VIDEITOS MANDAN

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miércoles, 28 de mayo de 2014

PROFESOR UNT GANA CONCURSO EN LA PUCP


El docente de la Escuela de Administración de la UNT, doctor Eduardo Vilca Tantapoma ganó el concurso para ser docente en el Instituto para la Calidad, un programa de la Escuela de Postgrado de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

Vilca Tantapoma es docente de la UNT desde
junio de 1990, donde se desempeña como profesor a nivel de Pre grado y también en la Escuela de Postgrado. En Cajamarca se desempeñó como Decano de la Facultad de Ciencias Administrativas de la Universidad Privada Antonio Guillermo Urrelo. 

El destacado profesor es Licenciado en Administración y periodista, fue reconocido con Diploma de Honor por la Facultad de Ciencias Económicas por la publicación del libro “Metodología de la Investigación Científica”. Igualmente, es autor del libro “El Proyecto de Investigación Científica”.

En la UNT Vilca Tantapoma dicta los cursos de Administración de Presupuestos y Taller de Investigación Científica. Asimismo, se desempeña como Gerente General de Telcorp S.A.C. y en Cajamarca fue Gerente del Gobierno Regional.

INSTITUTO PARA LA CALIDAD

El docente destacó que el Instituto para la Calidad PUCP está orientado a desarrollar actividades de servicio, académicas y de investigación en torno a la calidad y afines; capacitación de personal, asesorándolos en los diversos aspectos de los Sistemas y Herramientas de Gestión.

“Tal como asegura el Instituto también creo que la calidad es un camino que se tiene que recorrer en todos los ámbitos de interés empresarial, institucional y social”, expresó. 


