VIDEITOS MANDAN

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miércoles, 30 de abril de 2014

martes, 29 de abril de 2014

domingo, 27 de abril de 2014

EL CONSPIRADOR DE UTOPÍAS


Me queda imposible no hablar de Gabo, a quien conocí unos pocos días después del anuncio de mi nombramiento como Ministra de Cultura, en mayo del 2007, cuando me invitó a su regreso a Aracataca en el tren de Macondo. Gabo es una de las personas más especiales que he conocido, más que por su fama, por su ser.

Cuando lo conocí llegué muy discreta, solo quería expresarle mi admiración. Era un honor estar ahí con él, en ese tren de Macondo,
con Mercedes, junto a muchos de sus amigos; junto a Juan Gossaín y Antonio José Caballero (q. e. p. d.), quienes transmitían con emoción ese momento. Él solo repetía: “... y dicen que Macondo no existe”; él sabía el valor para el mundo de la narración que hizo del paisaje de la gente de la Colombia profunda, cotidiana y real, que no se ve ni se narra con frecuencia, aun en nuestros días.

Yo admiraba a Gabo por muchas razones. Por ser un ser en quien pude apreciar el peso de lo humano. Cuando apenas comenzaba en el Ministerio, me temblaba todo: las piernas, la voz... en la Feria del Libro de Guadalajara en honor a Fernando del Paso y a Álvaro Mutis. Estábamos sentados al lado y, viendo mi cara de angustia, él me repetía, buscando serenarme: “Paula, nos representas muy bien, eres muy buena...” y levantaba sus manos haciéndome los gestos de que estábamos juntos en eso y que yo podía. Esos gestos se repitieron en varios momentos en los que coincidimos, al igual que cuando me llamaba para saber cómo estaba y a hacerme algún chiste, siempre inesperado y auténtico. Incluso, alguna vez que me atreví a pedirle un autógrafo, sólo escribió: “Su súbdito”. Él, siendo maestro, sabía compartir, dar valor y ser deferente con alguien como yo, que apenas conocía.

Me encantaba su comprensión de la diversidad cultural de este país. Él supo abordar esa riqueza aún escondida del país sin etiquetas, visibilizando los personajes locales que construyen la historia, esa historia que en su mayoría no se cuenta desde ellos, marcada por el valor de lo propio, de múltiples colores, músicas, mezclas... Ese valor de la provincia, del Caribe. Ese Caribe que él representaba a plenitud en su desparpajo, en su irreverencia, en la capacidad de disfrutar y ser cálido, rompiendo los paradigmas de la intelectualidad, para posicionar ese pensamiento sólido, maduro y profundo de las costas, de la periferia, en un país centralista. Él abordó ese otro país, el de la periferia, con dignidad y el peso que merece; no lo narró ni trivial, ni exótico, ni banal. Al mismo tiempo, lo combinó con esta permanente radiografía de las élites, y desde las dos orillas conmovió nuestro sentido del poder, de lo cotidiano, de lo diverso.

Yo admiraba también a Gabo por ser conspirador de utopías. Recuerdo cuando, en su casa, me invitaba al conspiradero, el lugar donde se actualizaba y compartía sus opiniones sobre el país. Yo creo que Gabo “nunca se fue”, el país era su gran obsesión, la paz, el liderazgo político. Sin embargo, al final de la conversación había espacio para echar chisme sobre uno... con preguntas como: Paula, ¿y el man cómo se porta? Le interesaba la persona, con esa forma fresca que lo hacía más joven que muchos jóvenes.

Maestro, esta es una nota de agradecimiento que espero llegue al cielo, que debe ser el conspiradero mayor, y la excusa para permanecer impregnados de Usted. Así como me dijo alguna vez, esa es la maldición, reconocerse y valorarse, en un país donde excesivamente se personaliza para descalificarse, yo solo quisiera que en su caso se le profesara el cariño cierto que en su legado usted le profesó a esta nación siempre.


CURSO DE CONCILIACIÓN EN FAMILIA


SEMINARIO UCV


jueves, 24 de abril de 2014

domingo, 20 de abril de 2014

sábado, 19 de abril de 2014

QUE VIVA LO ANTINATURAL


(Envío de Manuel Antonio Ledesma)

Por Juan Carlos Tafur.-

La homosexualidad no es natural, dicen los críticos del proyecto de unión civil y tienen razón: no lo es. No hay nada en la sexualidad homoerótica que tenga sustrato genético, biológico, natural. Lo que, sin embargo, parecen no saber nuestros ultraconservadores es que en la heterosexualidad tampoco.

Porque nada de la sexualidad humana es natural. El erotismo es, cabalmente hablando, la perversión del instinto (“per-versión” = “otra-versión”). Nada hay en la vida erótica humana que corresponda al instinto. Y felizmente es así. Debemos alegrarnos de haber podido superar esa prisión de los cromosomas y las células.

