VIDEITOS MANDAN

Loading...

viernes, 29 de enero de 2016


César Acuña: Éstas son sus notas en el colegio y la universidad

Las calificaciones sorprenden, pues el hoy doctor César Acuña Peralta no fue un alumno destacado en el colegio Víctor Antonio Herrera Delgado de su natal Chota, distrito de Tacabamba (Cajamarca). Desde 1966 a 1970 la máxima nota del candidato presidencial fue de 16 en la asignatura de Educación Cívica y la más baja fue once en Educación por el Arte.

En Matemáticas César Acuña obtuvo un promedio entre 13 y 14 durante cinco años de estudios en el colegio; mientras que en Lengua Castellana y Literatura, su promedio fue entre 14 y 15. (Ver documento para mayor referencia)

COMO UNIVERSITARIO. Si bien fue un alumno de promedio regular en el colegio, como universitario sus calificaciones bajaron. 

César Acuña Peralta registra notas de trece, doce y la mayoría "once" en diversas asignaturas, cuando cursó en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Trujillo, entre los años 1973 y 1981. 

Los cursos en los que obtuvo calificación de 11 fueron Física I, Cáculo II, Contabilidad, Dibujo, Mineralogía, Historia Socioeconómica, Inglés, e incluso en Termodinámica de Ingeniería Física, curso principal de su carrera.

TESIS. Asimismo se cuestiona como César Acuña fue aprobado en la presentación de su tesis universitaria "Diseño del equipo de separación en una planta para el tratamiento de gas natural".

El hoy candidato presidencial buscaba obtener el título de Ingeniero Químico en 1995, curiosamente en la primera oportunidad que tuvo, los tres miembros del jurado de la Universidad Nacional de Trujillo dieron su veredicto: "Desaprobado por unanimidad".

No obstante, meses después, César Acuña vuelve a sustentar su tesis resultando aprobado tras hacer varios cambios al documento que presentó. El detalle es que incluso el asesor de tesis que lo apoyó para que presente su primera tesis lo abandonó.








.. y cómo s llama confundir "irrogar" x "arrogar", ilustrísimo señor alcalde d El Porvernir?


Nota original:
http://laindustria.pe/sites/default/files/01/29/2016%20-%2009:07/A2.pdf

César Acuña fue desaprobado en su tesis por unanimidad, pero aún así tiene el título de ingeniero


 ¡Una más de César Acuña! ¡La tesis de César Acuña de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) fue desaprobada por unanimidad! Sí, así como lo lees. ¿Entonces cómo obtuvo su título de ingeniero químico?

El periodista Américo Zambrano en el semanario ‘Hildebrandt en sus Trece’ publicó documentos inéditos que indican que César Acuña desaprobó la sustentación de su tesis ‘Diseño de equipo de separación de planta para el tratamiento del gas natural’ el 5 de junio de 1995, el cual presentó junto a su compañero de estudios Liliana Marín.

Sin embargo, un día después, César Acuña pidió que se declare nula la audiencia donde le negaron el título porque, según Zambrano, el ahora candidato presidencial “se quejaba porque lo habían obligado a sustentar su tesis públicamente” (no sabemos cómo quería sustentar, pero las tesis se sustentan públicamente, Césitar, ya pues), y alegó que el “jurado había sido hostil”.

César Acuña pidió otro jurado para sustentar su tesis, pero se lo negaron y respondieron que su trabajo fue “deficiente” e “hilarante” (o sea, se rieron del líder de APP).

Pero 12 días después, extrañamente, el decano de ese entonces de la UNT, Mario Alva Astudillo, el mismo que le había dado el grado de bachiller le dio el título de ingeniero químico a César Acuña.

Tal como menciona el periodista de ‘Hildebrandt en sus Trece’, pedir otro jurado demora entre seis a doce meses, entonces ¿por qué le concedieron el título universitario a César Acuña tan rápido?

Esta nueva información coincide con las declaraciones de Masahiro Ywanaga Angulo quien fue profesor y decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT) durante la época en que César Acuña se supone fue estudiante de esta casa de estudios, dijo que a este jamás lo vio entre los pasillos, de manera que fue una clase de “alumno fantasma” y se negó a firmar sus cartones.