domingo, 25 de mayo de 2014

CIUDAD GÓTICA: 2018


Por Johnson Centeno.-

El nuevo Alcalde asume funciones con un protagonismo atípico en estos menesteres. Los pocos medios que salieron a cubrir la noticia no han disimulado su desgano por el protocolo. Los nuevos reporteros esperan más bien la llegada del Presidente Regional, quien prometió estar presente en la juramentación; los viejos periodistas, aquellos que dirigen pasquines en crouché, mascullan bajo los 30 grados de temperatura. Son como unos chanchos que se revuelcan en el fango, pero despiertan como nadie al oler la sangre humana. Lo suyo es reportear los crímenes a plena luz. Últimamente se ha puesto de moda arrojar cadáveres en las orillas de un conocido balneario. Para allá irán en las combis asesinas, después de empujarse un cebichito en el Nuevo- Mochika. En los días anteriores, el nuevo Alcalde ha prometido una lucha sin cuartel contra la delincuencia, incluso asegura tener ya una cita reservada con el Ministro del Interior, en la capital. Pocos le hicieron caso. Las palabras del Alcalde se han devaluado con el paso de los años, y sus declaraciones suenan a pólvora mojada. Eso lo sabe bien el maestro de ceremonias, más conocido como “muerto fresco”, un chico bien enterado que está en esta chamba desde hace varios años; sabe que la noche anterior se han revelado unos audios que comprometen feo al ministro en la compra de chalecos antibalas para la Policía. Su cargo pende de un hilo, pero eso no lo sabe el Alcalde porque no maneja Twitter, y su facebook (donde tiene solo 90 seguidores) lo dedica a subir videos de Michael Jackson y reproducir frases de líderes mundiales en cuestiones ambientales. Los 200 policías de élite que resguardan el recinto municipal tienen orden de disparar desde que se inició el estado de emergencia en la ciudad, hace cuatro meses. Ya llevan 75 ejecuciones, la mayoría de ellas contra adolescentes entrenados en el sicariato. Se dice también que han asesinado a algunos miembros del clero, relacionados con los más jóvenes en situaciones no del todo claras. La prensa vespertina presenta cada semana una nueva crónica de un ‘amor entre balas’, donde se combina la religión, la muerte y el sexo homosexual. Los índices de inversión se han detenido en la ciudad, lo mismo que en casi en todo el norte, debido a la presencia de bandas delincuenciales que operan en toda la jurisdicción. Los Neoplataneros, Los Soprano, Eterno compañeros, Club Libertad, Los maestros de la FM, Los burros blancos, Los hijos de ‘doña Fresi’, La banda del Chino Medina… Muchas de estas organizaciones gozan de impunidad debido a sus nexos —para nadie es un secreto— con malos policías, pero en general han suscrito entre ellos un pacto tácito de no agresión, y se han repartido los principales negocios en materia de extorsiones. Se diría que es un orden prostibulario, donde todo funciona como el mecanismo de un reloj. Los malls son un recuerdo, ya no existen. En cambio, la informalidad ha ganado terreno de una forma espantosa. La Plaza Mayor es un ejemplo de ello. Incluso el Círculo de Ambulantes del Centro Cívico le dio su total respaldo al nuevo Alcalde, a cambio de dejarlos en sus puestos informales, marcados con pintura sobre el suelo. A nadie le conviene que la cosa cambie, y él sabe que no va a cambiar, pues ya fue notificado de cómo será la cosa desde el gobierno. “Una cosa es tu campaña, y otra es la gestión”, le ha dicho con toda claridad el gerente graduado en Harvard, especialista en venderse al mejor postor y llenarse de anabólicos. “Aquí las cosas claras si te quieres man-te-ner”, le repite arreglándose parsimoniosamente la corbata, mirándolo por sobre el hombro. “Además, no te olvides que te voy a presentar a la gente del Country, donde ahora entra cualquier cholo”. El nuevo Alcalde toma conciencia de su pequeño tamaño, de lo insignificante que puede ser en sus zapatitos, donde ni el cargo le sirve para elevarse sobre los demás, ni siquiera si llegara a ser socio del Country. Se toma un par de pastillas. Piensa. Luego empezarán a reclamarle las obras, algunas para sus familiares, otras para sus financistas y la mayoría para los representantes del hampa. Alabado sea el “diezmo”. Así ha funcionado siempre, se dice para animarse, mientras repasa su discurso. Se escuchan ecos de una bulla tras la puerta, un alboroto como en los mejores tiempos de la Municipalidad, cuando el mejor vecino entraba al recinto, cuando era toda una ceremonia; hasta “muerto fresco” se avivaba. Por un momento pensó que la bulla era un ensayo para llamar su presencia, que alguien venía gentilmente a escoltarlo al Salón Consistorial. Pero no. Son los aires del eterno Presidente Regional, invitado de honor a su ceremonia de juramentación. Se le puede sentir desde un kilómetro de distancia. El nuevo Alcalde pocas veces lo ha visto de cerca, y no deja de sorprenderse. Alto, blanco, con implante de pelo y de carnes, cero líneas de expresión. Totalmente reencauchado. Nadie sabe cómo sobrevive, lleva como 50 años en la función pública gracias a los votantes de siempre. Es el rey de las reelecciones. Su sonrisa es una fotografía congelada en el tiempo, y debe hacer una mueca dificil para volver su rostro a la normalidad. No lleva muchos guardaespaldas: el hampa no juega con él… le debe mucho. Va acompañado de algunos travestis y un señor mayor de apellido Peláez, a quien acaba de nombrar en un puesto clave. Ambos sonríen como diablos frente a los flashes de las cámaras, que han aparecido por montones. Detrás de ellos, un joven panzón de ambición lujuriosa que se encarga en apariencia de las cuestiones legales de la Región, pero en realidad se trata de un defensor de prontuariados delincuentes: violadores, narcos, proxenetas, marcas, e indeseables de toda laya. Con él se cierra el círculo de los que mandan en Ciudad Gótica. Lo llaman el “Hijo del Decano del Burbujas”, en alusión a su viejo padre abogado, quien ahora disfruta de las rentas de la mafia. El nuevo Alcalde se conduce solito, pues se sabe de memoria el protocolo, sabe dónde sentarse y en qué momento levantarse. Tras los himnos de rigor se escucha un tembloroso “Sí, juro”, seguido de risas y palmaditas que identifican al partido oficialista. Afuera, todo el mundo sigue la ceremonia vía Canal 21.



EQUILIBRIO INFORMATIVO?

