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martes, 25 de noviembre de 2014

lunes, 24 de noviembre de 2014

UN BALANCE DE LA CONSULTA




El referéndum de autodeterminación que pide Mas, y que Rajoy deniega, no es necesario. Los resultados ya están aquí, con nosotros. Votos a favor de la independencia: 1.622.661, un 44,3%; votos en contra, 2.041.098, un 55,7%. Esta es la información que cabe deducir del llamado proceso participativo del pasado 9 de noviembre (9-N). Garantías legales aparte, la votación del 9-N ha sido significativamente diferente de lo que habría sido un referéndum convencional. 

Difirió en la población de votantes potenciales, al añadir los residentes catalanes de 16 y 17 años, y los residentes extranjeros en Cataluña; difirió en la participación, que fue solo del 37% cuando en las autonómicas de 2012 fue del 70%; y difirió en la forma de plantear la pregunta, que frente a la clásica de si se está a favor o en contra de la independencia, formuló dos preguntas secuencialmente condicionadas.

Sin embargo, frente a estas diferencias, la votación del 9-N acabó realizándose en un clima de tranquilidad absoluta en el que todos los ciudadanos, tanto los que fueron a votar como los que se quedaron en casa, lo hicieron tan libre y voluntariamente como en cualquier otra elección. En estas condiciones, el comportamiento electoral de la consulta ofrece información, explícita en el caso de los que votaron e implícita en el caso de los que no lo hicieron, que puede ser explotada. En particular, los resultados que se hubieran obtenido en un referéndum con el censo electoral legal (residentes catalanes mayores de 18 años), con una participación más alta (por ejemplo, igual a la alcanzada en las elecciones autonómicas de 2012), y con la pregunta clásica: “¿Quiere usted la independencia de Cataluña?”, pueden colegirse del comportamiento electoral del 9-N.

Los resultados concretos a la doble pregunta: “¿Quiere que Cataluña se convierta en un Estado? Y en caso afirmativo ¿quiere que este Estado sea independiente?”, fueron los siguientes. sí-sí: 1.861.753 votos; sí-no: 232.182; sí-blanco: 22.466; no: 104.772; blanco: 12.986, y resto: 71.131. Un total de 2.305.290 votos obtenidos de un censo que según el INE (véase el artículo de P. Ríos y F. J. Pérez en EL PAÍS del 10-11-2014) es de 6.228.531 votantes potenciales. Esto da 3.923.241 abstenciones y una tasa de participación del 37%.

La tercera operación, la más subjetiva, consiste en redefinir estas cifras para una participación del 70% (igual a la de las elecciones autonómicas). Es posiblemente más subjetiva que la anterior porque el ajuste en este caso no puede ser uniforme para los cuatro tipos de voto. Suponemos que en el 9-N todos los electores favorables a la independencia votaron sí-sí y están por tanto recogidos en los 1.597.089 votos del sí, mientras que los 308.325 votos del no agrupan solo una parte de los contrarios a la independencia, dado que la gran mayoría de los mismos se abstuvieron. Para que la participación sea el 70%, las abstenciones deben reducirse de 3.365.518 a 1.600.510. Resolvemos este ajuste repartiendo la diferencia de abstenciones (1.765.008) primero entre las categorías blanco y resto de acuerdo con su peso relativo en el total de votos y asignamos lo que queda a la categoría no. Solo a la categoría no porque suponemos que ningún votante potencial del sí-sí se abstuvo. Este procedimiento da los siguientes resultados: sí, 1.597.089 votos; no, 2.008.931; blanco, 21.082, y resto, 115.479. Un total de 3.742.581 votos, 1.600.510 abstenciones, un censo de 5.343.091 y una tasa de participación del 70%.Para deducir de estos datos los resultados que se hubieran obtenido en un referéndum convencional, es necesario, en primer lugar, convertir los anteriores seis tipos de respuesta en los cuatro que saldrían de la pregunta clásica. La conversión utilizada es la siguiente. Sí (igual a sí-sí): 1.861.753 votos; no (igual a la suma de sí-no, sí-blanco y no): 359.420; blanco (igual a blanco): 12.986, y resto (igual a resto): 71.131. La segunda tarea consiste en escalar estos votos al censo de las elecciones autonómicas de 2012 (EA2012), que fue de 5.343.091 votantes potenciales. Escalar significa multiplicar los votos anteriores por un factor constante igual a la razón entre el censo EA2012 y el censo 9-N, lo cual a su vez implica suponer que la reducción del censo no afecta a la distribución de los votos. Los resultados de esta operación son los siguientes: sí, 1.597.089 votos; no, 308.325; blanco, 11.140, y resto, 61.019. Un total de 1.977.573 votos y una abstención de 3.365.518 votantes potenciales. Por definición, el censo es el requerido, 5.343.325 votantes potenciales, y la tasa de participación sigue siendo del 37%. El número de votos es ahora menor en todas las categorías porque hemos excluido de entre los votantes potenciales a los de 16 y 17 años, y a los extranjeros.

El último problema que queda por resolver es el abultado número de votos incluido en la categoría residual resto. Además del genuino voto nulo por causa de error de cumplimiento del votante (perfectamente esperable dada la complejidad de la doble pregunta), este resto podría incluir un cierto número de votos anulados ex profeso para testimoniar la oposición al proceso participativo del 9-N frente a la consulta inicialmente contemplada por la Generalitat. En todo caso, como sea que lo que simulamos es la respuesta a la pregunta clásica, menos susceptible al error, y en el contexto de un hipotético referéndum con las garantías legales de las que el 9-N carecía, procede reducir el número de estos votos. También subjetivamente, reducimos a la mitad esta categoría residual y repartimos la otra mitad entre las categorías sí y no de forma proporcional. Además, llamamos a la nueva categoría residual nulos.