Si la sexualidad fuera natural (en el sentido de biológica), estaríamos condenados –literalmentea que los hombres tengan sexo con las mujeres exclusivamente para fines de procreación, solo en tiempos de celo y en una única e invariable ruta de hábitos y posturas, como sucede con los animales. Nada de caricias, hábitos pregenitales, oralidades, analidades, ni siquiera manualidades. ¡Y menos aún –son conductas terriblemente antinaturales-, excitarse por curvas, cueros, lencerías, colores, olores, posiciones, veladuras, juguetes, besos, versos!

La maravillosa explosión del erotismo radica precisamente en su capacidad de haberse desprendido por completo del instinto biológico, de romper límites y fronteras, de trasgredirlas con libérrima actitud (alguien escribió que la única ley “natural” que había que respetar rigurosamente en la cama…, era la ley de la gravedad). Traspuesto el dique biológico del sexo, se hace posible que el erotismo y las identidades sexuales adquieran carta de ciudadanía plena. Y en esa medida, tan “normal” como la heterosexualidad lo es la homosexualidad. Así de radical y así de real.

No hay trauma, disfunción, falla, desviación o defecto en los homosexuales. No hay, como no podría haber, investigación alguna que pueda acreditar ello. Es un disparate científico sostener algo así. Si no fuese por una serie de convenciones sociales y culturales que inciden, sin duda, en la identidad de género, la población predominantemente heterosexual sería porcentualmente la misma que la homosexual, con una amplísima franja de bisexuales o personas con capacidad de disfrute variado en el medio. A ello vamos, por más que los santones prediquen y abominen.


jueves, 17 de abril de 2014

DECANSA EN PAZ, GABO


Bajo un aguacero extraviado, el 6 de marzo de 1927, nació Gabriel José García Márquez. Hoy, jueves 17 de abril de 2014, a la edad de 87 años, ha muerto en México DF el periodista colombiano y uno de los más grandes escritores de la literatura universal. Autor de obras clásicas como Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarcay Crónica de una muerte anunciada,fue el creador de un territorio eterno y maravilloso llamado Macondo.

Nació en la caribeña Aracataca, un poblado colombiano, un domingo novelable a partir del cual el niño viviría una infancia a la que volvió muchas veces. Entró a la literatura en 1947 con su cuento La tercera resignación; la gloria le llegó en 1967 con Cien años de soledad, y su confirmación en 1982 con el Nobel de Literatura. Ahora, el ahijado más prodigioso de Melquiades se ha ido, para quedarse entre nosotros un hombre que creó una nueva forma de narrar; un escritor que con un universo y un lenguaje propios corrió los linderos de la literatura; un periodista que amaba su profesión pero odiaba las preguntas; una persona que adoraba los silencios, y con un encanto que cautivó a intelectuales y políticos, y hechizó a millones de lectores en todo el mundo.

Gabriel no iba a ser su nombre. Debió llamarse Olegario. Acababan de sonar las campanas dominicales de la misa de nueve de la mañana cuando los gritos de la tía Francisca se abrieron paso, entre el aguacero, por el corredor de las begonias: “¡Varón! ¡Varón! ¡Ron, que se ahoga!”. Y nuevos alaridos enmarañaron la casa. Una vez liberado del cordón umbilical enredado en el cuello, las mujeres corrieron a bautizar al niño con agua bendita. Lo primero que se les vino a la cabeza fue ponerle Gabriel, por el padre, y José, por ser el patrono de Aracataca. Nadie se acordó del santoral. De lo contrario, se habría llamado Olegario García Márquez.

Aquel domingo 6 de marzo de 1927, Aracataca celebró la llegada del primogénito de Luisa Santiaga y Gabriel Eligio. Fue el mayor de 11 hermanos, siete varones y cuatro mujeres. En realidad, para los cataqueros había nacido el nieto de Tranquilina Iguarán Cotes y el coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, los abuelos maternos con quienes se crió hasta los diez años en una tierra de platanales bajo soles inmisericordes y vivencias fabulosas. Era un pelaíto en una casa-reino de mujeres, acorralado por el rosario de creencias de ultratumba de la abuela y los recuerdos de guerras del abuelo, el único hombre junto a él. ¡Ah! y un diccionario en el salón por el que entra y sale del mundo.

Diez años que le sirvieron para dar un gran fulgor a lo real maravilloso, al realismo mágico. Los cuentos fueron para él ese primer amor que nunca se olvida, el cine los amores desencontrados y las novelas el amor pleno y correspondido.De todos ellos, creía que la historia que no embolatará su nombre en el olvido es la de sus padres recreada en El amor en los tiempos del cólera.