Portada 
Contraportada

JOYITA PELAEZ


jueves, 22 de mayo de 2014

domingo, 18 de mayo de 2014

PIKETTY EN TODAS PARTES



En enero de 2012 escribí: "La desigualdad será el tema central de este año. Siempre ha existido y no va a desaparecer, pero este año va a dominar la agenda de los votantes, de quienes protestan en las calles y de los políticos… Va a terminar la coexistencia pacífica con la desigualdad, y las exigencias de luchar contra ella -y las promesas de que así se hará- serán más intensas y generalizadas de lo que han sido desde el fin de la guerra fría".

Y así sucedió. Denunciar que el 1% de la población es muy rica mientras el 99% de la gente vive de forma cada vez más precaria se ha vuelto una consigna mundial. En 2012, el número de artículos académicos sobre la desigualdad económica aumentó un 25% respecto a 2011 (y un 237% en relación a 2004).

Mucho más importante ha sido que el papa Francisco y Barack Obama hayan dicho que la desigualdad es el problema que define nuestro tiempo. Cómo combatirla es un tema en los debates electorales en todo el mundo, incluso en países como Brasil, donde la desigualdad ha venido menguando.

Y ahora, dos años después de mi pronóstico, llegó Thomas Piketty. Decir que es un economista francés, autor de denso libro de 700 páginas titulado El capital en el siglo 21 que es un best seller mundial, es hacerle una injusticia. Piketty es mucho más que eso. Es un sorprendente fenómeno político, mediático y editorial. Su tesis es que la desigualdad económica es un efecto inevitable del capitalismo y que, si no se combate vigorosamente, la inequidad seguirá aumentando hasta llegar a niveles que socavan la democracia y la estabilidad económica. Según Piketty, la desigualdad crece cuando la tasa de remuneración al capital ("r") es mayor que la tasa de crecimiento de la economía ("g") o, en su ya famosa formulación, la desigualdad aumenta cuando " r>g".

Obvio, ¿no?

Quizás no tanto, pero no importa. El alcance del fenómeno Piketty va más allá de lo que normalmente sucede con las ideas de los académicos. Por ejemplo, un artículo del New York Times acerca de cómo escoger el área de la ciudad adonde mudarse, recomienda averiguar antes qué leen los vecinos. Para ello sugiere ir a la biblioteca de ese distrito e averiguar cuáles son los libros más demandados: "¿Es un lugar más tipo Piketty o más bien de novelas de misterio?" es la pregunta que debemos hacernos, según la experta. Otro artículo sobre los espinosos problemas que aquejan a las parejas en las que la mujer gana mucho más dinero que su marido concluye explicando que la esencia del problema tiene que ver "con el debate Piketty…" El éxito del Capital en el siglo 21 es tan enorme (100.000 copias en ingles vendidas en dos meses) que hasta su editor empieza a ser una celebridad. Y en una de las entrevistas que ha dado descubrimos que su anterior éxito editorial fue la publicación de un sesudo libro titulado On bullshit.

La inesperada popularidad de libros académicos de difícil lectura no es un fenómeno nuevo. Sucedió, entre otros, con El Fin de la Historia de Frank Fukuyama, publicado en 1992 y con El choque de civilizaciones de Samuel Huntington, publicado en 2001. El improbable éxito editorial de ambos se debe a que fueron publicados en momentos en que en el mundo ya existía un gran interés por los temas que trataban. Fukuyama publicó su libro poco después del hundimiento de la Unión Soviética y la percepción generalizada era que el comunismo había sido derrotado. El pronóstico de que el futuro del mundo sería definido por ideas liberales -por los mercados y la democracia- llegó en el momento preciso. Una década después, Huntington tuvo la misma suerte. Su libro, cuya tesis es que los conflictos ideológicos serán reemplazados por conflictos religiosos, salió a la venta un mes antes de los ataques terroristas del 11 de septiembre. Y ahora le tocó a Piketty.

Hace una década, cuando el boom económi

co estaba en su apogeo y elcrash financiero no había llenado de angustia a las familias en Estados Unidos y Europa, el interés por entender por qué la desigualdad es causada por r>g no hubiese sido tan intenso.

