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martes, 30 de octubre de 2012

lunes, 29 de octubre de 2012

LISTA CHANDU AL CALL


LISTA Renovación,   Integració  Fortalecimiento Gremial

El mes de diciembre próximo, se realizarán las elecciones para renovar el Consejo Directivo 2013-2014 en el Ilustre Colegio de Abogados de la Libertad. Para participar en los comicios,  hemos  conformado  la  Lista  Renovación, Integración y Fortalecimiento Gremial.

Quienes integramos esta lista nos comprometemos, ante nuestros colegas y miembros de la Orden, a defender el Estado Constitucional, orientados por la fuerza normativa de la Constitución. Consideramos que  nuestro Colegio debe ser la institución rectora del pensamiento jurídico en la ciudad de Trujillo, la Región La Libertad y nuestro país. Y que nuestra Orden debe estar al servicio de todos los abogados y abogadas, para construir  juntos  el  futuro  de  nuestro  Colegio  en  una verdadera y auténtica unidad gremial, aglutinados mujeres y hombres en una hermandad. Creemos firmemente que debemos estar unidos sobre la base de la diversidad y el pluralismo.  
Y  que  éste como  un  arco  iris,  enriquezca nuestras  acciones  y  nos  permita  poner  al  Colegio  de Abogados  al  servicio  de  todos  los  colegas Así  mismo, estamos seguros que recibiremos el apoyo de todos los integrantes de nuestro Colegio, enarbolando su glorioso estandarte, para  desarrollar un programa institucional 2013– 2014 de modernización, descentralización y compromiso permanente de apoyo gremial y defensa de los abogados y abogadas en todos los campos del sistema de justicia y en el desempo  de ejercici d nuestra   augusta    noble profesión.

Nos comprometemos, además, con la mente y el corazón, a poner el Colegio al servicio de la Abogacía y la defensa del Estado de Derecho, de los Derechos Humanos, de la igualdad de los hombres ante la ley  y de la separación de poderes, clave para desarrollar un Perú democrático y constitucional.

Para  este  fin,  contamo con  el  apoyo  de  abogados  de distintas ramas del saber jurídico, de todas las edades y miradas inspiradas. Juntos lograremos acrecentar los logros institucionales orientados por el pensamiento del ilustre huamachuquino y tribuno de la República, Don José Faustino Sánchez  Carrión:  Padre  de  las  bases  constitucionales  de 1822, inspirador de la primera Constitución liberal de 1823 y de nuestra Carta Histórica del Perú; y fundador de la Corte Superior de Justicia de La Libertad y de la Universidad Nacional de Trujillo, Alma ter de muchos de nuestros colegas.

Deseamos asumir nuestro compromiso y vocación de servicio, en  favor  de  nuestra  Orden  y  de  nuestros  colega de profesión. Y para ello, convocamos su apoyo, con el propósito de alcanzar las metas trazadas en el Plan de Trabajo que oportunamente pondremos a vuestra consideración.


Dr. Víctor Hugo Chandu Cornejo
Candidato al Decanato del Colegio de Abogados de la Libertad

CUANDO EL PASADO NOS CONDENA

Por Daniel Montes Delgado.-


Desde hace muchos años se implementó el control tributario del transporte de bienes por carretera, denominado “control móvil”, por el cual fedatarios de SUNAT exigen a los conductores de camiones y otros vehículos, los documentos de sustento del traslado de los bienes y, en caso de no ser correcto ese sustento, o de no tener alguno, se sanciona al remitente de las mercaderías y al transportista.

Las sanciones al remitente de los bienes consisten en el comiso de bienes o, en caso que el comiso no sea posible, en una multa. Esa multa equivale a un porcentaje del valor de los bienes transportados, que conforme a las reglas de gradualidad de sanciones de la propia SUNAT, puede ir desde el 5% hasta el 15%, en este último caso, ese porcentaje depende de si anteriormente la misma empresa hubiera cometido dos infracciones similares. Esto tiene lógica, por supuesto, como un incentivo para mantener una buena conducta de los contribuyentes. Lo malo es que no es raro que las intervenciones de los fedatarios resulten exageradas o arbitrarias, por lo que no es difícil llegar a tener tres sanciones por defectos en las guías de remisión.