Son las vísperas de su vida.

Donde todo empieza... Amor y amores deseados, esquivos y de toda estirpe en sus escritos.

Fue uno de los escritores más admirados y traducidos: más de 40 millones de libros vendidos en 36 idiomas

García Márquez, que será conocido por sus amigos como Gabo, vive un segundo tiempo cuando a los 16 años, en 1944, sus padres lo envían a estudiar a la fría, helada, Zipaquirá, cerca de Bogotá. Descubre sus primeros escritores tutelares, Kafka, Woolf y Faulkner.

El zumbido de la literatura y el periodismo lo rondan.

Allí, en el frío del altiplano andino, lo sorprende el cambio de destino del país y el suyo. Estudia Derecho, cuando el 9 de abril de 1948 es asesinado el candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán. Un suceso conocido como El bogotazo. Fue el antepenúltimo germen de un rosario de conflictos políticos y sociales, conocido como La violencia que habrán de germinar en sus obras.

Después de El bogotazo volvió a sus tierras costeñas con una mala noticia para sus padres: deja la carrera de Derecho. A cambio empieza en el periodismo. Primero en el periódico El Heraldo, de Barranquilla, entre otras cosas como crítico de cine bajo el seudónimo de Séptimus; luego en El Universal, de Cartagena de Indias, hasta volver a Bogotá, en 1954, a El Espectador, el diario que en 1947 había publicado, un domingo, su primer cuento.

Además de crónicas y reportajes escribía para las páginas editoriales y la sección Día a Día, en la que se daba cuenta de los hechos más significativos de aquella Colombia donde la violencia corría en tropel. En 1955 escribe la serie sobre un suceso que terminará llamándose Relato de un náufrago.

Ryszard Kapuscinski aseguró que, aunque lo admiraba por sus novelas, consideraba que “la grandeza estriba en sus reportajes. Sus novelas provienen de sus textos periodísticos. Es un clásico del reportaje con dimensiones panorámicas que trata de mostrar y describir los grandes campos de la vida o los acontecimientos. Su gran mérito consiste en demostrar que el gran reportaje es también gran literatura”.

Libros inolvidables

García Márquez ha vendido más de 40 millones de ejemplares en más de 30 idiomas.

Novelas: La hojarasca (1955), El coronel no tiene quien le escriba (1957), La mala hora (1961),Cien años de soledad (1967), El otoño del patriarca (1975), Crónica de una muerte anunciada (1981), El amor en los tiempos del cólera (1985), El general en su laberinto (1989),Del amor y otros demonios (1994), Memorias de mis putas tristes (2004).

Grandes reportajes: Relato de un náufrago (1970),Noticia de un secuestro (1996), Obra periodística completa (1999). Primer tomo de sus memorias,Vivir para contarla (2002).

Cuentos: Ojos de perro azul (1955), Los funerales de la Mamá grande (1962), La irresistible y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1972), Doce cuentos peregrinos(1992).

Mientras trabaja como periodista escribe cuentos y no se desprende de una novela en marcha que lleva a todos lados, titulada La casa.

Ese mismo año aparece su primera novela, La hojarasca. Después viaja a Europa como corresponsal del diario bogotano y recorre el continente, e incluso los países de la “cortina de hierro”. En 1958 vuelve y se casa con Mercedes Barcha. Hasta que se instala en México DF, en 1961, donde hace vida con sus amigos, las parejas Álvaro Mutis-Carmen Miracle y Jomí García Ascot-María Luisa Elío (dos españoles exiliados de la guerra). Un día Mutis le da dos libros y le dice: “Léase esa vaina para que aprenda cómo se escribe”. Eran Pedro Páramoy El llano en llamas, de Juan Rulfo. Ese año publica El coronel no tiene quién le escriba.

—“¿Fue tu abuela la que te permitió descubrir que ibas a ser escritor?”, le preguntó en los años setenta su amigo y colega Plinio Apuleyo Mendoza.

—“No, fue Kafka, que, en alemán, contaba las cosas de la misma manera que mi abuela. Cuando yo leí a los 17 años La metamorfosis, descubrí que iba a ser escritor. Al ver que Gregorio Samsa podía despertarse una mañana convertido en un gigantesco escarabajo, me dije: ‘Yo no sabía que esto era posible hacerlo. Pero si es así, escribir me interesa”.

La escritura no le da para comer y trabaja en cine y publicidad. Llega 1965. Pronto terminarán cuatro años de sequía literaria. El embrión es La casa. Páginas que no terminan de coger forma. Hasta que un día, mientras viaja en un Opel blanco con su esposa Mercedes y sus dos hijos de vacaciones a Acapulco, ve clara la manera en que debe escribirla: sucedería en un pueblo remoto, y descubre el tono: el de su abuela que contaba cosas prodigiosas con cara de palo, y la llenaría de historias: las contadas por su abuelo en la Guerra de los Mil Días de Colombia. Y el comienzo de la novela: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.