El exdecano concluyó que “el señor (César) Acuña sabe tanto de ingeniería como un albañil de física cuántica” y que “las actuales autoridades universitarias se revise el caso Acuña que sigue y seguirá constituyendo una herida abierta a la moralidad de la UNT”.





miércoles, 27 de enero de 2016


EL COMUNICADO DE ACUÑA SOBRE EL PLAGIO DE SU TESIS DOCTORAL


ACUSAN A CESAR ACUÑA DE PLAGIO TESIS DOCTORAL

ACUÑA COPY- PASTE



CÉSAR ACUÑA PODRÍA PERDER SU CANDIDATURA


Francisco Távara, presidente del JNE, afirmó que de comprobarse que el líder de APP plagió su tesis doctoral en la Universidad Complutense, habría incurrido en falsedad genérica, delito que conlleva a la exclusión de una candidatura.

“De llegarse a la conclusión, ya se tomará una decisión en base a la normativa el JEE y en su caso el JNE”, indicó. “Cuando se habla de falsedad [genérica], la consecuencia es la expulsión”.

Según se denunció ayer, César Acuña habría plagiado partes de la tesis que presentó en el año 2009 ante la Universidad Complutense de Madrid, con la que obtuvo su grado de Doctor. La información se basa en una serie de comparaciones realizadas por especialistas con otras publicaciones.

El referido centro de estudios informó más temprano que ya inició una investigación de oficio para comprobar su el candidato presidencial de Alianza para el Progreso cometió plagio.

Al respecto, Francisco Távara precisó que antes de que su entidad investige a César Acuña por el presunto plagio de su tesis doctoral, primero tiene que pronunciarse la Universidad Complutense. “El documento imprescindible es lo que diga la Universidad Complutense”, manifestó.

Agregó que en caso se demuestre que el candidato presidencial cometió ese delito le tocará al Jurado Especial Electoral (JEE) pronunciarse en primera instancia.



lunes, 25 de enero de 2016

Construyendo tu sueño: Mario Alonso Puig

ARCHIVAN DENUNCIA CONTRA ACUÑA


El Octavo Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia de La Libertad archivó la denuncia contra César Acuña Peralta, referente al caso de la entrega de una subvención a un cineasta.

El fiscal Jorge Linares Rebaza calificó como lamentable la decisión de la jueza Alicia Villanueva Miranda, porque sus argumentos son muy genéricos y no tienen sustento.

Indicó que la magistrada ha resuelto que el exalcalde de Trujillo, César Acuña tenía facultades para utilizar subvenciones para fines culturales.

Como se conoce la Municipalidad Provincial de Trujillo entregó 57 mil soles al cineasta Santiago Viteri para producir un documental, que nunca se hizo.

El fiscal manifestó que el Ministerio Público no ha cuestionado que César Acuña tenga facultad para utilizar subvenciones, lo que se ha criticado es que no hubo justificación para entregar el dinero.

Consideró que si se va archivar algo que sea de manera contundente con argumentos sólidos. 

El magistrado informó que presentará el recurso de apelación ante lo resuelto por el juzgado.

Y EL LIDERAZGO?



Tiene razón Renato Cisneros cuando refiriéndose a la candidatura de Alfredo Barnechea dice que "solo con carisma no se gobierna". Lo afirma, sin embargo, para dejar en claro que el candidato de Acción Popular no la tiene y que eso es, en realidad, una anécdota.

Yo digo que si el principal defecto de Barnechea fuera solo ese sería lo de menos comparado con la enorme virtud que significaría, según sus seguidores de Facebook, "un candidato mucho más serio que varios de los que están arriba en las encuestas" porque "ha estudiado las posibilidades del gas, habla de infraestructura, de industrializar el país, de combatir la informalidad, de cambiar el modelo, de fortalecer la clase media para apuntar a un bienestar general, y dice tener experiencia y credenciales" para ello.

Pero el asunto es que para gobernar hay que tener una sola cualidad que es imprescindible: liderazgo. Y esa es, creo yo, la principal carencia que muestra Alfredo Barnechea. El liderazgo no tiene necesariamente que ver con el carisma pero sí con la energía y la perseverancia para llevar a destino un sueño o, más modestamente, un programa de gobierno.

¿Alguien —poniéndose la mano en el pecho— podría decir que ve un átomo de energía en Barnechea? ¿Alguien lo vio en la inscripción de su plancha presidencial, el momento cúspide en que se da inicio la campaña electoral?