Esto a pesar de que, durante mucho tiempo, la desigualdad económica ha sido un problema crucial para la mayoría de la población mundial. En América Latina y África, las regiones con la peor distribución del ingreso del planeta, este tema no es nuevo.

El debate mundial se popularizó solo cuando la desigualdad se agudizó en Estados Unidos. La superpotencia tiene una capacidad inigualada para exportar sus angustias y hacer que el resto del mundo las comparta. En este caso, es una buena noticia que su problema también sea importante para quienes lo han venido tolerando pasivamente durante demasiado tiempo.



HECHOS AISLADOS


viernes, 16 de mayo de 2014

miércoles, 14 de mayo de 2014

domingo, 11 de mayo de 2014

LA CAVERNA DE PLATÓN



Por Johnson Centeno


Hace unos días, saliendo de clase, una alumna de Derecho me preguntó qué utilidad podría tener en su vida la metáfora sobre La Caverna de Platón que acabábamos de tratar, y de pronto presentí que el viejo filósofo ateniense podría estar revolviéndose en su tumba.

Pero la pregunta no fue en vano. Probablemente refleja el sentir de alguna parte de los que ingresan a la Universidad con el fin de obtener un título a como dé lugar, o de aquellos que no están seguros de su perfil profesional, y consideran que el Derecho se ajusta a un amasijo de cuerpos legales. Lo primero no es novedad, aquí y en todas partes: buena parte de jóvenes se ‘enlistan’ en la Universidad con el afanoso deseo de obtener un ‘cartón’; incluso en postgrado se puede ver con mayor nitidez estas consecuencias del relajo en la adquisición de conocimientos, algo que —en términos teleológicos— no se inicia con la Universidad ni termina con ella.

De Trazegnies lo puso en claro en un artículo en El Comercio. “Aquí se viene a correr”, apuntó desde su indignación, para referirse a las nuevas “carreras” profesionales donde “da la impresión de que se trata de pasar corriendo por la universidad para sacar un título e irse pronto a buscar fortuna a la calle”. Las causales de esta ‘maratón académica’, no obstante, no es privativa de los alumnos que se matriculan en una determinada institución educativa, sino de estas mismas instituciones que, veladamente, propagan una promesa educativa de cuestionable nivel u ofertan verdaderas “carreras universitarias” como cebo de culebra. A esto hemos llegado con la maximización de los beneficios que permite el mercado educativo, incluso desde los colegios; por ello no sorprende los resultados de la última evaluación PISA.

En la Universidad me enseñaron que en buena cuenta el abogado de hoy era el filósofo de ayer, y así lo sigo creyendo: no hay otra carrera que reúna con tanto valor sistémico el devenir de las humanidades y las complejidades de la convivencia humana. Si divorciamos la filosofía de la disciplina del Derecho sería como separar el mar de sus arenas, el amanecer del canto de los pájaros, la tilde de su fuerza de voz.

El mito de la caverna platónica (La República, Libro VII), es probablemente la alegoría más célebre del mundo de la filosofía, y recrea las diversas exigencias y niveles del conocimiento desde la perspectiva del mundo sensible hasta los conocimientos logrados por medio de la razón, en un contexto dialéctico y conceptual que ha resistido el paso de los siglos, encontrándose alusiones a ella en las diversas manifestaciones de las ciencias y las artes (Huxley, Garder, Matrix, Murakami, Saramago, etc.). Por tanto, es un saber universal, y de pronto esto me exime de cuantificar la utilidad que representa para un ciudadano profesional o en formación. Recientemente, por ejemplo, como una muestra palpable de su gravitación, he encontrado algunas aplicaciones de ella en las concepciones del Marketing electoral (Barrionuevo, 2009), con todo lo que ello supone para el diseño del mensaje político de los candidatos.

Pero volviendo a la pregunta inicial, el estudio de La Caverna… representa acaso uno de los primeros escalones de un ejercicio intelectual que no ha de detenerse en cuestiones jurídicas y políticas (que por algo se enunció en una obra de esta naturaleza hace más de dos mil años), y será necesario que cada lector le encuentre la utilidad que representa. 