El margen entre el sí y el no es de 11,4 puntos de porcentaje a favor del no. El voto independentista está lejos de ser mayoritario. Este es un ejercicio de estimación basado en supuestos simples y razonables. Otros supuestos pueden dar otros resultados, pero si siguen siendo razonables difícilmente cambiarán la ventaja sustancial del no.El resultado final es el siguiente: sí, 1.622.661 votos y no, 2.041.098 votos. Esto da un total de votos contabilizados de 3.663.759 y una distribución del 44,3% para el sí y del 55,7% para el no. Tenemos además 57.740 votos nulos y 21.082 votos en blanco. Es decir, un total de 3.742.581 votos, una abstención de 1.600.510 votos, un censo de 5.343.091 votos potenciales y una tasa de participación del 70%.

Alguien podría pensar que ésta es la situación actual, pero que el sítiene todavía un recorrido al alza que se manifestaría en el contexto de un referéndum legal. Los resultados de este ejercicio, sin embargo, no sustentan esta hipótesis. Salvando la distinta naturaleza de los dos escenarios comparados, en las elecciones autonómicas de 2012 los partidos independentistas (CiU, ERC, CUP y SI) obtuvieron 1.781.460 votos, mientras que los votos del sí aquí estimados son 1.622.661; hay indicios, pues, de que la tendencia del sí puede haber girado a la baja. Por otra parte, en un referéndum legal, la participación sería seguramente superior al 70% aquí utilizado como hipótesis; dado que todos los votantes del sí están ya en este 70%, una mayor participación aumentaría la importancia del no.

El 44,3% en favor del sí es más un techo que un suelo. Es el resultado obtenido después de lo que cabe calificar como la campaña electoral más contundente, amplia, dotada y débilmente contestada de todas las que se han visto en la vida de nuestra democracia. En las dos semanas previas al 9-N, los medios públicos de comunicación se volcaron prácticamente de forma exclusiva en la promoción del sí-sí. Por otra parte, es un resultado que se produce cuando la parte contraria a la independencia todavía no ha sabido explicar de forma efectiva el desastre económico y financiero que supondría la salida de Cataluña de la Unión Europea.

A la vista de los resultados del 9-N, resulta incomprensible la insistencia de algunos partidos soberanistas en querer acelerar todavía más el proceso hacia la independencia. El 44% en favor de la independencia de Cataluña es sin duda un apoyo notable, pero ¿quién puede razonablemente pedir una declaración unilateral de independencia con un 56% de los catalanes en contra?

domingo, 23 de noviembre de 2014

ES RENTABLE DESOBEDECER A LA JUSTICIA?



EL PASADO día 9 de noviembre se votó en Cataluña. Y ello, a pesar de que el denominado «proceso participativo» -sucedáneo de la consulta inicialmente prevista- había sido suspendido días antes por el Tribunal Constitucional. El Gobierno catalán, en una actitud de claro desafío, decidió liderar la gestión y organización de la votación y su presidente llegó a emplazar al Ministerio Fiscal a ver en él al único responsable del proceso. Hace algunas semanas, reflexionaba en estas mismas páginas acerca de la, a mi modo de ver, cuestionable capacidad de nuestro Estado de Derecho para defender el orden constitucional en situaciones jurídicas límite. 

Apuntaba, entonces, el escaso valor que el Código Penal atribuye a las sentencias de los tribunales, pues, ni saca el aprovechamiento de su verdadero papel, ni es capaz de obtener todas las ventajas del delito de desobediencia a las resoluciones judiciales.

Desobediencia que, aunque resulte sorprendente, es tratada, hoy por hoy, como un delito contra la Administración Pública, esto es, como si tal conducta afectara al buen funcionamiento de los «servicios administrativos» y no al «orden constitucional de la división de poderes». De ahí que sea castigada con simple pena de multa y otra de inhabilitación. Los acontecimientos vividos en Cataluña el pasado día 9 de noviembre invitan a una profunda reflexión sobre la regulación actual del delito de desobediencia a los tribunales, otra verdadera vía de agua en nuestro orden jurídico.

El Derecho, la ley, establecen aquello que los tribunales deciden que la ley dispone. Que esto sea o no cierto científicamente importa mucho menos que el ser una regla de funcionamiento democrático. De la misma manera que una ley rige para todos los ciudadanos, tras su aprobación por la mayoría parlamentaria, sea o no una ley correcta, o se corresponda o no verdaderamente con la voluntad nacional, sucede que la discusión sobre el acierto científico de las sentencias, como la del acierto político de una ley aprobada, no impide la absoluta convicción de su carácter vinculante y de su observancia obligatoria en ambos casos. Esto es así en democracia porque, si no es así, la democracia no existe o es ya otra cosa.

Ante algo tan trascendental para el funcionamiento del Estado de Derecho, resulta insólita la pobreza de nuestro sistema jurídico para desencadenar el mecanismo de respuesta ante el incumplimiento de esa regla democrática. Ya lo hemos dicho: la desobediencia a las resoluciones de los tribunales es tratada como un delito contra la Administración Pública. Sin más.

Para nuestro Código Penal, merece el mismo reproche el comportamiento de cualquier funcionario público que se niega abiertamente a dar debido cumplimiento a las decisiones u órdenes de sus superiores que la acción de la autoridad que abiertamente se niega a dar cumplimiento a las sentencias de los tribunales. Sin embargo, obvio es que nos hallamos ante acciones muy diferentes.