Ha sido el soplo divino de Kafka, Faulkner, Sherezada, Rulfo, Verne, Woolf, Hemingway, Homero… y sus abuelos Tranquilina y Nicolás.

El escritor durante la ceremonia de los Premios Nobel en Estocolmo en 1982

Da media vuelta y regresa en el Opel blanco a su casa de San Ángel Inn, en México DF.


Una vez llega, coge sus ahorros, 5.000 dólares, y se los entrega a su esposa para el mantenimiento del hogar mientras se dedica a escribir. La Cueva de la Mafia es la habitación de su casa donde esa primavera se exilia con la enciclopedia británica, libros de toda índole, papel y una máquina Olivetti. Vive y disfruta ese rapto de inspiración al escribir hasta las ocho y media de la noche al ritmo de losPreludios de Debussy y Qué noche la de aquel día de los Beatles.

En otoño el dinero se acaba y las deudas acechan. García Márquez coge, entonces, el Opel y sube al Monte de Piedad a empeñarlo. Es una nueva tranquilidad para seguir escribiendo, aumentada por las visitas de sus amigos que les llevan mercaditos.

Al llegar el invierno de 1965-1966 pone un punto y aparte, y llora, llora como ni siquiera en sus novelas está escrito. Tenía 39 años Gabriel García Márquez cuando, esa mañana de 1966, salió de La Cueva de la Mafia, atravesó la casa y se derrumbó en lágrimas sobre la cama matrimonial como un niño huérfano. Su esposa, al verlo tan desamparado, supo de qué se trataba: el coronel Aureliano Buendía acababa de morir. Era el personaje inspirado en su abuelo Nicolás.

Muere orinando mientras trata de encontrar el recuerdo de un circo, después de una vida en la que se salvó de un pelotón de fusilamiento, participó en 32 guerras, tuvo 17 hijos con 17 mujeres y terminó sus días haciendo pescaditos de oro.

Un duelo perpetuo para el escritor que, el 5 de junio de 1967, ve recompensado al saber que esa historia comandada por el coronel, bajo el título de Cien años de soledad, inicia su universal parranda literaria en la editorial Sudamericana, de Francisco Porrúa, en Buenos Aires. Todos quieren conocer la saga de los Buendía.

La novela impulsa la universalización del boom de la literatura latinoamericana. “Verdaderamente fue a partir del triunfo escandalosamente sin precedentes de Cien años de soledad”, afirmaría José Donoso en Historia personal del boom.

En medio de la algarabía, García Márquez se va a vivir a Barcelonadonde afianza su amistad con autores como Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar. El éxito es rotundo y trasciende a otros idiomas. Luego empieza a escribir El otoño del patriarca (1975) como un ejercicio para quitarse de encima la sombra de su obra maestra. Para entonces ya es muy activo con la causa cubana y está más presente en Colombia. En 1981 publica Crónica de una muerte anunciada.

La noticia del Nobel lo sorprende en México en 1982. En la frontera del amanecer del 10 de octubre el teléfono lo despierta. Con 55 años se convierte en uno de los escritores más jóvenes en recibir el máximo galardón de la literatura. En diciembre rompe con la tradición al recibir el premio vestido con un liquiliqui, una manera de rendir homenaje a su tierra costeña y compartirlo con su abuelo Nicolás que usaba trajes así en el ejército. Una ausencia que acompañó al escritor desde los 10 años, cuando este murió, y convirtió en incompletas todas sus alegrías futuras, por el hecho de que el abuelo no las sabía, escribe Dasso Saldívar en la biografía Viaje a la semilla.

Tres años después culmina la historia de sus padres: El amor en los tiempos del cólera. Siguen El general en su laberinto (1989) y Del amor y otros demonios (1994).


García Márquez con una edición de 'Cien años de soledad' a finales de los sesenta /COLITA

Hace realidad uno de sus sueños, en Cartagena de Indias: la creación de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano y se une a otros proyectos informativos. Son los años de su vuelta al periodismo. Al principio de todo.

En 1999 le detectan un cáncer linfático. Todo ello mientras termina de escribir sus memorias, Vivir para contarla, a las que cuando puso punto final se topó con la muerte de su madre, Luisa Santiaga Márquez Iguarán. Un domingo lo trajo ella al mundo; y un domingo lo dejó ella. Fue la noche del 9 de junio de 2002. Dos años más tarde escribe su última creación: Memoria de mis putas tristes.

Sus recuerdos empiezan su peregrinación.

Hasta que se han ido del todo al encuentro de los Buendía.