Comparto lo que hasta ahora, mi amigo, el profesor Edilberto Espinoza, pregona en sus clases: que el buen hombre de leyes está obligado a conocer de Filosofía, Literatura, Poesía, Historia, Economía, Ciencia Política…, y si le sobra tiempo, debe leer algo de Derecho. Vale.

OOOLÉEE.......


MUY PRONTO... SE VIENE NUEVO EVENTO DE AEROMODELISMO EN TRUJILLO


EN EL DÍA DE LA MADRE...


CHANGES

viernes, 9 de mayo de 2014

jueves, 8 de mayo de 2014

lunes, 5 de mayo de 2014

LOS ESTUDIANTES




Las palabras también se gastan con el uso. Libertad, democracia, derechos humanos, solidaridad, vienen a nuestros labios a menudo y no quieren decir ya casi nada porque las utilizamos para decir tantas cosas o tan pocas que se desvalorizan y afantasman al extremo de convertirse en meros ruidos. Pero, de pronto, unas circunstancias sociales y políticas las recargan de contenido y de verdad, las impregnan de sentimiento y de razón y es como si resucitaran y expresaran de nuevo el sentir de todo un pueblo.

Es lo que vivo en estos días, en Venezuela, escuchando a dirigentes estudiantiles y líderes de oposición, a hombres y mujeres comunes y corrientes que nunca antes hicieron política y ahora la hacen, jugándose los trabajos, la tranquilidad, la libertad y hasta la vida, impelidos por la conciencia de que, si no hay un sobresalto nacional democrático que lo despierte y movilice, su país se va a la ruina, a una dictadura totalitaria y a la peor catástrofe económica de toda su historia.

Aunque el proceso viene de atrás –las últimas elecciones han visto crecer de manera gradual la oposición al régimen chavista–, el cambio cualitativo tuvo lugar a comienzos de febrero de este año, en San Cristóbal, Estado de Táchira, cuando un intento de violación de una joven en la Universidad de los Andes llevó a los estudiantes a convocar una gran marcha contra la inseguridad, la falta de alimentos, los secuestros, los desmanes de los sicarios y la sistemática restricción de las libertades ciudadanas. El régimen decidió aplicar la mano dura. La Guardia Nacional y las fuerzas paramilitares –individuos armados con pistolas, cuchillos y garrotes, montados en motos y con las caras cubiertas– atacaron a los estudiantes, los golpearon y abalearon, matando a varios de ellos. A las decenas de detenidos los llevaron a cuarteles alejados donde fueron torturados con picanas eléctricas, golpes, sodomizados con palos y fusiles y las muchachas violadas.

La ferocidad represiva resultó contraproducente. La movilización estudiantil se extendió por todo el país y en todas las ciudades y pueblos de Venezuela gigantescas manifestaciones populares expresaron su repudio del régimen y su solidaridad con las víctimas. Por doquier se levantaron barricadas y el país entero pareció vivir un despertar libertario. Los 500 abogados voluntarios que han constituido el Foro Penal Venezolano, para defender a los detenidos y denunciar los asesinatos, desapariciones y torturas, han elaborado un informe que documenta con lujo de detalles el salvajismo con que los herederos del comandante Chávez tratan de hacer frente a esta formidable movilización que ha cambiado la correlación de fuerzas en Venezuela, atrayendo a las filas de la oposición a una inequívoca mayoría de venezolanos.

Mi impresión es que este movimiento es indetenible y que, incluso si Maduro y sus cómplices tratan de aplastarlo con un baño de sangre, fracasarán y la matanza sólo servirá para acelerar su caída. La libertad ha ganado las calles de la tierra del verdadero Bolívar (no la caricatura que hizo de él el chavismo) y el pregonado «socialismo del siglo veintiuno» está herido de muerte.

Mientras más pronto se vaya, será mejor para Venezuela y para América Latina. La manera como el régimen, en su empeño frenético de colectivizar y estatizar la nación, ha empobrecido y destruido a uno de los países potencialmente más ricos del mundo, quedará como un caso emblemático de los desvaríos a que puede conducir la ceguera ideológica en nuestro tiempo. Además de tener la inflación más alta del mundo, Venezuela es el país de menor crecimiento en todo el continente, el más violento, y en el que la asfixia burocrática se reproduce más rápido al extremo de mantener en la parálisis casi total a la administración pública. El régimen de controles, precios «justos», intervencionismo estatal, ha vaciado todos los almacenes y mercados de productos, y el mercado negro y el contrabando han alcanzado extremos de vértigo. La corrupción es el único rubro en el que el país progresa a pasos de gigante.