En efecto, la aparente semejanza de esas conductas no puede ocultar la diferente relevancia de lo que, en cada supuesto, se pretende proteger con su castigo. En el caso de la desobediencia del funcionario al superior, se ataca el principio de jerarquía en el ámbito administrativo público, en cuanto elemento imprescindible para la eficacia de aquél. En el caso del incumplimiento por autoridades de las resoluciones judiciales, la lesión en nada afecta a los servicios públicos, sino a la división de poderes en que se apoya el Estado de Derecho, porque, en el fondo, con tal conducta, se niega el ejercicio de la jurisdicción que compete al Poder Judicial, juzgando y haciendo ejecutar lo juzgado.

Diferenciado el «servicio público», por un lado, de la «división de poderes», por otro, es preciso hacer una nueva distinción en las acciones de desobediencia judicial. Cuando las comete un particular, se agota el alcance de la conducta en la desobediencia personal misma. De ahí que el Código Penal las tipifique en un artículo diferente (art. 556). En cambio, cuando quien desobedece es una autoridad que, en su condición de tal, se niega a dar cumplimiento a las decisiones de los tribunales, el delito trasciende lo personal del desobediente y entra de lleno en la esfera de la quiebra institucional, por ruptura del principio de división de poderes en que se apoya el Estado de Derecho.

Cuando es una autoridad quien incumple, no estamos sólo ante una desobediencia personal -menos aún ante una disfunción en la prestación de los servicios públicos-. Estamos ante la lesión de un pilar básico en toda organización política libre y democrática.

Lo sorprendente es que, hoy en España, la desobediencia de un particular a un agente de la autoridad se castiga con pena de prisión. Sin embargo, si el presidente de una Comunidad Autónoma desobedece una resolución firme del Tribunal Supremo o del Tribunal Constitucional, a lo más que se enfrenta es a un pena de multa y a otra de inhabilitación. Hay otro aspecto que agrava aún más el incorrecto tratamiento en nuestro Código Penal del delito de desobediencia.

En el caso del funcionario que recibe una orden del superior, nada permite asegurar con certeza la legalidad de la orden recibida. La obligatoriedad del mandato se apoya en razones de eficacia de la gestión, no en que la posición jerárquica del superior ordenante le confiera la cualidad de máximo intérprete del Derecho en términos excluyentes de cualquier error por su parte. Lógico es que el Código Penal permita al subordinado excusar el cumplimiento de la orden, cuando ésta constituya una infracción manifiesta y clara de un precepto de una ley o de cualquier otra disposición legal.

Ahora bien, esta excusa es inadmisible en relación con lo decidido en una sentencia judicial firme, que, por serlo, constituye la verdad jurídica indiscutible y, por tanto, vinculante y obligatoria. Su crítica desde una perspectiva académica -incluso política- no obsta su eficacia como verdad jurídica oficial y como decisión que necesariamente ha de cumplirse. Por consiguiente, no se entiende que la excusa de incumplimiento de una orden, basada en la ilegalidad de ésta, pueda referirse también a las sentencias, tal y como lo plantea nuestro vigente Código Penal.

No es admisible, en un Estado de Derecho, la posibilidad de «justificar» el incumplimiento de resoluciones judiciales sobre la base de discutir la legalidad de lo decidido en ellas. Una cosa es «disculpar» a quien desobedece por error, manteniendo, no obstante, que ha actuado en términos objetivamente delictivos, y otra muy diferente «justificar» su conducta por entender que la sentencia desobedecida es equivocada. Considerar que un comportamiento así es lícito resulta demoledor para el correcto funcionamiento del Estado de Derecho. Y, pese a todo, así resulta del vigente artículo 410 del Código Penal.

ESTA PREVISIÓN de nuestro Código es una reliquia que arranca del Código de 1822, de donde pasó al de 1848 y, de éste, al de 1870. La recogió luego el Código de 1944 y la vuelve a repetir el actual Código Penal, denominado Código de la Democracia. Ya en 1949, Laso decía que estábamos ante una exención absurda «si se piensa que los órganos judiciales son aquellos a los cuales el Estado encomienda como su fin propio el declarar el Derecho». Toda una lección dada desde los años 40 al democrático legislador de nuestros días.

En suma, los acontecimientos recientes de los que hemos sido testigos y el importante papel que, visto lo visto, está llamado a desempeñar en el futuro el delito de desobediencia a los tribunales aconsejan una pronta revisión de su actual regulación, de modo que ésta quede ubicada dentro de los delitos contra la Constitución, como un delito contra las instituciones del Estado y la división de poderes. El nuevo tratamiento del delito debería incluir una banda amplia entre los límites mínimo y máximo de penalidad, según la gravedad de la desobediencia, que podría depender tanto de la jerarquía del desobediente (funcionario, autoridad, ...), como la del órgano desobedecido (Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional u otros). Ni que decir tiene que, en esa deseable regulación, no debería aparecer para nada la inadmisible exención de responsabilidad por supuesta ilegalidad de lo decidido por el tribunal.

Está bien que nadie se crea por encima de la ley. Pero lo que no es admisible es que algunos consideren que resulta rentable trasgredirla.

EL IMPERIO DE LA LEY



Dice el filósofo Marcel Gauchet que en la política francesa lo que determina la hegemonía es el punto de confluencia de las reivindicaciones nacionales y de las reivindicaciones sociales. Marine Le Pen se ha hecho con el voto de los decepcionados por las políticas de la derecha y de los decepcionados por el fracaso en redistribución social de la izquierda. 

Por eso el Frente Nacional es hoy el partido con mayor base popular. Algo parecido ocurre en España, en este caso con Podemos como potencial beneficiario. Se anuncia alta tensión para el año electoral que se avecina. El PP busca rescatar a los frustrados por los síntomas de pérdida de control de la situación catalana y el PSOE recuperar imagen social. Pero ambos luchan contra un déficit insuperable de credibilidad.