Y de no haber sido escritor, lo que realmente hubiera querido ser Gabriel García Márquez también tiene que ver con el amor, presente en todas sus obras. Lo supo hace muchos en Zúrich cuando una tormenta de nieve tolstiana lo llevó a refugiarse en un bar. Su hermano Eligio recordaría cómo él se lo contó:

—“Todo estaba en penumbra, un hombre tocaba piano en la sombra, y los pocos clientes que había eran parejas de enamorados. Esa tarde supe que si no fuera escritor, hubiera querido ser el hombre que tocaba el piano sin que nadie le viera la cara, solo para que los enamorados se quisieran más”.


Entre realidades, deseos, sueños, alegrías, agradecimientos, imaginaciones y, sobre todo, por el paraíso irrepetible de su lectura, Gabriel García Márquez está ahora en el mismo lugar donde él llevó a Esteban en su inolvidable cuento El ahogado más hermoso del mundo,después de que a la gente del pueblo “se le abrieran las primeras grietas de lágrimas en el corazón”… Porque una vez comprobado que había muerto “no tuvieron necesidad de mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que ya no estaban completos, ni volverían a estarlo jamás”… El rumor del mar trae la voz del capitán de aquel barco, que en 14 idiomas, dice señalando al mundo, por encima del promontorio de rosas amarillas en el horizonte del Caribe: “Miren allá, donde el viento es ah
ora tan manso que se queda a dormir debajo de las camas; allá, donde el sol brilla tanto que no saben hacia donde girar los girasoles; sí, allá, es el pueblo” de Gabriel García Márquez.

PESCAO ENVENENAO

PIROPOS A LA AMERICANA

lunes, 14 de abril de 2014

MANUEL RODRÍGUEZ CUADROS EN UCV



MAESTRO TEODORO RIVERO PRESENTÓ NUEVO LIBRO


En la Casa de la Identidad Regional, Teodoro Rivero-Ayllón presentó el libro “Haya de la Torre: su último mensaje y Crónica de un exilio”, magnífica edición de 312 páginas y un centenar de fotografías. El acto se cumplió ante numeroso público de intelectuales, profesores y estudiantes, con ocasión del “Primer Encuentro Regional de Escritores” (8 al 11 de abril).

Ampliamente conocido en nuestro medio, Rivero-Ayllón -académico y escritor, periodista y “trotamundos “-, ha seguido los pasos y el pensamiento de Haya de la Torre por cerca de 70 años, desde 1946 cuando lo conoció en Ascope.

El libro está fechado en Leningrado, la primera de las ciudades visitadas por Haya de la Torre en dos de sus tres exilios: en 1923, desterrado del Perú por Leguía, y en 1954, por la dictadura del General Manuel Odría Amoretti, quien tras el asilo de cinco años en la Embajada de Colombia, y no obstante el fallo favorable a Víctor Raúl por la Corte Internacional de La Haya, lo expulsó del país, sin pasaporte y con el decreto infamante de “indigno de la nacionalidad peruana”.

En 1977, a fin de documentarse para este libro, el autor visitó la ex Unión Soviética y la Europa Nórdica, así como bibliotecas de París y Berlín, Oxford y Nueva Delhi, Ginebra y Bruselas, Florencia y Roma, tan ligadas a la vida de Víctor Raúl, a quien ha dedicado ya cuatro obras de circulación internacional.

domingo, 13 de abril de 2014

EE. UU.: CUATRO REVOLUCIONES



Muchos creen que Estados Unidos está muy mal. ¿Las pruebas? Lo que sucede en Crimea y Siria, lugares donde el poderío norteamericano no se ve por ningún lado. Un país políticamente dividido e inaceptablemente desigual en la distribución del ingreso. El raudo ascenso del rival chino. La lista de cosas que no le van bien a esta agobiada superpotencia es aún más larga. Y engañosa. Todas estas debilidades existen y algunas de ellas son graves; la desigualdad económica, por ejemplo. 

Pero también hay algunas áreas en las cuales a EE UU le va muy bien, y que están en camino de ir aún mejor. Una de ellas es la industria manufacturera. La combinación de los bajos precios de la energía con las mejores y más innovadoras tecnologías de la información, nuevos materiales y robótica producirá una revolución manufacturera que no solo transformará la economía de EE UU, sino que nos afectará a todos.

Pero antes de detallar esto, es útil tener en mente algunos datos. Según Martin Baily y Barry Bosworth, de Brookings Institution, en los últimos 50 años la producción industrial de EE UU ha crecido al mismo ritmo (y a veces más rápidamente) que la economía en su conjunto. Por ello, el peso de la manufactura en el total de la economía norteamericana se ha mantenido constante. Este hallazgo contradice la impresión generalizada de que las fábricas están desapareciendo. Por el contrario, en 2010 EE UU contaba con el sector industrial más grande del mundo. 