¿Lo hemos visto liderando acaso en estos últimos años alguna cruzada a favor o en contra de temas álgidos en la agenda pública como el aborto, la unión civil, la Ley Pulpín o cualquier otro? ¿Lo identificamos como el líder de alguna corriente intelectual —mundial o local—, habida cuenta de que las ideas parecen ser lo suyo? ¿Lo reconocemos como un gran capitán de la industria o los servicios?

Basta que cada quien repase los últimos, 5, 10 ó 20 años de la historia del Perú para saber cuánto lo acompañó en sus vidas el liderazgo político, intelectual, social o cultural de Alfredo Barnechea y, entonces, las respuestas caerán de maduras.

Sin liderazgo no hay presidente. De eso se trata la campaña electoral. Eso es todo.

JURADO ELECTORAL ESPECIAL DE TRUJILLO INICIA PROCEDIMIENTOS DE GARANTÍA EN MATERIA DE PROPAGANDA ELECTORAL Y NEUTRALIDAD


El Jurado Electoral Especial de Trujillo, con motivo de las investigaciones que se vienen realizando por el área de Fiscalización, reportó trece (13) incidencias sobre posible vulneración a las normas que regulan la propaganda electoral, publicidad estatal y neutralidad en periodo electoral.

Luego de verificar y reunir la información necesaria; el área de fiscalización presentó dos informes, los cuales dieron inicio a dos (2) procedimientos conforme a lo regulado en la Resolución N° 0304-2015-JNE-Reglamento sobre Propaganda Electoral, Publicidad Estatal y Neutralidad en periodo electoral. 

Se han dado inicio a dos procedimientos: el primero (Expediente N° 00001-2016-027), sobre la presunta comisión de infracción a las normas que regulan la propaganda electoral, por pegado de carteles en postes de alumbrado público y en la columna del baipás de Mansiche, donde se aprecia el símbolo de la organización política Fuerza Popular y la frase “Keyko y Octavio Salazar”; el segundo (Expediente N° 00002-2016-027), está referido a un presunto caso de infracción al principio de neutralidad, por declaraciones del gobernador regional de La Libertad, señor Luis Alberto Valdez Farías.

Cabe informar a la colectividad, que todos pronunciamientos adoptados en los procedimientos iniciados en el Jurado Electoral Especial de Trujillo se emiten en primera instancia y pueden ser visualizados en el portal institucional del Jurado Nacional de Elecciones a través del siguiente enlace:


jueves, 21 de enero de 2016

miércoles, 20 de enero de 2016


RENUNCIA JUAN ZAVALA SULLAC


A 24 horas de la renuncia del rector interino de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), se sumó la dimisión irrevocable del presidente de la Asamblea Universitaria Transitoria, Juan Zavala Sullac. 

Mediante carta notarial —un día antes había hecho lo mismo Segundo Seijas Velásquez como rector interino— Zavala Sullacjustificó su decisión aduciendo a la falta de garantías legales y morales para ejercer el cargo, debido a una supuesta intromisión de laSuperintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu).

“Usted (dirigiéndose al rector Orlando Gonzales Nieves) y las autoridades de la Sunedu, vienen desconociendo la validez legal de los acuerdos de la Asamblea Universitaria Transitoria dentro de un clima de agresiones a la dignidad de la persona humana, injuriando, difamando, agraviando el honor y la reputación de sus miembros”, se precisa en el documento. 

Rechazo a ley

Como presidente de la asamblea, Juan Zavala siempre estuvo en contra de la implementación de la Ley Universitaria, a la que calificó de inconstitucional.

El punto discordante llegó con la destitución de 11 decanos y el director de posgrado, medida dispuesta por la Sunedu y acatada por Gonzales Nieves, en su calidad de rector, a finales del 2015.

PUTÍN

martes, 19 de enero de 2016

Proceso contra Acuña por video ‘plata como cancha’ se dilata


Lo magistrados de la Segunda Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de La Libertad tendrán a su cargo el proceso que se le sigue al candidato presidencial César Acuña Peralta, por el caso del video plata como cancha.

Así lo dio a conocer Eduardo Luján Tupez, presidente de la Oficina Descentralizada del Control de la Magistratura de la Corte Superior de Justicia de la Libertad (Odecma), quien detalló que luego al conocerse que la Primera Sala de Apelaciones se hará cargo de las apelaciones de los procesos de flagrancia, se dispuso que la sala que integran Víctor Burgos Mariños, Sara Pajarez Bazán y Carlos Merino se harán cargo del proceso.

