VIDEITOS MANDAN

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lunes, 31 de julio de 2017

FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO 2017: DATOS QUE DEBES SABER

Ollanta Humala y Nadine se defienden de acusaciones

JUEGO DE TRONOS


Es una de las series más vistas de la historia. Basada en la aún no terminada secuencia de novelas de George R. R. Martin, ha cautivado a millones de televidentes de todo el mundo. Lo enrevesado y difícil de su trama no ha sido obstáculo para su éxito. Y al margen de las complicaciones, es una historia que ha sido contada una y otra vez en distintas geografías y con otros personajes.

La serie se sostiene sobre dos vigas: la política y la familia. La lucha por el Trono de Hierro está plagada de asesinatos, torturas, violaciones e intrigas de todo tipo. Nadie es confiable y nadie es un héroe. Todos son malos y buenos dependiendo de la perspectiva. La única regla común de los personajes es tener algo de Maquiavelo.

Lo que más resalta en medio de la oscura lucha por el poder es el significado de la familia, y sobre todo de la casta, de los apellidos. Los honorables Stark en el norte, los sádicos Bolton, los desalmados Lannister (de los que solo se salva con algo de decencia el enano Tyrion), los Baratheon, los Targaryen tratando de recuperar el trono del que fueron despojados. Los clanes se enfrentan entre ellos. Pero incluso dentro de cada clan, de cada familia, unos le meten cabe a los otros. 

“Juego de tronos” atrae por la forma descarnada en que muestra la política. Pero es una política primitiva, basada en la casta. Entre el caos de las guerras y los crímenes, el apellido es lo único que da cierta claridad sobre quiénes pueden tener derecho a gobernar.

Hemos evolucionado (o al menos eso creemos). Hoy la democracia liberal ha sustituido en la mayoría de países civilizados a las monarquías o, cuando no lo ha hecho, las ha democratizado y le ha quitado el verdadero poder a quienes lo adquieren solo por tener un apellido. Ello no ha librado a la política de muchas de las mezquindades y espantos que uno ve en la fantástica ficción de “Juego de tronos”. Pero al menos se tiene la esperanza de que alguna competencia en base a mérito debe existir.

Siempre se dice que el sistema político peruano es primitivo. Y es cierto. Muchos de sus rasgos se pueden reconocer en “Juego de tronos”. No hay partidos, sino clanes. De hecho, la primera mayoría en el Congreso no es un partido sino un clan familiar.

La disputa entre los hermanos Keiko y Kenji podría perfectamente ser el libreto de una temporada completa de la serie. Nada, más allá del apellido, explica la pelea. Un padre preso con pasado vergonzante de pocos escrúpulos. Un partido que en realidad es muchos partidos y ninguno al mismo tiempo. Ha estado conformado por un crepúsculo de organizaciones temporales que van desde Cambio 90 hasta Fuerza Popular, pasando por nombres como Nueva Mayoría, Vamos Vecino, Sí Cumple, Perú 2000 y Alianza por el Futuro. Curioso, además, que sus nombres, antes que identificar propiamente a una organización política, parecen más eslóganes de campaña. Y es que el verdadero nombre de la agrupación es Fujimorismo. Es el partido de los Fujimori, igualito a si estuviéramos hablando del clan de los Lannister.

LOS BUENOS MUCHACHOS Y EL FISCAL MARCO GUZMÁN BACA

domingo, 30 de julio de 2017

LA REELECCIÓN DE LOS BANDIDOS



Cuando en toda Venezuela y en el resto del mundo la gente está que vomita con el escándalo de la estafa del socialismo del siglo XXI, aquí y en algunos países cercanos a los cuales hemos amamantado durante años, al dictador Maduro no se le ocurre otra cosa que montar un simulacro de elecciones para no solo mantenerse en el poder sino para seguir manteniendo a la camarilla de fracasados que le rodean y que, cuando da la espalda, se ríen y callan la boca de su cada vez mayor extensión corporal y de su cada vez menor inteligencia.

Ese minúsculo entorno de civiles y militares, más propio de un grupo de crupier de los casinos de Las Vegas, lo usa como salvavidas de sus futuros ya, por cierto, incriminados por sus oscuros negocios, traiciones interminables y crímenes protegidos por el mismo poder.

Estamos ante una de las más grandes farsas de la historia latinoamericana, tan innoble y falsa que hizo de Simón Bolívar un ardid para escalar posiciones de poder y, de esa manera, encubrir sus verdaderos propósitos que no eran otros que aprovecharse de Venezuela y envilecerla mediante pago de comisiones, venta de nuestro territorio a compañías transnacionales, liberar rutas del narcotráfico y enmascarar la debacle del país en un discurso antiimperialista más falso que las promesas de Cristóbal Colón antes de llegar a las Indias.