Y si bien China acaba de sobrepasarlo, sigue siendo una potencia manufacturera. El problema es que esta expansión industrial se ha hecho con tales avances en la productividad que la mayor producción no ha generado un aumento proporcional en nuevos puestos de trabajo. Se produce mucho más, pero con menos trabajadores. Desde el año 2000, EE UU ha perdido 5,7 millones de empleos en este sector.

Una de las principales razones fue la crisis económica que comenzó en 2008. Pero otra muy importante es que en EE UU el crecimiento de la manufactura ha ocurrido primordialmente en una sola rama: computación y equipos electrónicos. El 90% de la manufactura que no tiene que ver con la electrónica ha venido reduciéndose y su productividad crece mucho más lentamente. Otro dato importante es que, a pesar de su enorme tamaño, EE UU importa desde 1980 más manufacturas de las que exporta. Además, en la última década casi todo lo que importa proviene de Asia y especialmente de China. Los números son espectaculares: en 2000, el 75% de todo el déficit comercial en manufacturas de EE UU se debía a la diferencia entre lo que importaba y exportaba a Asia. 

Para el 2012 llego a ser casi a ser el 100% del déficit —es decir, que Asia es la única región del mundo de la cual EE UU importa más manufacturas de las que le exporta—. Y si en 2000 solo un tercio del déficit en comercio de manufacturas con Asia se concentraba en China, para 2012 ese déficit con el gigante asiático aumentó hasta alcanzar un enorme 72%.

Según Baily y Bosworth, todo esto está a punto de cambiar drásticamente gracias a cuatro revoluciones: en energía, robótica, materiales y el uso de la tecnología de la información aplicada a la manufactura. EE UU pronto tendrá precios de gas natural que estarán por debajo del promedio mundial, lo cual le dará una ventaja competitiva única a sus industrias. Esto se debe a las nuevas tecnologías que permiten extraer gas y petróleo atrapado en las rocas de esquisto. EE UU tiene las segundas mayores reservas del mundo de este recurso y ha sido pionero en el desarrollo de las técnicas para explotarlo.

La segunda revolución ocurre en la automatización y la robotización de las plantas manufactureras. Los precios de los robots están cayendo, mientras aumentan su precisión y las tareas que llevan a cabo. Naturalmente esto tiene graves repercusiones para la creación de empleos, a medida que los trabajadores son reemplazados por máquinas. La revolución en nuevos materiales que combinan la nanotecnología con la biotecnología abre inusitadas y muy prometedoras posibilidades de nuevos productos y procesos productivos, que otros países no podrán fácilmente replicar. 

Y finalmente, la profundización del uso de Internet, Big Data, la conexión y comunicación entre cada vez más aparatos y cosas, la impresión de diseños en tres dimensiones también revolucionará la manufactura. Empresas como General Electric están comenzando a trasladar operaciones de manufactura de Asia a Silicon Valley (California) para aprovechar la cercanía con las empresas líderes en nuevas tecnologías de la información. Y el ahorro en costes de transporte desde Asia así como los menores costos de energía les darán grandes ventajas.

No todo va bien en EE UU. Pero en algunos ámbitos es un error suponer que es una potencia en decadencia.


sábado, 12 de abril de 2014

NUEVA DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN DE GRADUADOS- FACULTAD DE DERECHO- UPAO- TRUJILLO


En días pasados se llevó a cabo la ceremonia de juramentación de la nueva directiva de la Asociación de Graduados de la Facultad de Derecho de la Universidad Privada Antenor Orrego de Trujillo, la cual contó con la presencia de las principales autoridades de la Facultad y, en calidad de invitado de honor, del Dr. Juan Chunga Vergal, Juez  Superior Titular de la Corte Liberteña y egresado de la Segunda Promoción esta casa de estudios.

La juramentación de rigor estuvo a cargo del Dr. Carlos Angulo Espino, Decano de la Faculta de Derecho, quien felicitó la iniciativa de los graduados y exalumnos en conformar esta nueva directiva, deseándole los mejores parabienes en el ejercicio de sus funciones.

A su turno, el expresidente de la Asociación, Dr. David Florián Vigo, subrayó las muchas posibilidades que esta asociación puede lograr en favor de los egresados de la Universidad, en términos de capacitación y cuestiones laborales, resaltando que a la fecha tiene personería jurídica, estando debidamente inscrito en Registros Públicos.