Sin perjuicio de lo anterior, el otro problema es que ni las normas del Código Tributario, ni las normas reglamentarias, señalan un límite de tiempo para que las infracciones anteriores condicionen la aplicación del mayor porcentaje de multa. Así, puede ocurrir hoy día que una empresa sea sancionada con multa del 15% del valor de los bienes trasladados, porque tuvo infracciones similares en los años 1998 y 2004, es decir, catorce u ocho años antes.

No discutimos la conveniencia de considerar la reincidencia en las infracciones para efectos de fijar las multas, pero nos parece exagerado que se cuenten todas las infracciones sin límite de tiempo, es decir, sin que la empresa tenga la oportunidad de redimirse. El asunto es: ya que no hay norma expresa ¿es posible derivar ese límite temporal de alguna otra norma relacionada con las sanciones tributarias? Creemos que sí, sin perjuicio de que sea conveniente la inclusión de una norma expresa.

En nuestra opinión, por ahora deben ser aplicadas las reglas de la prescripción tributaria. Si SUNAT tiene un plazo de cuatro años contados a partir de la comisión de una infracción para detectarla y sancionarla, creemos que ese mismo plazo debe ser aplicado para que esa infracción cuente para efectos de la reincidencia en el traslado de bienes por defectos en las guías de remisión. Luego de esos cuatro años, ya no debería considerarse ni afectar el importe de la multa por una nueva infracción. No hacerlo así, como ocurre ahora, vulnera el principio de seguridad jurídica, en la medida que el contribuyente no puede librarse de un antecedente perjudicial, por más que haya cometido esas infracciones. El sistema legal no puede mantener a las personas sometidas indefinidamente a los efectos negativos de los hechos del pasado, incluso por sus propios hechos. Quizá el Tribunal Constitucional, si le llega un caso de este tipo, pueda adelantar opinión sobre este tema.


domingo, 28 de octubre de 2012

sábado, 27 de octubre de 2012

jueves, 25 de octubre de 2012

MUY PRONTO.... COPTERX 450





Gracias, Víctor Ceballos

EL PODER DE LA LENGUA ESPAÑOLA



Mientras el Gobierno griego piensa en vender algunas de sus islas para ayudar a pagar sus deudas, dos grandes constructoras españolas —Dragados y Judlau, su socio en esta operación conjunta— han obtenido un jugoso contrato en Nueva York para reconstruir el sistema de transportes de la ciudad. 

Por supuesto, no se puede generalizar, y dividir el Mercado Común Europeo sotto voceen países del norte (industriosos) y países del sur (inestables) es una sórdida forma de prejuicio geográfico. Y, de todas formas, España no es verdaderamente un país del sur, igual que Alemania no siempre fue en el siglo XX, por decirlo con palabras suaves, un modelo de moralidad. Alemania no se reconstruyó por motivos éticos, sino porque necesitábamos un parachoques contra Rusia. No conozco las negociaciones que mantuvieron la Autoridad de Transportes y las empresas españolas, pero por fin, por fin, ahora que Wall Street y los bancos están en una situación de debilidad, hemos decidido prestar atención a la reconstrucción física del país (cosas tan anticuadas como túneles y puentes). ¿Y quién sabe hacerlo? El alcalde Bloomberg está ocupado con nuestra necesidad de inmigrantes (tanto cualificados como no cualificados) y está muy comprometido en el empeño de impulsar proyectos de ley que faciliten a los estudiantes extranjeros realizar posgrados en nuestras universidades y luego quedarse en ellas. Mientras tanto, Dragados está terminando una tarea proyectada desde hace casi un siglo. 