El PP opta por el palo en Cataluña, lanzando como ariete a la Fiscalía General del Estado, en una operación que sólo puede acabar mal: o la querella muere en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, con un nuevo fracaso de Rajoy; o entramos en un proceso judicial que sólo agrandará la fractura. El PSOE radicaliza su discurso social, en algún momento tendrá que hacer algún guiño a Podemos, y necesita marcar distancias con el PP para minimizar su responsabilidad en el cierre bipartidista del sistema, pero siempre con miedo a aparecer como débil en la defensa de la patria.

La política es reconocimiento de la realidad, capacidad de iniciativa y autoridad (que no autoritarismo). El Gobierno del PP vive en la negación de la realidad, siempre llega tarde, y su presidente ya solo conserva alguna autoridad sobre su partido. Rajoy nunca ha querido mirar de cara a la cruda realidad social de España, la pobreza, la desigualdad, escudándose en indicadores macroeconómicos ajenos a la percepción ciudadana; nunca ha aceptado el grado de deterioro de las instituciones; nunca ha reconocido la dimensión de la corrupción; siempre ha minimizado el secesionismo en Cataluña.

Ciertamente no hay democracia sin legalidad, pero como instrumento nunca como fin. La filosofía espontánea de los juristas tiende a confundir la ley con la realidad, con la moral y con la política. Como si sólo fuera digno de existir lo que es legal y todo lo que la ley permite fuera moral. Dos millones de personas en una votación reivindicativa y pacífica en democracia no puede ser una cuestión penal. Es política. Y hay que tratarla como tal. El caso catalán se está convirtiendo en la prueba de la capacidad democrática del régimen. La democracia es reconocimiento del otro. No hay peor político que el que carece de autoridad, porque para demostrar que manda puede hacer cualquier disparate. Se empieza cargando a la justicia con tareas políticas que no le corresponden, se sigue con la suspensión de la autonomía y se acaba mandando a la autoridad competente, militar por supuesto. ¿Es esto lo que algunos llaman imperio de la ley?

SUAVE CON LA PRÓSTATA

miércoles, 19 de noviembre de 2014

martes, 18 de noviembre de 2014

lunes, 17 de noviembre de 2014

domingo, 16 de noviembre de 2014

IGUALDAD ANTE LA RED


El presidente Barack Obama ha intervenido en el intenso debate que desde hace unos meses tiene lugar en Estados Unidos sobre cómo deben regularse los servicios de Internet. Obama ha pedido a la Comisión Federal de Comunicaciones que la nueva normativa que debe aprobarse en breve impida de la forma “más estricta posible” que los proveedores de acceso a Internet puedan ofrecer descargas de contenidos más rápidas —servicios premium— a quienes paguen por ello. 

La comisión propuso en mayo una nueva regulación que abría la puerta a la existencia de un Internet de dos velocidades, al autorizar contratos de acceso privilegiado.

Para Obama y los defensores de la neutralidad de la Red, estos privilegios supondrían una discriminación en el uso de un servicio fundamental, tanto para la libertad de expresión e información como para el desarrollo de cualquier actividad económica. Y una restricción a la libre competencia: los grandes proveedores podrían avenirse a pagar los precios premium, pero no así los pequeños. Estos sectores consideran fundamental que una página web de Amazon o de Ikea pueda descargarse a la misma velocidad que la de un pequeño comercio o un modesto blog.

El sistema permitiría que determinadas empresas proveedoras pudieran garantizar a sus usuarios, mediante el pago de una cuota superior, la descarga de contenidos con mayor rapidez que el resto. Hasta ahora, los usuarios pagan tarifas diferentes en función del medio y la capacidad contratada: no cuesta lo mismo una conexión por ADSL que por fibra óptica porque el servicio también es distinto. 

Pero la propuesta de doble velocidad consentiría discriminar entre los contenidos que viajan por cada uno de esos sistemas. La reacción fue tan abrumadora que la comisión abrió un periodo de consultas en el que ha recibido más de cuatro millones de sugerencias.

Pero también es cierto que el crecimiento exponencial del tráfico de contenidos coloca a las operadoras de telecomunicaciones en la permanente necesidad de ampliar su capacidad y de innovar para atender la creciente demanda, lo que exige enormes inversiones. 

En la regulación que se haga debe prevalecer, tanto en Estados Unidos como en Europa, el principio de no discriminación y la igualdad de acceso para todos los proveedores de contenidos. Lo que no es óbice para que se busquen otras vías que faciliten las necesidades de inversión en telecomunicaciones.

POR QUÉ NOS CASAMOS?


Por Jorge Mariátegui.-

Esta crónica está fielmente extraída de mi centenar y más amigos que se casaron, lamentando que el 30 por ciento se separon, se divorciaron, con hijos, o por que son “hueros”. Este periplo se informa en una traza de nada menos que… cincuenta años!

En mi época era muy raro que del colegio salieran embarazadas, pero hubo, algunas que se lo extrajeron en complicidad con tios, amigas y en último caso…. la madre.

Sin embargo, las chismosas amigas y compañeras del 4to de media, en un colegio victoriano, dirigido por una amiga íntima, le “datearon” que Mariquita, tenía varios signos raros, como vomitar sin intentarlo, y que los senos le rompían la blusa blanca del uniforme. Ella estaba bien fajada.

La directora la llamo, llamó a sus padres, la expulsaron de su casa, y no regresó mas al colegio. No se supo nada de su pareja. Nunca mas la vieron.

Se fue de viaje.

Muchas jóvenes ociosas, que se levantan a la hora que le da la gana, y contentan a padres, tios, y vecinos, son atizadas diariamente por la madre que no vive con ella. Viene el tío y la reprende a la casa de la abuela. Ella se harta, se pone de acuerdo con el idiota de su marinovio, y se escapa. La madre se queda con el vestido de novia, con las tarjetas de la despedida, y con los partes matrimoniales, que ya no se usan.