Seguidamente, el flamante presidente de la Asociación, Dr. Carlos Castañeda Ferradas, agradeció a los presentes tan honrosa elección y manifestó su compromiso de conducir, junto con la directiva que lo acompaña, con seriedad y ética el rumbo de esta novel asociación, iniciando las gestiones en los próximos días en el contexto de un seguro crecimiento de la Universidad Privada Antenor Orrego a nivel nacional, anunciando desde ya el empadronamiento de los egresados y la creación de una página web que sirva de plataforma para el desarrollo de sus planes.

La directiva queda conformada de la siguiente manera:

- Presidente: Carlos Castañeda Ferradas
- Vicepresidente: Olegario David Florián Vigo
- Secretaria: Paola Fernández Ato
- Economía: Susana Vergara Gónzales
- Fiscal: Ena Obando Peralta

Vocales:
- Johnson Centeno Burgos
- Melissa Díaz Cabrera
- Javier Mauricio Juárez
- Liliana Cabrera
- Luis Vega Rodríguez
- Susana León
Rudy Flores Calderón





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COSITO EN CANADÁ

jueves, 10 de abril de 2014

ÚLTIMO ADIÓS A GUILLERMO URBINA GANVINI


Con la presencia del Rector y decanos de la Universidad Nacional de Trujillo, se realizó la ceremonia de homenaje póstumo al docente y ex presidente de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, Dr. Pedro Guillermo Urbina Ganvini, en el Paraninfo del Local Central.

El decano de la Facultad de Derecho, Dr. Teófilo Idrogo señaló que conoció al ilustre jurista cuando fue alumno de Derecho en la UNT, “lo vi crecer en el acto jurídico” y luego cuando empezó a ejercer la docencia en el curso de Derecho Procesal Penal, que era su especialidad. Años después continúo la amistad cuando Urbina Ganvini ingresó al Poder Judicial, siendo un juez que resolvía casos con sabiduría. 

“La UNT está de duelo, pero a la vez nos toca a alumnos y docentes seguir su ejemplo de profesional indesmayable”, apuntó. 

Inmediatamente, el rector UNT y presidente de la ANR, Dr. Orlando Velásquez Benites manifestó que Urbina Ganvini ha partido físicamente, pero su legado engrandece el Derecho de la región y el país.

“Su figura de hombre probo permanecerá siempre con nosotros, como uno de los símbolos de esta Casa fundada por Bolívar y Sánchez Carrión. Que todos siguiendo sus pasos de honradez y tenacidad lo honremos siempre”, subrayó.

Más adelante, el docente UNT, Dr. Miguel Rodríguez Albán destacó las cualidades de hombre de leyes de Urbina Ganvini, de quien recordó que fue el primer juez en condenar al ex presidente Alberto Fujimori, en diciembre del 2008, cuando era vocal instructor de la Corte Suprema.

El docente UNT y ex Prefecto de La Libertad, Dr. Juan José Zavala Sullac manifestó que el alto magistrado deja una larga estela de enseñanzas que perviven en la mente de sus alumnos y todas las personas que lo conocieron.



miércoles, 9 de abril de 2014

REQUIEM DR. GUILLERMO URBINA GANVINI

Por la presente lamentamos el fallecimiento del Dr. Pedro Guillermo Urbina Ganvini acaecido en nuestra ciudad de Trujillo. El Dr. Urbina fue un reconocido docente universitario, formador de las nuevas generaciones de abogados y Magistrado de carrera. Vocal Supremo Instructor. 

Miembro de la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema. Profesor de Derecho Procesal Penal en la Universidad Nacional de Trujillo y en la UniversidadParticular Antenor Orrego. Fue presidente de la Segunda Sala Penal Superior de La Libertad por cinco años y presidente de la Tercera Sala Penal Superior de La Libertad por cinco años

Descanse en paz, buen maestro.

Casa de duelo: Mz. U Lote 28 La Merded, a espaldas de Janos.

lunes, 7 de abril de 2014

EL UNIVERSO SIMÉTRICO



A pesar de nuestro orgullo por los avances de la ciencia, seguimos desconociendo la composición del 95% de la materia y la energía que constituyen el Universo. Una de las explicaciones a ese enigma es que las partículas tienen un duplicado simétrico que, por decirlo de forma metafórica, existe en otra dimensión y no podemos detectar. A ello se le llama supersimetría.

La idea de un Universo paralelo simétrico podría entenderse con la metáfora de cuando se uno se mira en un espejo y ve su imagen duplicada en el cristal. Si pudiéramos mirar a través de las cosas, podríamos percibir otro mundo en el que la realidad se proyecta como las sombras en la caverna platónica.

Es una bella imagen que choca contra nuestros sentidos, pero hoy sabemos por la física cuántica que una partícula puede estar en dos sitios a la vez o atravesar un muro por varios agujeros de forma simultánea. Para ilustrar esta teoría, Schrödinger decía que el gato dentro de la caja podía estar vivo y muerto a la vez.