“Hemos hecho el acta para ver a que Sala le tocaba ver el caso de Acuña y corresponde a la Segunda Sala Penal de Apelaciones ver este tema. Se ha derivado el expediente y de ahí se va citará a audiencia. Tienen 10 días hábiles, y con las vacaciones de febrero, tienen hasta el 2 de marzo para citar”, indicó.

Como es de conocimiento, el candidato de Alianza Para el Progreso (APP) es sindicado de haber promovido su candidatura a la comuna provincial, cuando se desempeñó como alcalde de esta ciudad en el 2010, a través de la entrega de víveres a cambios de voto, tal como lo habría dejado entrever en el denominado video ‘plata como cancha’. Luján Tupez destacó que la magistrada Lilianan Rodríguez reemplazará a Víctor Burgos, quien asumió la presidencia del Jurado Electora Especial de Trujillo. “La población puede estar segura y con las confianza que se va a decidir con imparcialidad, el hecho que el señor Acuña sea candidato a la Presidencia o incluso presidente potencial no lo elimina del tratamiento que debe recibir cualquier ciudadano. Si encuentro la minima irregularidad yo lo sancionaré”, dijo.

CABALLO LOCO SE RAYA EN ENTREVISTA

Eagles - Hotel California


lunes, 18 de enero de 2016

MPT PAGÓ A ASESOR QUE HABRÍA PLAGIADO INFORME


El asesor legal de la Gerencia de Personal de la comuna de Trujillo, Carlos Alva Jara, denunció que la dependencia edil contrató un asesor externo para que realice algunos documentos de gestión, los cuales ya había realizado y terminaron siendo plagiados, por el que se cobraron 7 mil soles.

Se trata del proyecto del reglamento de los servidores civiles de la MPT y del proyecto del procedimiento para la rehabilitación de las sanciones administrativas disciplinarias de funcionarios y servidores de la citada entidad, documentos que formaron parte del plano operativo anual del 2015 de la Gerencia de Personal y, según Alva Jara, presentó en el primer trimestre del año pasado.

VER INFORME- LA INDUSTRIA

domingo, 17 de enero de 2016

"EL CHAPO", MITO Y REALIDAD


Por Álvaro Vargas Llosa.-

La captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán es una buena ocasión para tratar de limpiar, en la medida de lo posible, algunas impurezas informativas que rodean todo lo que tiene que ver con el cartel de Sinaloa y la industria de la que es símbolo. Hacerlo importa porque esta crucial discusión -la de cómo abordar el comercio de estupefacientes- está hoy en una fase que podría significar un punto de inflexión después de décadas de fracasos costosos y sangrientos.

El presidente paralelo

En su texto sobre Guzmán publicado en “Rolling Stone”, el actor Sean Penn lo llama “Presidente de México” para acentuar el poder paralelo que tiene el cartel de Sinaloa en México. Pero las circunstancias de la captura en Los Mochis, en Sinaloa, y la acumulación de debilidades de carácter que llevaron al personaje a facilitar el trabajo de las fuerzas de seguridad -su pasión por la actriz Kate del Castillo, el deseo de ser inmortalizado por el celuloide, la vanidad cosquilleada por el interés periodístico de Penn- son un buen recordatorio de que el poder de quienes operan en la clandestinidad en un ámbito donde no ha desaparecido el Estado tiene una gran fragilidad intrínseca.

Las organizaciones criminales no tienen ni tendrán nunca la duración y el poder del Estado allí donde hay Estado. Otra cosa -distinta- es que una legislación idealista pero irreal, como aquella que está detrás de la guerra contra las drogas, sea garantía de que existan a lo largo del tiempo organizaciones clandestinas dedicadas a satisfacer una necesidad humana. Pero ninguna es eterna: por lo general, puede decirse que subsiste la criminalidad organizada, no organizaciones determinadas, pues unas van desapareciendo y otras van llenando el vacío de las que decaen. Por eso el cartel de Sinaloa tiene semejanzas con lo que era el cartel de Medellín en los 80 y 90, pero podemos tener la seguridad de que en unos años la organización de “El Chapo” será historia -celuloide, letra impresa- más que poder real y su jefe no será un presidente paralelo.

