algunos están convirtiendo el panorama de la información.

La amenaza a la libertad de expresión y al periodismo de calidad no se produce en sí mismo por las nuevas tecnologías. El periodismo de calidad y la libertad de expresión están amenazados porque algunos políticos han descubierto que quizá la nueva política se puede hacer mejor y con mucho más éxito sin periodismo exigente. Y porque algunos políticos prefieren periódicos que les den razón y no los sometan a la investigación y la crítica.

AUDITORES HUNDEN A ALARCON

MARCELO ODEBRECHET SOBRE OH



JUEGOS MENTALES: LA ESTAFA

viernes, 23 de junio de 2017

PARTICIPACIÓN DE ALUMNOS- PRÁCTICA GRUPAL- CASA DE LA EMANCIPACIÓN


Los alumnos de Practica Grupal del Consevatorio Carlos Valderrama Lic Alfredo Estrada Zavaleta, interpretaron obras de su repertorio en la Casa de la Emancipacion el viernes 23 a las 9:30 p.m.; asi: Due e pupile amabili, A cantar, Casamiento de negros y otras. 





lunes, 19 de junio de 2017

NUEVO AVANCE: Game of Thrones | Season7 (Subtitulado)

Contralor Edgar Alarcón presenta denuncia constitucional contra Thorne

CRECE RÉGIMEN DE CONVIVENCIA EN LA LIBERTAD


La Libertad es la segunda región con más inscripciones de uniones de hecho en el Registro de Personas Naturales de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp) al registrar entre el 1 de enero y el 31 de mayo de este año 191 parejas, informó la Sunarp.

De acuerdo a la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos, entre el 1 de enero y el 31 de mayo de 2017, se inscribieron Mil 348 uniones de hecho –a nivel nacional- en el Registro de Personas Naturales de la Sunarp. Lima, con 300 inscripciones, encabeza el listado, seguido de La Libertad (191), Arequipa (117), Puno (96), Pucallpa (67) y San Martín (67).

A continuación se ubican los departamentos de Ica (55), Piura (52), Pasco (51), Iquitos (39), Cusco (39), Huaraz (39), Junín (38), Lambayeque (33) y Cajamarca (33).

Cabe señalar que la inscripción de uniones de hecho en el Registro de Personas Naturales creció en un 58.03 % en relación al mismo periodo del 2016, al pasar de 853 anotaciones en el 2016 a un total de Mil 348 convivencias inscritas en lo que va del 2017.

En ese sentido, es importante precisar que la inscripción de convivencias creció en la mayoría de departamentos del país, destacando Pucallpa (136.36% de crecimiento), Puno (128.57%), Tacna (128.57%), La Libertad (101.05%), Ayacucho (94.4%), Lambayeque (83.3%) y Lima (64.84%).

¿Qué es la unión de hecho o convivencia?

La unión de hecho es la forma legal de reconocer el concubinato, y es la convivencia libre y voluntaria entre un hombre y una mujer libres de impedimento matrimonial, que haya durado por lo menos dos años continuos, para alcanzar finalidades y cumplir deberes semejantes a los del matrimonio.

En el matrimonio existen dos regímenes patrimoniales: la separación de patrimonios o el régimen de sociedad de gananciales. La separación de patrimonios se puede dar antes del matrimonio o durante el matrimonio. El régimen de sociedad de gananciales se presume solo durante la duración del matrimonio y lo constituyen todos los bienes y rentas obtenidos durante la vigencia del matrimonio, los cuales pertenecen a los cónyuges en partes iguales.

La ley reconoce que una unión de hecho es compatible con la sociedad de gananciales. Para ello la convivencia debe estar reconocida en la vía notarial o judicial. En el caso del concubinato los convivientes no pueden decidirse por el régimen de separación de patrimonios.

¿Por qué debemos inscribir una unión de hecho en la Sunarp?

Al inscribir la convivencia en el Registro de Personas Naturales de la Sunarp, la pareja precisa la fecha de inicio de la relación así como la de su finalización, en caso se produjera, ello con el objetivo de diferenciar con exactitud los bienes muebles e inmuebles que les corresponden a cada uno y evitar una injusta redistribución de su patrimonio.