Un día de agosto de hace casi 100 años —el 1 de agosto de 1918, para ser más exactos—, los ingenieros más brillantes de Nueva York dieron el último paso necesario para la modernización de la vía rápida de la ciudad en la estación diagonal del cruce de la calle 42 y Park Avenue, el mismo sitio en el que se lleva a cabo la reconstrucción actual. La atmósfera era de júbilo. La hazaña se comparó con el histórico instante en el que los ferrocarriles de vapor de todo Estados Unidos se cambiaron al ancho de vía estándar en un solo día, una proeza de ingeniería que The New York Times había calificado de éxito inmenso: “En un plazo increíblemente breve de tiempo, las vías de ferrocarril por las que circulaba el tráfico más pesado del mundo se cambiaron por completo y la capacidad de soportar tráfico se duplicó...”. La nueva línea H de metro en la zona este de Manhattan conectaba las que iban de este a oeste con las que iban de norte a sur, y algunas zonas que hasta entonces no habían tenido acceso al suburbano se encontraron con que llegaba casi a su puerta. Mi madre, entonces una adolescente, escribió a su hermano mayor, que estaba destacado en Francia (en la I Guerra Mundial), varias cartas muy descriptivas sobre las festividades con las que se festejó el acontecimiento. 

Por el contrario, en los años sesenta, la ciudad se había convertido en el paraíso de los okupas: seguía habiendo excéntricos como yo, artistas, actores, pequeños grupos de intelectuales y profesionales, rodeados de una plétora de proxenetas, prostitutas y tráfico de drogas. Se derribó la vieja y encantadora Estación de Pennsylvania (Jackie Onassis consiguió salvar la Estación Central) y, para asombro de mis amigos europeos, yo vivía en un enorme piso de altos techos en la zona oeste, con vistas a Central Park, por una miseria. La delincuencia campaba por sus respetos. Los “ciudadanos responsables” se habían mudado a las afueras y se burlaban de los neoyorquinos. Y nada de arreglar metros, trenes ni túneles. Se consideraba que los trenes eran algo decimonónico, y además Nueva York, que de pronto se convirtió en el símbolo del mal, estaba en bancarrota. Washington se negaba a ayudarnos y tuvo que ser el Sindicato de Profesores quien pagara las deudas de la ciudad. Nueva York se había convertido en una ciudad turbia y pecaminosa, con una población que seguramente no necesitaba ferrocarriles. El poder político del país se había trasladado al sur, a Tejas, al oeste, lugares en los que la gente tenía coches y aviones. Yo no tenía coche y los microbuses no se habían puesto aún de moda. Un fin de semana de verano que tuve que ir a Long Island, la lluvia entraba por las goteras en el techo del vagón del tren, el aseo estaba en el vagón siguiente y tuve que saltar el ancho espacio entre uno y otro con un periódico encima de la cabeza; una aventura complicada. 

Poco a poco, la ciudad revivió, pero sigue existiendo una grave escasez de mano de obra cualificada para construir puentes y túneles. Nueva York se reconstruyó gracias a artistas, estudiantes audaces, europeos e inmigrantes de otros países. Cuando se produjo el 11-S, Manhattan y Brooklyn estaban ya en medio de una expansión imparable. 

No vivo en España (aunque sí con la imaginación) ni soy economista. Pero me atrevo a dar un consejo espontáneo. No dejen que la crisis actual les humille ni les obligue a entonar un mea culpa. El bienestar de los países no se traduce automáticamente en una lista de sus mejores valores. Piensen en lo que tienen de bueno. La lengua española —que no se menciona mucho en Europa cuando se discute sobre el euro— es un activo fantástico en Estados Unidos, Centroamérica, Latinoamérica y todo el mundo. Hoy es imposible ganar unas elecciones en Estados Unidos sin ella. Julián Castro, alcalde de San Antonio, Tejas, ha sido el primer hispano que ha pronunciado el discurso central en la convención demócrata (el mismo lugar en el que comenzó la trayectoria de Obama hacia la presidencia hace ocho años). Se habla de él como un posible futuro presidente. Y el poder de la lengua hablada es que se multiplica.