Lo cierto es que esta hipótesis cobra verosimilitud a partir de la observación de que vivimos en un mundo simétrico. Nosotros somos simétricos, todos los animales y los vegetales lo son, pero también la mayoría de los artefactos que fabricamos.

¿Por qué una mesa o un balón son simétricos? Marcus de Sautoy sostiene que existen razones de funcionalidad y de ahorro de energía. Desde este punto de vista, la simetría es un producto de la evolución. Pero la teoría no me convence porque los cristales también tienen una estructura simétrica. Da la impresión de que la simetría está grabada en las leyes de la naturaleza y eso implica un profundo interrogante filosófico que nos remite a Leibniz y su idea que el Universo es un perfecto mecanismo que sólo puede hacer sido diseñado por una inteligencia superior.

Pero, por otro lado, ese orden universal contrasta con la incertidumbre y el caos que rigen nuestras vidas individuales que no parecen sometidas a ninguna pauta racional y previsible. Somos producto del azar y eso no concuerda con la simetría que rige el Universo a gran escala, de lo que se deduce que nuestra conducta es una anomalía en la vastedad de todo lo existente.

Sigo sin encajar el sentido de lo humano en este puzzle.Pero ello agudiza esa dolorosa conciencia de la finitud en el devenir de un Universo sin confines, en el que todo lo que hoy vemos está condenado a desaparecer. O nos refugiamos en la fe o sólo nos queda la desesperación.

domingo, 6 de abril de 2014

sábado, 5 de abril de 2014

Y SI LOS ANIMALES TIENEN ALMA?



Jane Goodall cumplió el último viernes 80 años y lo celebró en San Francisco, California. A la celebración arribaron, desde diversos puntos del globo, reconocidos empresarios, celebridades, familias y personas tocadas por su mensaje de paz, optimismo y reconciliación.

Jane es pequeña y frágil, pero cuando sonríe y habla es inmensidad. Su trato es amable, nunca se le escapa una palabra
hiriente, de odio o pesimismo. Lo suyo es ser luz para redescubrirnos como individuos capaces de cambiar el rumbo de las cosas y de comprender que estamos, aquí y ahora, para abrir nuestro propio camino y recorrerlo con alegría, haciendo el bien.

“¿Podemos demostrar que tenemos alma?”, se pregunta estremeciendo a quien la escucha. Y ella misma responde: “Mucha gente cree que no tenemos alma. ¿Entonces, cómo podemos afirmar que un chimpancé o cualquier animal no la tiene?”. Ese tipo de pensamiento es típico de la notable primatóloga británica Jane Goodall, y oyéndola solo quedan ganas de comer verduras. De hecho es una vegetariana convencida de que la dieta puede ayudar a conservar el ambiente, detener el cambio climático y evitar el sufrimiento de millares de animales criados a escalas industriales.

Creer en el alma no puede constatarse científicamente, es un asunto de fe o de una sensibilidad especial. Goodall, formada en las ciencias, ¡oh escándalo, también cree en Dios! (lo que no le cae bien a la atea comunidad científica).

Su certeza sobre el alma nació de un sentimiento en las selvas del Gombe, África. “Creo que todos los seres vivos tienen una chispa de vida, un poder misterioso que les permite estar sobre la Tierra”, dice. 

El año pasado, a su paso por el Perú, dejó una huella profunda. Hoy son varios los grupos de jóvenes que están organizándose para sacar adelante, en sus comunidades, colegios y barrios, el proyecto Roots and Shoots (Raíces y Brotes), que moviliza las buenas intenciones hacia acciones concretas de protección de la naturaleza, rescate animal y apoyo a los menos favorecidos. 

Jane no intenta imponer sus ideas, solo sacudirnos de la pereza en que nos hunde la cómoda vida contemporánea. Esparce sus semillas sabiendo que alguna caerá en buena tierra y florecerá. Flor tras flor se ha ido formando un ejército que protege el ambiente por una convicción ética y no por ideologías ni intereses subalternos.

Considera que hemos fallado como especie, pues despilfarramos recursos y consumimos más de lo necesario, porque hemos construido un mundo en el que no se les permite a los niños serlo ni divertirse como tales, al aire libre, desconectados a algún aparato. 

Nos enseña que la biodiversidad es como una orquesta interpretando una sinfonía. ¿Qué pasa si día a día le quitamos instrumentos a la orquesta? ¿Qué música podrá interpretar? Y así nos enseña que los chimpancés, nosotros, ella y todo aquello que nos rodea –plantas, agua, paisaje y animales– son parte de esa música que debe seguir sonando potente y clara.

Una música que quizá sea esa alma común, esa chispa que a todos nos une sobre el planeta.

jueves, 3 de abril de 2014

miércoles, 2 de abril de 2014