Desconcertado por la movilización popular encabezada por los estudiantes que no consigue aplastar mediante la represión, el gobierno de Maduro, con la complicidad de los países del Alba, trata de ganar tiempo, abriendo unos diálogos de paz. La oposición ha hecho bien acudiendo a ellos, pero sin desmovilizarse y exigiendo, en prueba de buena fe gubernamental, por lo menos la liberación de los presos políticos, empezando por la de Leopoldo López, a quien, encarcelándolo, ha convertido, según todas las últimas encuestas, junto con María Corina Machado, en el líder político más popular de Venezuela. He conocido a su madre y a su esposa, dos mujeres admirables, que enfrentan con coraje fuera de lo común el hostigamiento de que son víctimas por estar en la vanguardia de la batalla pacífica que da la oposición por impedir la desaparición de los últimos resquicios de libertad que aún quedan en Venezuela.

Pero quisiera subrayar una vez más el papel principalísimo que juegan los estudiantes en la gran gesta libertaria que vive Venezuela. La chavista debe ser la única revolución en su historia que se las arregló para, desde el principio, merecer la hostilidad casi generalizada de los intelectuales, escritores y artistas, así como la de los estudiantes, que, en este caso, dieron mucha más muestra de lucidez y olfato político que, en el pasado, sus congéneres latinoamericanos.

Es estimulante y rejuvenecedor ver que el idealismo, la generosidad, el desprendimiento, el amor a la verdad, el coraje están tan vivos entre la juventud venezolana. Quienes, frustrados por la inanidad de las luchas políticas en sus países de democracia adocenada y rutinaria, se vuelven cínicos, desprecian la política y optan por la filosofía de «lo peor es lo mejor», deberían darse una vuelta por las guarimbas venezolanas, por ejemplo, aquella de la Avenida Francisco de Miranda, en el centro de Caracas, donde muchachos y muchachas conviven ya desde hace varias semanas, organizando conferencias, debates, seminarios, explicando a los transeúntes sus proyectos y anhelos para la futura Venezuela, cuando la libertad y la legalidad retornen y el país despierte de la pesadilla que vive hace quince años.

Quienes han llegado a la deprimente conclusión de que la política es un quehacer inmundo, de mediocres y ladrones, y que por lo tanto hay que darle la espalda, vengan a Venezuela y, hablando, oyendo y aprendiendo de estos jóvenes, comprobarán que la acción política puede ser también noble y altruista, una manera de enfrentarse a la barbarie y derrotarla, de trabajar por la paz, la convivencia, la justicia y la libertad, sin pegar tiros ni poner bombas, con razones y palabras, como hacen los filósofos y los poetas, y creando cada día gestos, espectáculos, ideas, como hacen los artistas, que conmuevan y eduquen a los otros y los embarquen en la empresa libertaria. Cientos de miles, millones de jóvenes venezolanos están dando en estos días a América Latina y al mundo entero un ejemplo de que nadie debe renunciar a la esperanza, de que un país, no importa cuán profundo sea el abismo en el que la demagogia y la ideología lo han precipitado, siempre puede salir de esa trampa y redimirse.

Algunos de estos jóvenes han pasado ya por la cárcel y sufrido torturas, y algunos de ellos pueden morir, como los cerca de cincuenta compañeros que han perdido ya la vida en manos de los asesinos con capuchas con que pretende acallarlos Maduro. No los silenciarán, pero no es justo que estén tan solos, que los gobiernos y las organizaciones democráticas no los apoyen y más bien, a veces, hagan causa común con sus verdugos. Porque la más importante batalla por la libertad de nuestros días se da en las calles de Venezuela y tiene un rostro juvenil.


sábado, 3 de mayo de 2014

jueves, 1 de mayo de 2014