Los padres adormecidos por su época y por su edad, no se dan cuenta, que las amiguitas de su hija, ya se largaron con su marido, que han parido a la vista y paciencia de los padres de los parientes y de los amigos. Pero la madre para no perder su estatus de madre a la antigua, ya no tiene vela en este entierro….y le realiza su “Baby shower”, que es una vergüenza, pero que es la cara que presenta la madre para tapar “el pecado de su hija”.

Porque la Religión nos ha dominado cuatro siglos, y si quieres tener relaciones sexuales, tienes primero que acercarte a su casa, pedirla, darle una sortija bamba, y asistir a todas las despedidas, hasta al té de tías, que no son sino una jauría de chismes. Felizmente, las viejas que me circulan de amistad, ya no van a esa clase de despedidas, primero porque arrastran “las patas”, ya no van a la costurera, porque las carnes no le soportan ningún vestido, ya no tienen costuras, para abrir. Además ese vestido huela a polilla y tiene mas de 40 años de asistencia a conmemoraciones.

Las chicas salen según su condición a “bailar” o a la despedida de cualquiera, casi inter-diario. Y escuchan mientras tiran la puerta, la misma cantaleta de su madre sospechosa y abnegada “cuídate…no llegues tarde”, sabiendo que se va “al telo”.

Hoy las chicas están mas advertidas con las píldoras del otro día, o el condón con resortes, o el condón oloroso para el “trafico oral”. Ya sin tapujos, como antaño, te dicen…”quieres que me baje…”. “te hago el beso negro”, “oye tú eres “gay”?. O te mandan “al carajo!, o te mentan la madre, porque se han educado con hombres en el “cole”. Y aprendieron mal, las lisuras que se dicen los jovenzuelos, aún más, inventan otras que te dejan …pensando….

El vocabulario diario de las chicas, es mas depravado que el que antiguamente hablaba un carretero o un chofer de camión del Callao. Las chicas hablan ordinariamente con una jerga que diariamente van cambiando y que unida a la chispa peruana, van formando un nuevo vocabulario ininteligible, por sus padres y amigos que la rodean de otras edades.

Entonces las chicas que azotadas, perseguida, gritadas y expulsadas de sus casas por sus padres, se largan con su enamorado, y se desaparecen por un largo tiempo. El que regresen o no, es decisión de la chica.

Hay otras chicas que tenían la osadía de dormir con sus maridos solteros, en su casa, porque su vieja que trabaja se va a las seis de la mañana, y ellos salen a las 8, cuando su abuela duerme como una lirona. Entonces la madre, de experiencia, le plantea, que te parece si te buscas donde dormir con tu marido, porque! ya me tienes harta!. Y la chica se va con su marido, y hoy se lleva muy bien con su madre, sus abuelos y su pareja. Por supuesto que la madre, ni por asomo le dice…”hijita y cuándo te casas”.

Y has ido a visitar a tu suegro. Sí, y cómo se siente. Mejor, más bien Víctor que estaba en su casa se fue sin despedirse de mí. Adonde? No sé, se largó.

Y cuántos años está con él? Muchos años. Y te ha dicho para formalizar? No. Está estudiando medicina y en Lima. Ay…..ya….

Todos en la casa lo atosigaban. …Y cuándo te casas?. La próxima será tu boda!. Hasta que se casaron, por cansancio, porque ellos vivían ¡Regios! Inaugurando hoteles en Lince.

No lo podían ver ni en pintura. Porque era un vago. Era de buena familia, pero los rumores corrian y las viejas celestinas, alcahuetas, decían que fumaban mariguana. Pero…pero ella también fumaba, y se mandaban unas “prendidas” que ella regresaba con los ojos ardiendo y una sed insaciable. Un buen día se largó, por varios días. Una mañana en la Iglesia de Santo Domingo se casó a las 7 de la mañana, vestida de percala y sin buquet. La ciudad habló por un mes del caso.

Otros amigos también se casaron con “feas”. Ellos bien plantados, profesionales, etc. Etc. Ellas los persiguen. Ellos han perdido su vida. Los sacan de las casas de sus amigos donde se abren unas tertulias y donde van chicas bonitas, pero ellas las feas, no son invitadas, pero el teléfono repiquetea. Y ella hace hablar a la mayorcita, que repite lo que la bruja fea de su madre le dicta. Y el, buen hombre, se despide y se va.

Otras amigas que hicieron unas bodas matrimoniales de 400 invitados en Recreos y Jardines. Se casaron embarazadas, y se quedaron bien plantadas, porque los maridos se largaron.

Otro grupo de amigas, se enamoraron de “desocupados, sin trabajo fijo, hijos de mamá y papá”. Se casaron en una boda moderna. Ella de colores y él formal. La suegra nunca la pasó, nunca la invitó ni a tomar el té, que es mas barato. La manejo por teléfono, y le reclamaba por su hijo exigiéndole que lo mantenga mejor. Hasta que ella no le compró sus pastillas para la locura, él se fue a la casa de “sus apas”, la dejó plantada unilteralmente, y nunca mas lo vio. Lo mandaron al extranjero.