En consecuencia, al inscribir la unión de hecho en la Sunarp, los convivientes garantizan la preservación de sus derechos patrimoniales o de propiedad, lo cual se puede hacer valer frente a cualquier tercero, ya que la inscripción da certeza de cuáles son los bienes que están sujetos al régimen patrimonial de la sociedad de gananciales por la que se rigen los integrantes de la unión de hecho.

¿Cómo inscribir una unión de hecho en la Sunarp?

El primer paso para formalizar una unión de hecho es acudir a un notario público o al Poder Judicial. En el caso de acudir a una notaria, se debe tramitar los siguientes documentos:

- Presentar una solicitud que incluya los nombres y firmas de ambos solicitantes, así como el reconocimiento expreso que conviven no menos de dos años de manera continúa.

- Declaración expresa de los solicitantes que se encuentran libres de impedimento matrimonial y que ninguno tiene vida en común con otro varón o mujer, según sea el caso.

- Certificado domiciliario de los solicitantes.

- Certificado negativo de unión de hecho tanto del varón como de la mujer, expedido por la oficina registral donde domicilian los solicitantes.

- Declaración de dos testigos indicando que los solicitantes conviven dos años continuos o más.

- Otros documentos que acrediten que la unión de hecho tiene por lo menos dos años continuos.

Completados estos requisitos, el notario mandará a publicar un extracto de la solicitud en el diario oficial ‘El Peruano’ y en otro diario de amplia circulación.

Transcurridos quince días útiles desde la publicación del último aviso, y si no se hubiera formulado ninguna oposición, el notario extenderá la escritura pública con la declaración del reconocimiento de la unión de hecho entre los convivientes y lo remitirá al Registro de Personas Naturales de la Sunarp del lugar donde estos domicilian para su respectiva inscripción.

MUCHO OJO: Si cualquiera de los solicitantes proporcionara información falsa para sustentar su pedido ante el notario, será pasible de responsabilidad penal.

EL DATO: El costo de inscripción de una unión de hecho en la Sunarp es de S/. 20.00 (los costos notariales no están incluidos); y el plazo de inscripción es de 7 días útiles.

La crisis Thorne: El elevado costo de Chinchero

domingo, 18 de junio de 2017

EUROPA, EL CAMBIO DE PIEL



Las elecciones británicas han sido el mayor desafío al que se ha enfrentado Theresa May tras convertirse en primera ministra por casualidad. May llegó tras la dimisión de David Cameron, quien después de haber ganado las elecciones por mayoría absoluta en 2015, convocó un referéndum que nunca creyó que prosperaría y, sin embargo, al día siguiente de su celebración se encontró con que el Brexit era un hecho y que Gran Bretaña estaba en el camino para dejar de pertenecer a la Unión Europea. 

Casi un año después de aquello, May tomó dos decisiones: que “Brexit significa Brexit” y que, para negociarlo, necesitaba más fuerza política que la mayoría absoluta que ya poseían los tories.

En el subconsciente de Theresa May parece ahora que operaban dos ideas. Por una parte, obtener la legitimidad de los votos que no tenía, ya que su mandato había sido consecuencia de un error de cálculo y de un pronunciamiento histórico para el que nadie estaba preparado, incluida ella misma que se había pronunciado contra el Brexit cuando era ministra del Interior. Y por otra, la de volver a instaurar el toque femenino en el Gobierno y en los asuntos públicos de Gran Bretaña, recuperando la sombra del legado de Margaret Thatcher.

Corbyn puso en evidencia un curioso fenómeno que ya se había producido en las elecciones de Estados Unidos que llevaron a Donald Trump al poder, en las que un senador muy mayor —como Corbyn— llamado Bernie Sanders consiguió canalizar y atraer la atención de los votantes más jóvenes que buscaban depurar y humanizar el sistema capitalista, rompiendo de alguna manera las disciplinas de la autoridad y las catarsis colaterales de la interminable crisis económica global de 2008.Sin embargo, al primer error se sumó otro, que va a tener un peso decisivo en el futuro de Europa. En primer lugar, el Brexit, que llegó con un Gobierno de mayoría, tendrá ahora que empezar a negociarse con un Ejecutivo en minoría que sólo tendrá los votos suficientes si forma una coalición. Y en segundo, revivió a quien parecía enterrado en términos generacionales y políticos, el líder laborista Jeremy Corbyn, que a veces no se sabe si molesta más a los conservadores o a sus compañeros socialdemócratas.