La extradición

La reacción inmediata de muchos políticos y líderes de opinión en México, al saberse que “El Chapo” había sido capturado por tercera vez, fue una exclamación que revelaba la impotencia institucional de ese y otros países a medio hacer: ¡Extradición!

En efecto, Guzmán tiene decenas de causas penales abiertas en seis estados de los Estados Unidos y la Interpol, por medio de la Agencia de Investigación Criminal adscrita a ella, ha comunicado el interés del vecino del Norte en que el jefe del cartel de Sinaloa sea despachado hacia allá en un avión lo antes posible. Otros narcos, como Alfredo Beltrán Leyva o Vicente Zambada, fueron extraditados en su momento, de manera que hay precedentes que pueden dar cobertura política al gobierno de Enrique Peña Nieto en ese país altamente nacionalista y sensibilizado frente a toda forma de injerencia estadounidense que es México. Además, no cabe duda de que Guzmán ha cometido crímenes, como jefe de una organización ilegal violenta, en Estados Unidos, aun si los que ha cometido en México suman bastante más.

También es cierto que, en estas circunstancias, la única garantía de que Guzmán quede definitivamente confinado entre rejas y deje de tener capacidad para mandar en su organización es sacarlo de México. Sus fugas espectaculares y políticamente vergonzosas de 2001 (penal de Puento Grande, en Jalisco) y 2015 (penal de El Altiplano, estado de México), así como la continuidad que tuvo el cartel de Sinaloa durante sus dos cautiverios, no ayudan precisamente a transmitir la idea de que las instituciones del país están en condiciones de hacer cumplir la justicia en su caso.

Pero la extradición como solución definitiva a la existencia de los carteles -y sus violentas consecuencias- es un mito. La extradición no acabó con el narcotráfico en Colombia y cuando los carteles de Medellín y Cali cayeron en decadencia en los 90 por los éxitos de la persecución contra ellos (entre otras cosas), el resultado fue el desplazamiento del control del comercio a otros ámbitos geográficos y otras organizaciones. Algunos líderes y medios de comunicación mexicanos y estadounidenses están ya vendiendo la idea de que la extradición de “El Chapo” es la clave del fin de la sangrienta guerra entre carteles, y entre ellos y el Estado, que ha atormentado a México durante años (una violencia que tuvo mayor intensidad en el gobierno de Felipe Calderón pero que no ha terminado bajo Peña Nieto ni mucho menos). 

En el caso de que se opte por esto -un proceso que podría durar años, como ocurrió con Beltrán Leyva, o mucho menos, como sucedió con Vicente Zambada-, es perfectamente posible que tenga un efecto determinante en el cartel de Sinaloa, pero no lo tendrá en el asunto de fondo: un desfase entre la legislación prohibicionista y la realidad que garantiza que existan organizaciones criminales que deben su poder al negocio de las drogas y que se van sucediendo en el vértice de la pirámide según unas van cayendo y otras subiendo.

El negocio de “El Chapo”

Las cifras que se citan para describir el volumen de negocio del cartel de Sinaloa y la incidencia que tiene en el mercado estadounidense son contradictorias, propagandísticas o fantasiosas, según el caso. Quienes más se acercan a la verdad son algunas entidades del gobierno estadounidense (otras son también culpables de las versiones imaginarias antes citadas). 

En reuniones informativas privadas me ha tocado alguna vez oír de ellas los datos más aparentemente serios: Guzmán controla una quinta parte de la cocaína que entra en los Estados Unidos. No el 100%, ni el 50%, ni siquiera la cuarta parte, pero sí un importante 20%. ¿Cuánta cocaína implica esto? Alrededor de una tonelada y media al mes. Hay otras drogas, como la marihuana (entre cinco y ocho toneladas) o la metanfetamina (cantidades no determinadas) que, junto a la cocaína, le representan a la organización de Guzmán un volumen de negocio de entre mil y dos mil millones de dólares. Las cifras más abultadas que se leen incluyen otros mercados -Sinaloa los tiene- pero no hay datos fiables respecto de ellos.

Lo que es seguro, según quienes saben de esto, es que Sinaloa no mueve al año tres mil millones de dólares, como se repite una y otra vez, pero tampoco menos de mil millones; lo más probable es que la cifra real esté en algún punto entre ambos extremos.