En una ciudad que conozco, los jóvenes entre 25 y 50 años NO TRABAJAN. Bueno ellos dicen que sí. Pero viven gracias a una pensión que reciben sus padres por la Ley 20530. Se sientan detrás de una vidriera en el Jirón principal, por donde pasan todos los citadinos y consumen un vaso de chicha que cuesta un sol, y a las 11 de la mañana desocupan las mesas, porque llegan los comensales, a almorzar. En la tarde repiten lo mismo, y así se la pasan…pero van a todas las inauguraciones, presentaciones de libros. Inauguraciones de casas y mansiones y depas. Y salen en sociales del diario local. Siempre con el mismo terno oscuro, y la corbata “retro”

Bueno así se han ido casando o juntando mis amiguitos, pero a mi no me importa de qué comen, de qué alimentan y educan a sus hijos, porque la mariguana, la pasta y la coca, ya no les rinde…

Hasta la príxima…arrrevuaaaaaaaaaaaaaaaaa…



IRRESPONSABLES

jueves, 13 de noviembre de 2014

CAE RODOLFO ORELLANA


El prófugo abogado Rodolfo Orellana fue capturado este jueves en la ciudad de Cali, Colombia, más de 130 días después de que el Poder Judicial ordenara su detención preventiva.

Orellana es sindicado como el cabecilla de una organización delictiva dedicada al blanqueo de dinero de procedencia ilícita y de otras supuestas actividades ilegales.

El diario colombiano El Tiempo señala que Orellana cayó en unconjunto residencial de Pasoancho, en una operación conjunta de la Policía y la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA).

Al respecto, el fiscal de la Nación, Carlos Ramos Heredia, dijo enRPP que el inmueble en el que estaba Orellana le pertenecería a un familiar. Además, refirió que la magistrada peruana a cargo del caso viajó al país vecino hace una semana para coordinar la captura.

Sobre el prófugo abogado pesaba una “circular roja por asociación ilícita y lavado de activos”, según un comunicado de la Fiscalía colombiana.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

martes, 11 de noviembre de 2014

lunes, 10 de noviembre de 2014

INCENDIO EN EL MERCADO LA HERMELINDA


Un gran incendio se produjo en el mercado La Libertad, uno de los anexos alcentro de abastos La Hermelinda, debido a un cortocircuito. En esta lugar a parte de la venta de verduras y frutas se almacenaba cilindros de aceitunas y camuflaban cilindros de alcoholadulterado lo que convirtió el lugar en un infierno.

A los pocos minutos de iniciado el siniestro, decenas de personas intentaron recuperar sus pertenencias, arriesgando sus vidas ya que los bomberos no se daban abasto con el agua. Al lugar también acudieron los camiones cisternas del Servicio de gestión Ambiental de Trujillo, sin embargo la situación se salía de control.

Mujeres llevaban a sus hijos, incluso recién nacidos al lugar intentado encontrar a sus familiares entre la muchedumbre. Como medida de seguridad ordenaron que se corte la electricidad del lugar, ya que las instalaciones eran precarias.

La policía de la zona, no pudo evitar que la gente aprovechara el pánico para saquear cosas de los comerciantes, quienes desesperados, trataban de ayudar a apagar el incendio; a pesar de que todo el suelo del lugar estaba inundado de ron de quemar.

El gerente de seguridad ciudadana de la MPT, César Flórez Corbera, también acudió el lugar con efectivos de seguridad ciudadana para brindar apoyo a la policía.

El mismo Flórez Corbera, quien además es gerente de Defensa Civil advirtió hace unos meses sobre la posibilidad de producirse un incendio, pues la gerencia de Salud detectó litros de alcohol adulterado, pues se consideraba este centro de abastos como el principal punto de venta de este tipo de alcohol ilegal

AL GORE EXVICEPRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS LLEGARÁ AL PERÚ INVITADO POR LA ACADEMIA DE LA MAGISTRATURA


El exvicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, confirmó su participación en la conferencia internacional “EL CAMBIO CLIMÁTICO EN EL PERÚ”, a realizarse en el mes de diciembre y organizada por la Academia de la Magistratura (AMAG), atendiendo de esta manera a la invitación realizada por el señor Presidente de la AMAG y Juez Supremo Titular de la República del Perú, Duberlí Apolinar Rodríguez Tineo.

El tema de la Conferencia Internacional será “El Cambio Climático en el Perú”, al respecto el exvicepresidente, vía telefónica, declaró que “esta conferencia es fundamental para garantizar el éxito de los esfuerzos en curso que buscan establecer un acuerdo mundial que proteja nuestro clima común”.

La Academia de la Magistratura es la institución oficial del Estado peruano, que tiene como finalidad desarrollar un sistema integral y continuo de capacitación, actualización, perfeccionamiento, certificación y acreditación de los magistrados del Poder Judicial y del Ministerio Público en todas sus instancias, propiciando su formación ética y jurídica, su conciencia creadora y la permanente reflexión sobre el rol que les compete asumir al servicio de la administración de justicia en el proceso de desarrollo del país. Asimismo extiende sus actividades de capacitación a los auxiliares de justicia. 

Al Gore fue vicepresidente de los Estados Unidos de Norteamérica desde el año 1993 al 2001 durante el gobierno de Bill Clinton. En el 2007 fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz por su contribución a la reflexión y acción mundial contra el cambio climático, ese mismo año ganó el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional. Asimismo, el documental que protagonizó, “Una Verdad Incómoda”, se hizo merecedor de un Premio Óscar de la Academia, a través del cual responsabiliza a los gobiernos e industrias por el cambio climático y los insta a emprender un camino de búsqueda de energías limpias para evitar la destrucción del planeta.

Actualmente dicta conferencias sobre el calentamiento global por diversos países del mundo y es Presidente de la Fundación Al Gore: The Climat Project (TCP) que lucha por la concientización contra el cambio climático en el mundo.

domingo, 9 de noviembre de 2014

EBOLA, EL LADO OSCURO DE LA GLOBALIZACIÓN



El problema del ébola es una consecuencia de los modos en que la globalización transforma la relación entre sociedad y el ambiente, tanto a través de desequilibrios ecológicos que induce en los territorios que afecta, como en la mediación que ejerce entre enfermedad y pandemia.