martes, 23 de octubre de 2012

domingo, 21 de octubre de 2012

EL LENGUAJE Y LA COMPRENSIÓN DE TEXTOS

 Por Alfredo Estrada Zavaleta.- 


Ma que todo, en todo caso, haiga, nadies, dijistes, decianos, parqueación, acondicionalidad, mapeo, tramitabilidad, asfalteo, lugarización, computariedad, vistas, aireación y otros sugerentes términos, son algunas de las perlitas que aparentemente, “enriquecen” nuestro idioma, en una perspectiva de actualizarlo o modernizarlo; son los que vienen y van, según la creatividad de ciertos personajes. 

En una formación repetitiva de cliché, generalizada en el público y con noticias que la gente, asimila en titulares de impacto; nos dirigimos finalmente, a una situación de problemas y conflictos de orden lingüístico, que hace más difícil la tarea de comprender el sentido de las obras literarias o entender lo que en verdad se dice. 

Sin embargo, a veces estas palabras no necesariamente son la exclusividad de los grupos sociales comunes, sino que se originan en los sectores académicos; ello tal vez, por la deficiente enseñanza e información sobre las estructuras, funciones y pronunciación del lenguaje, que recibieron los interlocutores o en suma por una cuestión de snob y producción de nuevos vocablos. 

Al respecto y en esta área, existe una variedad actividades formativas y de práctica, que permiten superar tales inconvenientes; tanto en la pronunciación cuanto en la comprensión real de un texto e inclusive, la habilidad de encontrar respuestas a partir de ideas referenciales. Se habla entonces del desarrollo de la persona, en función a sus capacidades y la debida concentración en lo leído; que le posibilita adquirir un mayor nivel en el manejo del idioma. 

Algunas de las técnicas para la comprensión del lenguaje, se consiguen a partir de ejercicios, diseñados en grado de progresiva dificultad, como: La disposición ordenada de palabras en frases y textos o sus respectivos fragmentos, el complemento de textos, las relaciones de causa y consecuencia, el sentido de refranes y máximas, la discriminación de información incoherente o sus errores y la solución de adivinanzas . A través de estas estrategias, se logra entonces, un analisis claro y preciso del texto y porque no afirmarlo de su configuracion; desde las ideas mas generales a los mas especifico e inclusive del significado real de las palabras y consiguientes partes en forma armonica y proporcional. 

En conclusión, el idioma evoluciona en el tiempo y de acuerdo a las necesidades técnicas, que van siendo aceptadas por las Academias y el público en general; pero, es importante, que la persona pueda experimentar esa grata sensación de comprender lo que lee y pueda expresarse con propiedad, en muestra de su cultura y meridiana lucidez. 

LA ÉTICA DE UN OFICIO



¿Es posible que la cultura esté al margen de la ética? La pregunta, que debería ser innecesaria, resulta imprescindible ante el Premio FIL concedido al escritor peruano Alfredo Bryce Echenique.

Distinguidos profesores de El Colegio de México, decenas de articulistas y un aluvión de cibernautas han criticado que se utilicen dineros públicos para festinar a un escritor que vulneró los derechos de otros autores. Como el asunto aún no se resuelve, añado este comentario, convencido de que proponer una solución no significa condenar a un autor ni al jurado que lo premió. La democracia depende de respetar las ideas y las leyes que las protegen. Disentir no es linchar.

Aprecio a Bryce Echenique como persona y como el memorable autor de Un mundo para Julius y La vida exagerada de Martín Romaña. Su destino está asegurado, sus libros se seguirán leyendo y sus chistes, ya legendarios, seguirán animando nuestras reuniones.