La geografía

Se habla de Sinaloa como de un cartel que tiene el control del negocio en 17 estados. No: tiene presencia en muchos pero lo que se llama “control” en muy pocos: puede que no sean más de cinco. Sinaloa, Yucatán y Durango, aparentemente, son aquellos donde más dominio ejercen del negocio propiamente hablando (que no es lo mismo que decir que tienen el mismo grado de poder intimidatorio sobre las instituciones en todos ellos).

La fortuna de Guzmán -que la revista Forbes ha citado en mil millones de dólares- es imposible de determinar. El acceso que tiene a ella “El Chapo” es necesariamente restringido y muchos de los negocios -algunos centenares- que lavan la fortuna ya están fuera de su alcance, bajo control de otros delincuentes. La atomización de la fortuna de un capo narco muy visible como Guzmán es directamente proporcional a su poder jerárquico en la organización, por paradójico que suene.

La pobreza

Parte del “mito Guzmán” tiene que ver con la pobreza: la de su origen, la de aquellos a los que ha ayudado, la de quienes ven en él un vehículo de ascenso económico y social. Pasaba algo semejante con Pablo Escobar, que, al igual que “El Chapo”, se inició desde muy jovencito al vincularse al tráfico de marihuana de menor cuantía.

Según los testimonios más creíbles de quienes se han tomado el trabajo de investigar al cartel de Sinaloa, la dimensión “humanitaria” y “social” de Guzmán no es comparable a la de Escobar, ni la “deuda” que tiene un sector del mundo de la pobreza en su región es tanta como la que se dice. Pero alguna hay, y no es raro: un criminal que necesita protegerse tiene que tener la tácita complicidad de mucha gente que de otra forma lo delataría o se organizaría para defenderse de una presencia tan amenazante. Sin embargo, la intimidación, según los mismos testimonios, es un arma más poderosa que el asistencialismo en el caso del cartel de Sinaloa. El jefe de los sicarios, Jorge Iván Gastelúm (ahora detenido), se encargó de eso durante buen tiempo.

Una cosa sí es cierta, según muchos conocedores: a diferencia de Los Zetas y otros grupos que forman parte de la guerra de los narcos y entre los narcos y el Estado, Sinaloa ha sido más discriminador, en su propia región, respecto del uso de la violencia, tratando de evitar que el derramamiento de sangre de gente local ajena al conflicto alcanzara niveles semejantes a los de otras organizaciones. Quizá este factor ha ayudado, junto con la capacidad intimidatoria ejercida de otra forma, a generarle a “El Chapo” lealtades sociales relativamente significativas. Pero tiendo a creer que un tercer factor fue más importante: el prestigio por contraste. A medida que crecía el descontento del país frente al gobierno y el Estado -al que percibían millones de mexicanos como corrupto, violento y mediocre- aumentaba el mito de sus enemigos. “El Chapo” suscitaba por ello extrañas simpatías. El tristemente célebre tuit de la actriz Kate del Castillo (“hoy creo más en ‘El Chapo’ Guzmán que en los gobiernos”) lo dice todo.

El debate de las drogas

Se empieza a decir -incluso algunos precandidatos presidenciales estadounidenses- que la captura de “El Chapo” pondrá fin a la movilización en favor de modificar el enfoque de la lucha contra las drogas. En otras palabras: sufrirá un gran revés la idea de sustituir la militarización y criminalización del combate contra las drogas por una visión centrada en la salud pública y el fin del prohibicionismo, al menos en su magnitud actual.

Es un error de percepción notable. Ha llegado ya tan lejos la noción de que la guerra contra las drogas es un fracaso, que para abril de este año, 18 años después de una famosa asamblea sobre el narcotráfico, Naciones Unidas tiene programada una reunión basada en un creciente consenso: la necesidad de un cambio. No sabemos aún qué consecuencias prácticas tendrá ese cambio, ni el grado de consenso que habrá sobre la mejor forma de encarar el reto de aquí en adelante. Pero el espíritu de los tiempos, el “zeitgeist”, ha sufrido una modificación notable. Quien crea que la caída de “El Chapo” -en el supuesto de que su captura sea, esta tercera vez, su final- va a alterar la conclusión de que la guerra contra las drogas en su forma actual es un fracaso, comete una ingenuidad. Una ingenuidad que quedará al descubierto muy pronto, cuando se compruebe que el negocio sigue intacto, independientemente de quién lo maneje o cómo se llame la organización -o la zona geográfica- de quienes manden sobre él.