El virus no es nuevo, siempre estuvo allí, durante milenios funcionó inerme dentro de un ecosistema que, cual caja de Pandora, solo se abrió bajo el desarrollo de fuerzas productivas en cierto momento histórico. El primer brote ocurre en los ‘70 cuando el gran salto de la globalización, expresado por la transnacionalización de la economía mundial y del capital, marca un aumento en el ritmo de expansión de las fronteras urbanas y agrícolas sobre selvas que multiplicaron en países africanos los contactos entre el hombre y su vector-el murciélago de la fruta según se cree- vía ganado o animales salvajes infectados.

La promesa de una globalización de bondades omnicomprensivas es cuestionada por una pobreza atroz en África, que al afectar severamente la posibilidad de respuesta de sus sistemas sanitarios, de infraestructura, y de educación convierte el ébola en epidemia, al riesgo natural en desastre, o cual efecto boomerang impulsa migraciones masivas hacia un mundo desarrollado que procura invisibilizarla. Hay que decirlo: el ébola no es noticia en tanto confinado al continente negro; lo fue cuando tocó a las puertas de Occidente con la repatriación del primer europeo contagiado.

Una enfermedad es el resultado de un conflicto local entre el hombre y su ambiente; una pandemia interpela, en cambio, por el modo en que los factores socio-económicos, históricos y geográficos pueden incrementar o achicar la brecha entre ésta y la enfermedad. La globalización también vehiculiza exponencialmente los movimientos de población en el planeta. Bajo su influjo se conforman coaliciones donde desaparecen o se relajan fronteras, comprometiendo aún más la posibilidad de un blindaje de sus efectos socio-territoriales no deseados.

En consecuencia: los países más afectados recurren a recortes en su sistema de salud que dan de baja unidades enteras para tratar este tipo de enfermedades junto con programas de entrenamiento específicos asociados a su gestión, como ocurrió en España, más allá de los esfuerzos de los medios locales de tratar el tema como un error individual de la enfermera contagiada que trató al primer paciente.

Finalmente, detrás del miedo a la pandemia yace amenazante su carácter virulento y global que pone de manifiesto aquello que en realidad genera rechazo en Occidente: la posibilidad de que sus estragos incluyan a sectores sociales cuyos recursos les han permitido hasta ahora permanecer al margen de la mayoría de las problemas socio- ambientales más graves.

CARTA AL DIARIO LA INDUSTRIA DE TRUJILLO: REINGENIERÍA, YA!


Señor Miguel Patiño:

Como preámbulo debo comentarte que de niño vivía en la misma manzana que el diario La Industria, es decir, en el Jr. Junín, en una casona colonial que se ubicaba frente a la iglesia Santa Clara, hoy convertida en cochera. Pertenezco a la última generación de trujillanos que tuvimos la suerte de vivir en el centro histórico dentro del perímetro de la Av. España.

En mi casa he visto el diario La Industria desde que tengo uso de razón. He tenido la oportunidad de percibir "el peso específico" de algunos de sus directores como don Carlos Manuel Porras y el Ing. Grimaldo Luna Victoria. A diferencia de la precariedad de sus representantes actuales, "a quienes he medido y pesado y los he encontrado faltos" . Esto no quiere decir que hay que discriminar a los nuevos profesionales del periodismo que salieron del "patio trasero", que a muchos de ellos todavía los persigue el estigma de su origen y por eso no se sienten iguales y les sale su resentimiento no superado, lo que les hace perder el sentido de la objetividad.

En tal sentido, veo con mucha preocupación el desempeño actual del diario. Lo más letal y traicionero ha sido su comportamiento con la ciudad de Trujillo, en las últimas elecciones, donde sólo había primeras páginas para dos candidatos polarizando las elecciones, consecuencia de ello tenemos en el poder a un hombre más nefasto que el anterior. Hago responsable a ustedes del futuro de nuestra región.

Hace poco se llevó a cabo una reunión de lo más graneado de la intelectualidad vallejiana, con presencia de estudiosos internacionales, La Industria no hizo ningún eco de estos acontecimientos. Tampoco ha dicho nada sobre el descalabro de nuestra municipalidad hoy en quiebra y obras inconclusas. Quizás esto se deba a que la trama mafiosa tejida por el chato ya involucra a hijos de periodistas que trabajan para él.

 No tengo nada contra los homosexuales y prostitutas ya que vivimos en libertad y cada quien puede hacer "con sus cuatro letras lo que mejor le parezca". Sin embargo, no veo bien que ustedes sirvan de caja de resonancia de este tipo de vida publicitándola. Igualmente, si fuera factible exprimir el vespertino sin duda "chorrearía sangre humana".

Lo menos que ustedes podrían hacer para reivindicarse un poco con la sociedad liberteña , es empezar a partir del primer día útil de enero 2015 a fiscalizar al centímetro el quehacer de las nuevas autoridades elegidas.

En tu condición de allegado a los propietarios de esta empresa periodística, te invoco a que promuevas dar un golpe de timón para que La Industria recupere su sitial histórico y que no sirva para lisonjear y ser genuflexa ante la nueva narcoburguesía de cuello y corbata.

Finalmente, te sugeriría que vengas a Trujillo y te reúnas en una suerte de cabildo abierto con los trujillanos y recojas sus impresiones y opiniones sobre el tipo de información que desean recibir de los periodistas, más periodismo de investigación que noticias.

Cordialmente,

Eduardo Rabines.