Lo detestable, lo extremadamente hipócrita y lo más cínico es usar a Bolívar como pretexto para construir un gran puente que, desde Venezuela, llega al narcotráfico y al crimen organizado. Nunca, gracias a Dios, la Fuerza Armada, los cuerpos policiales, el poder presidencial y su entorno se había aliado con esta red criminal que, de muchas y múltiples maneras, domina y controla la actuación del Estado, a la vez que lo vulnera en el centro y corazón de su funcionamiento institucional, convirtiéndolo en un esclavo de fidelidad indudable con los intereses transnacionales, adversarios recios, por demás, de la paz y la convivencia en una sociedad.

Lo cierto es que hoy no podemos confundir esta elección amañada de antemano con una escogencia libre y sincera. Hoy quien sale a votar desconoce quizás, y la ignorancia es aceptable, que esta gente que aspira a representarla es la misma que impide hoy no solo que se exprese con libertad, sino que desde mucho antes sembró el hambre, la miseria, la muerte por falta de medicinas, el asesinato en serie que las policías llevan a cabo cada noche, metódicamente cada día, de las torturas y las privaciones que contradicen los principios fundamentales de los derechos humanos y de esa esperanza incesante que es la libertad.

Esta gente nostálgica del comunismo solo exhibe su ignorancia de la historia. Con su adoración a Fidel Castro peregrinan al cementerio de sus largos, inútiles y megalómanos discursos, a su enorme ego enterrado en medio de traiciones, fusilamientos y maniobras sin fin para proteger su poder. Hoy, podemos asegurarlo, ese episodio de la historia ya pasó. Fidel y Raúl Castro son barcos hundidos y encallados en una playa solitaria.

Hoy pueden empujar a la gente a votar como si fueran ganado sin errar, pero igual ya perdieron, no solo por mediocres sino porque son animales prehistóricos.

"LA CONSTITUCIÓN SIRVE PARA TODO"



Estamos en los límites de una conflagración inminente y fratricida? No lo sé. Solo sé que la situación es compleja. Nadie se siente en condiciones de anunciar un vuelvan caras. Como tren desbocado en recta ferroviaria devoran kilómetros tras kilómetros. No hay tiempo de mirar para los lados. Solo el humo que sale de la máquina a vapor se disuelve en el aire buscando quizás el pasado que no llega a evidenciar. El futuro se hace ilusorio e inexacto, ante las maniobras de una presente estrategia de confrontación y exterminio. 

En la mente de unos y otros la cercana estación es el lugar y el final para una implosión terrible de victoria por ambos lados. El final es mañana mismo. Y siempre hay un mañana. Para muchas de las mentes obcecadas el odio se encubó irremediable y el resentimiento aflora titánico en busca de redención y venganza. 

La vida socio política

¿Qué hemos hecho los venezolanos para haber llegado aquí? ¡Yo no lo sé con exactitud! ¿Será que lo que viene es el reembolso por los grandes recursos minerales y ecológicos y que hemos dilapidado irresponsablemente? Cuyos resultados los encarnan múltiples facetas de la vida socio política: la gigantesca brecha entre las clases A y B, con la D y E. Una culta y adinerada la otra ignorante y en la miseria, la incapacidad del liderazgo político para administrar al Estado con eficiencia y eficacia; la lucha entre dictadura y democracia republicana. Reminiscencia de un racismo que viene de la misma época colonial hospedada en nuestro subconsciente colectivo; dilema entre militarismo y civilismo. El concepto de gobernar para enriquecerse y la trama de una situación económica y social inhumana. Desabastecimiento de alimentos y medicinas, inseguridad, una hiperinflación y unos ingresos familiares microscópicos. 

25 constituciones 

Hagamos historia. En el siglo diez y nueve la historia venezolana transcurrió entre montoneras, rebeliones y alzamientos militares. Luchaban por el poder caudillos regionales (terratenientes y jefes militares) y la oligarquía tradicional caraqueña, llamados en el argot político liberales y conservadores. Desde la Constitución primigenia de 1811 hasta la Bolivariana de 1999, la nación ha tenido 25 constituciones. Redactadas como basamento legal a los cambios políticos que proponían los gobernantes: militares (22) o civiles (3). Escritas a la medida de sus proyectos e ideales. Las civiles han sido la de Andueza Palacio, en 1891; la junta de gobierno de facto de Rómulo Betancourt, en 1947 y la del gobierno Constitucional de Betancourt, de 1961. Ahora, Maduro quiere modificar la de 1999 para profundizar en su proyecto convocando a una Constituyente.