Pero hay algo que no puede soslayarse: Bryce robó al menos 16 trabajos ajenos. El plagio es el equivalente literario del dopaje deportivo o la negligencia médica. ¿Merece el Balón de Oro un futbolista que ganó el Mundial pero en otros 16 partidos dio positivo por dopaje? ¿Merece ser Médico del Año alguien que inventó una vacuna pero perjudicó a 16 pacientes? Por supuesto que no.

El delito de Bryce contra los derechos de autor ya fue sancionado en tribunales. Otro jurado, el del Premio FIL, decidió que esto no afectaba su valoración. Me parece un error inaceptable.

¿Cuáles son los límites morales de un jurado literario? Obviamente, no se le puede exigir a un escritor que también sea un estupendo ciudadano, un ser piadoso o un buen marido. Anton Chéjov sólo vivió una vez. Lo que sí se le debe exigir es que tenga ética en su escritura.

El jurado del Premio FIL consideró que los artículos que Bryce plagió no perjudican su ejercicio literario. Probablemente entienden al periodismo como un género menor, susceptible de ser usado como la zona impune de un Gran Artista.

Resulta ocioso demostrar que el periodismo de Ramón Gómez de la Serna, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Albert Camus, Tomás Eloy Martínez, Kurt Tucholsky, Ernest Hemingway, Álvaro Cunqueiro o Josep Pla es parte esencial de su obra literaria. La mayoría de los textos de Carlos Monsiváis (Premio FIL) han sido publicados en periódicos, no en libros. El periodismo no puede ser visto como el cajón de desperdicio de un autor.

El respeto que merece esta profesión se vuelve decisivo en el devastador momento que vivimos. Según Reporteros sin Fronteras, México es el país más peligroso para ejercer el periodismo. Numerosos compañeros del oficio han muerto, han sido amenazados o han tenido que exiliarse por atreverse a decir la verdad. Quienes escribimos en los periódicos no podemos ser ajenos a la trascendencia de un trabajo que puede costar la vida.

La FIL está asociada con la Universidad de Guadalajara. En toda institución académica el peor delito es copiar. ¿Qué mensaje se le manda a los alumnos -en especial a los de periodismo- con este galardón? Un mensaje cínico: "Copien, muchachos, que eso no les impedirá recibir 150 mil dólares".

Hace apenas unos meses la cultura mexicana se sometió a un intenso debate a propósito de los plagios cometidos por Sealtiel Alatriste. Fue un asunto doloroso que concluyó con la renuncia del escritor a su cargo en la UNAM y al Premio Villaurrutia (que no estaba en entredicho pero desató la polémica). Ante la indignación de la comunidad, Alatriste pidió disculpas, protegió a la UNAM con su renuncia y prescindió del premio.

Es imposible no tener en cuenta el antecedente. ¿No aprendimos nada de esa lección? ¿Lo que se sanciona en una universidad pública se pasa por alto en otra?

Lo que en verdad está en juego no es la reputación de un escritor de cumplida trayectoria, sino la forma en que se difunde la cultura en México.

Raúl Padilla, ex rector de la Universidad de Guadalajara y máxima autoridad de la FIL, ha impulsado la principal feria del libro en el idioma. Ahora enfrenta una encrucijada que reclama grandeza. Su trayectoria y el precedente de José Narro, rector de la UNAM, permiten pensar que estará a la altura de la situación.

La salida es menos compleja de lo que podría suponerse. La cláusula séptima de la Convocatoria para el Premio FIL informa que el fallo del jurado es inapelable. No hay nada que objetar a su valoración. Pero la cláusula décima advierte que "cualquier situación no prevista... será resuelta por la Comisión de Premiación".

Dicha Comisión puede acatar el fallo que distingue a un novelista, pero negarse a entregar el premio porque eso violaría las normas éticas de la Universidad de Guadalajara y de la Feria Internacional del Libro.

Raúl Padilla está ante un elevado desafío: demostrar que en México la cultura no es coto de la impunidad.