ALL STEWART- 2014- The year of the cat

DERECHO Y LITERATURA

sábado, 8 de noviembre de 2014

HACHE: DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS


He decidido que no quiero ser más periodista. Quiero ser aguafiestas, pirómano, anarquista, melancólico, maldito, pero no periodista. Quiero ser asesino serial de mitos, hereje, vagabundo, gozador, enólogo, idiota, escribidor mediterráneo, pero no coleguita de quienes hoy creen que cortan el jamón. Para seguir siendo lo que soy requiero ser inoportuno, malévolo, afilado, crispado, en ristre, incrédulo, réprobo, quejoso, escéptico, odioso, maltrajeado, bronquial, hirsuto y alejado. No quiero la paz del cementerio intelectual donde reposan quienes antes vivieron expresando su insatisfacción. No quiero el acomodo. No quiero ser coleguita de tanta sabandija. No quiero la salud de los adaptados. Prefiero el malestar de los impropios. (Tomado de Hildebrandt en sus trece).

jueves, 6 de noviembre de 2014

martes, 4 de noviembre de 2014

lunes, 3 de noviembre de 2014

VISITA AL FUTURO



Acabo de pasar unos días en Silicon Valley. Desde este valle de California emanan con frecuencia nuevas tecnologías que cambian la vida de millones de personas en todo el mundo. Estuve conversando con inventores, emprendedores e inversionistas, así como con los jefes de las empresas donde trabajan. Muchas de ellas generan cuantiosas ganancias y otras aún no, y quizás nunca lo hagan. 

Las más sorprendentes son aquellas que son adquiridas por montos enormes a pesar de que sus ingresos son relativamente bajos. WhatsApp, una empresa que ofrece una aplicación para enviar y recibir mensajes, fue creada en 1999 y cuenta con 55 empleados y 20 millones de dólares de ingresos. En febrero fue comprada por Facebook por 19.000 millones de dólares (15.000 millones de euros).

Una tendencia que se ha acelerado es la de empresas basadas en Internet con enorme éxito y sin fines de lucro; sólo quieren hacer el bien. Una de las más destacadas es la Khan Academy, creada por Salman Khan, un joven emprendedor que está revolucionando la educación a escala mundial. Otro ejemplo lo aporta Vint Cerf, uno de los creadores de Internet, que junto con sus colegas renunció a monetizar su creación.

Hablar de cambio en Silicon Valley resulta como hablar de pan en una panadería: es lo que allí se hace. De eso viven, sólo en eso piensan, y a eso dedican el inmenso talento que allí se concentra y la inimaginable cantidad de dinero listo para apostar por las ideas más audaces. Es la cultura inherente a Silicon Valley: la ambición, la búsqueda de grandes números de usuarios, la propensión al solucionismo, es decir, la suposición de que todo problema tiene solución y que muy probablemente esa solución implica el uso de Internet. Es una cultura de jóvenes, de gente que viene de todas partes del mundo, donde lo que importa es lo que uno sabe o lo que uno puede inventar, no dónde nació, su color de piel, su acento, cómo viste o quiénes son sus padres. Es la meritocracia más intensa que he visto. 

También es una cultura que desdeña al Gobierno, las organizaciones jerárquicas y centralizadas. En cambio, venera la informalidad, la agilidad, la movilidad, la inteligencia y sobre todo la propensión al riesgo y, más concretamente, el no tenerle miedo al fracaso. Mientras que en otras culturas un fracaso deja una marca negativa e indeleble en la reputación de una persona, en Silicon Valley el fracaso es visto como un valioso aprendizaje que ayuda a evitar errores en el futuro. Cabe también destacar que Silicon Valley se podría llamar el valle de los hombres: el número de mujeres es sorprendentemente bajo.

En esta visita detecté algunos cambios. Hay más empresas, más tecnologías, más iniciativas, más incursión en nuevos sectores —de automóviles a energía o exploración espacial—; hay más dinero disponible para la inversión y más ganas de tener clientes fuera de Estados Unidos. Muchas de las compañías recién creadas son micromultinacionales: desde el inicio nacen con la ambición de operar mundialmente. Lo normal en otras partes del mundo es que las empresas se creen con la vocación de funcionar en una ciudad o en una región y, si tienen éxito, se expanden al campo nacional y luego a otros países. Silicon Valley no funciona así. 

Otra tendencia que detecté es que, aunque no lo reconozcan, los gigantes se sienten inseguros. Google, Facebook y otras de las empresas más grandes sienten la presión de consumidores que se rebelan ante algunas de sus prácticas y de Gobiernos dispuestos a endurecer las regulaciones.

Finalmente, ¿cuáles son las principales sorpresas que nos llegarán de Silicon Valley en los próximos años? Imposible saberlo. Pero me arriesgo a señalar tres sectores que aportarán innovaciones muy transformadoras. Uno es en el campo de la energía, donde habrá interesantes inventos relacionados con el almacenamiento y la mejora de baterías de gran tamaño, así como tecnologías más limpias y a menores costos. La segunda es “el Internet de las cosas”, es decir, la creciente interconexión de todo tipo de aparatos y objetos a través de la Red. 


Se espera que muy pronto Internet esté conectando entre sí más objetos (desde electrodomésticos a reservas de farmacias) que personas. Un tercer sector es la salud: me llevé la impresión de que veremos interesantes avances en tecnologías que mejoran la calidad de vida de los ancianos y otras que aumentan drásticamente la eficiencia y abaratan la prestación de servicios médicos y hospitalarios. Y muchas más: de la popularización del dinero virtual como el Bitcoin a la exploración del espacio o la proliferación de robots de todo tipo.

Y finalmente me parece interesante y muy revelador destacar algunos temas que nadie mencionó en mis conversaciones en Silicon Valley: el ébola, el Estado Islámico o Europa no parecían tener mayor interés para mis interlocutores.