Hoy fundamentados en la Constitución del 1999, la controversia política activa actos institucionales, de lado y lado, que llegan a describir en el fondo, el hecho que su interpretación depende del cristal con que se mire. Veamos entonces. La Asamblea Nacional que ha sido declarada en desacato y sus actos son nulos e ilegales, por el TSJ, determina el abandono del cargo al Presidente de la República, designa magistrados miembros del TSJ, sin haber vacantes, promueve un pacto de unidad nacional para designar posteriormente un gobierno de transición paralelo y convoca una consulta popular sin autoridad electoral. Mientras del otro lado, el TSJ, recibe instrucciones del Ejecutivo y termina con la independencia de los poderes, eliminando la elección de los parlamentarios de Amazonas y hace perder la mayoría absoluta a la oposición en la Asamblea, toma para sí las competencias del Poder Legislativo de controlar la administración pública y autoriza demás actos del Poder Ejecutivo. 

“Coger la arteria constitucional”

La situación de hoy hace recordar el asalto al Congreso del 24 de enero de 1848. El Congreso intenta enjuiciar al entonces presidente José Tadeo Monagas, por violación de la Constitución. Forma su propia milicia, secuestra al Ministro de Relaciones Interiores. Una turba de gente y varias compañías de milicias asaltan al Congreso y éste se disuelve. Dejando muertos (tres diputados) y heridos. Luego, por recomendación del vicepresidente Urbaneja, de “coger la artería constitucional”, el gobierno de liberales reconstruye al Congreso, éste se instala y vuelve la tranquilidad y la paz al país. Entonces, el presidente Monagas diría complacido: “La Constitución sirve para todo”.

PUEBLO DA LA ESPALDA A LA CONSTITUYENTE DE MADURO



Fue el primero de toda Venezuela en votar su Asamblea Constituyente. Quería dar ejemplo y demostrar lo efectivo que era el sistema. Nicolás Maduro mostró a la cámara su «carné de la patria» (modelo tarjeta de crédito), lo introdujo en la máquina y la pantalla le arrojó una metáfora de la realidad: «La persona no existe o el carné fue anulado».

A partir de ese momento, por más que el hijo de Hugo Chávez, como le conocen sus detractores, insistiera en que todo el proceso era cristalino y funcionaba como un reloj suizo, nadie le creería.Maduro votó al este de Caracas, en Catia, cuna del chavismo. En su intervención televisada, además del ridículo, hizo una llamada a «la paz» y aseguró: «En los 23 municipios están saliendo a votar con total normalidad, con la mayor paz en estos 16 años de revolución». Lo dijo poco antes de que se conociera que se habían registrado al menos cinco muertos a manos de los suyos durante la jornada de votación.

El discurso oficial volvió a darse de bruces con la realidad. El sistema funcionó como la revolución, a su manera, pero la rebelión -aunque sea de la inteligencia artificial- puede sorprender cuando menos se espera. En cierto modo, eso es lo que sucedió con buena parte de la población que prefirió no ir a las urnas a pesar del riesgo -y castigo- que entrañaba.

El Gobierno, prevenido con lo que se avecinaba, sacó a las calles a miles de agentes de la Guardia Nacional motorizados y la protesta se dispersó por distintas plazas y arterias. La convocatoria de acudir en masa a la autopista Francisco Fajardo quedó truncada por la fuerza de los gases lacrimógenos y los coches patrulla del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional).

Pese a la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de cualquiera de los 14.000 centros electorales, la prensa más atrevida -y la camuflada- pudo dar cuenta de escenarios vacíos, de desolación, salvo en algunos feudos chavistas. El precio fue, como en Altamira, una lluvia de gases lacrimógenos y perdigones.

Además, según el ministro para la Defensa, el general en jefe Vladimir Padrino López, más de 100 máquinas electorales fueron destruidas en cuatros estados fronterizos del país.
Candidatos leales al régimen

Preparado para una batalla anunciada, Maduro y Diosdado Cabello -hombre fuerte del régimen- tomaron la delantera y ordenaron bloquear los accesos a la Fajardo. Anticiparse a una oposición por momentos atribulada se ha convertido en algo habitual desde que la coalición de partidos de la MUD (Mesa de Unidad Democrática) triunfara con la consulta popular del 16 de julio, donde más de siete millones de venezolanos rechazaron la Asamblea Constituyente que, a estas horas, tendrá, oficialmente, elegidos a sus 545 integrantes. Todos leales al Gobierno, ya que el resto de partidos se negó a participar en lo que consideran, como media humanidad, una farsa.