Mientras tanto, en Francia el fenómeno Macron continúa tras obtener la mayoría en las elecciones legislativas, logrando aumentar su base y legitimidad democrática, pero cimentándola sobre una altísima abstención. Un problema que explica también en parte la razón por la que Emmanuel Macron llegó al Palacio del Elíseo, es decir, el agotamiento del sistema político tradicional francés, el entierro de la V República y el nacimiento de otra manera de representar los intereses sociales y económicos de Francia que no estén tan ligados transversalmente al futuro de la Unión Europea.

En cualquier caso, Macron y su VI República —porque eso es lo que ha iniciado con su llegada al poder— no puede y seguramente sabe que no debe, de acuerdo con el mandato de sus electores, seguir con la política de entendimiento total con Alemania y sus recetas de austeridad económica y sacrificio para los países del Sur de Europa.

Macron tiene un mandato débil, pero claro, en un sentido: para que el sistema sobreviva es necesario cambiarlo. Gran Bretaña ya dio el paso de la ruptura total y ahora no es que tenga miedo, sino que los discursos y los supuestos políticos de ayer no encarnan ni las aspiraciones ni las decisiones que los europeos de hoy demandan.Con la salida de Europa de los británicos y la reconfiguración del mapa político francés, aquellos Gobiernos que, como el español, lo hacen todo en nombre de la ortodoxia europea, deberían estar atentos al cambio de piel que se está produciendo en Europa, porque, al margen de la influencia que tienen los problemas internos, es la determinación absoluta con que se aplican las políticas de austeridad económica marcadas desde Bruselas y Berlín —la doble B—, la que está desafiando la lógica de la evolución social y la legitimidad democrática de la Unión.

FERIA DE CAJAMARCA EN TRUJILLO

LA GLORIA DEL EMPRESARIADO NACIONAL



La crisis que afronta el Grupo Gloria esconde un tema bastante más profundo que un problema de etiquetado, crisis comunicacional o mala praxis empresarial. El problema de fondo está vinculado a la manera en la que algunas grandes empresas en el Perú actúan tratando de burlar las normas para lograr situaciones de excepción que los beneficien económicamente a costa de los competidores y consumidores.

Una de estas situaciones irregulares es la relación de los grandes grupos empresariales con los organismos reguladores. En la práctica y a vista de todos, los reguladores son controlados por estas grandes empresas. Prueba de ello es el caso Pura Vida. La misma denuncia que hoy se convirtió en escándalo por venir de Panamá era conocida por Indecopi y Digesa desde 2015, cuando Juan José Julca Preciado presentó la denuncia. Julca no tenía acceso a medios ni poder económico, y esta fue desestimada. Esta vez, ante la avalancha de protestas y difusión mediática, Indecopi y Digesa tuvieron que actuar.

No es el único caso. Latam –con el 52% del mercado de vuelos nacionales– logra que Indecopi cancele el Libro de Reclamaciones, mecanismo de defensa de los consumidores. Movistar decide un cobro ilegal por alquiler de decodificadores de cable y Osiptel se lo permite. ¿Se acuerda de Ositran, la adenda de Chinchero y Kuntur Wasi? Estos son ejemplos de grandes empresas que tienen comportamientos mercantilistas, prácticas monopólicas y que actúan libremente porque controlan a los organismos reguladores. ¿Cómo lo hacen? Con funcionarios públicos que entran al Estado a servir intereses privados y luego regresan al sector privado a las empresas a las que sirvieron.

El sector privado tiene que comprometerse con el desarrollo del país. Y eso pasa por romper prácticas mercantilistas y la captura de rentas. Y para ello, los ministros y funcionarios públicos deberían dejar de representar intereses de privados.

Joan Manuel Serrat, ESOS LOCOS BAJITOS