En Charallave, ciudad dormitorio a 40 kilómetros de Caracas, Franklin se presentó a votar a las 6.15 horas, pero dio marcha atrás. «Con esta cola no lo puedo hacer, porque tengo que ir a trabajar». Empleado en el servicio de mantenimiento de un hotel céntrico se declaraba «chavista convencido». «Yo apoyo a Maduro, pero antes está mi trabajo», explicó. En Charallave, recuerda orgulloso, «el chavismo jamás perdió una elección. Yo le digo a los otros que tengan paciencia, que si no les gusta este Gobierno ya lo van echar, pero en las urnas. El refranero -añade- es muy sabio, no hay mal que dure cien años». Dicho esto, no reniega de sus simpatías: «Yo seguiré votando a Maduro, pero tengamos santa paz».

Mencionada la excepción que parecería confirmar la regla (complicado desplazarse y hacer un barrido completo de los centros), la desolación fue la imagen más habitual en los centros para votar del este y el norte de Caracas. Que en Altamira, zona donde está confinado en su casa el líder opositor Leopoldo López, estuvieran abiertos parecía más un acto testimonial que otra cosa.

Según la oposición a Maduro, a las 15.00 hora local, la participación no alcanzaba los dos millones de votantes, por debajo del 7% del censo electoral. Sin embargo, el presidente de la Asamblea Nacional, Julio Borges, denunció que la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, ya tenía en su boletín «decir que votaron más de 8.5 millones».

El primer vicepresidente del Parlamento, Freddy Guevara, abundaba en estas componendas. «En Miraflores hay un debate -señaló-, porque en un principio le habían dicho a Maduro que iban a presentar un reporte de 8,5 millones de votos, pero ahora debaten si decir 11 millones o solo un poco más de lo que sacó la oposición el pasado 16 de julio. Ese fraude lo tienen ya montado». «Nicolás Maduro parió un cadáver con este fraudulento llamado a la Constituyente», subrayó.

En la mira de la purga que, más tarde o más temprano, realizará Maduro contra la oposición, destacó la «frustración de una dictadura que no entiende cómo, con todas las amenazas y la represión, la gente dijo: “No voto porque no me da la gana, porque eso no es un voto sino una extorsión, un chantaje”».

Stalin González, de Unidad Democrática en la Asamblea Nacional, precisó: «Si llenas de votantes El Poliedro (un estadio para espectáculos) 12 veces durante la votación -algo no verosímil- no llegaban ni al 1%».«La tumba del Gobierno»«La Constituyente está terminando de cavar la tumba del Gobierno».

El pronóstico del secretario de la Conferencia Episcopal precedía a las palabras del arzobispo de Caracas. El cardenal Jorge Urosa Savino volvió a censurar la iniciativa de la Asamblea Constituyente, que calificó de «ilegal e inválida». Entre otras razones, «porque no fue convocada por el pueblo».

Monseñor Urosa apuntaba al imperativo legal de convocar un referéndum previo para que el pueblo votara si quiere una Constitución nueva. Trasladado a España, sería como si Mariano Rajoy decidiera por su cuenta convocar elecciones para designar a un grupo de constituyentes que redactase una nueva Constitución.

QUÉ PASARÁ TRAS LA CONSTITUYENTE?



La Fiscalía es la culpable de la impunidad, hay que hacer una transformación. No tengo dudas de que es el primer paso que hay que dar para que haya justicia". Nicolás Maduro impartió el fin de semana las primeras órdenes a su Asamblea Nacional Constituyente, que contará con 545 delegados revolucionarios, decididos a convertirse en una versión siglo XXI del Comité de Salud Pública de la Revolución Francesa.

Algunos más modestos lo comparan con los soviets, incluso con el Parlamento cubano. Felipe González, ex presidente del Gobierno español, ha rebuscado en su propio pasado para encontrar el mejor símil: la "democracia orgánica" de Franco.

La primera acción de la Constituyente, que tomará posesión entre hoy y el miércoles, tiene nombre: Luisa Ortega, fiscal rebelde y bestia negra del chavismo. En la propaganda que acompaña a gran parte de los 6.000 candidatos aparece como primer punto la "reestructuración de todo el poder judicial y del Ministerio Público (Fiscalía General de la República) y su intervención inmediata".

"Terroristas", "golpistas" y "vendepatrias", o sea, opositores, también serán juzgados sin remisión. Maduro ya dijo tener una celda preparada para Freddy Guevara, vicepresidente del Parlamento. No solo está en juego la inmunidad parlamentaria de los 112 diputados opositores y de los tres revolucionarios disidentes: también lo está la "vida" de la propia Asamblea Nacional, cuyo Palacio Legislativo será tomado por los nuevos delegados. El madurismo está calibrando las ventajas de su total disolución.

"Todo dependerá del domingo. Si solo mueve un 20% o menos de votantes, la cosa se les complica. Se quedarán con alas cortas y deslegitimados, sin fuerza política. En cambio si vota un 35% o un 40%, se volverán más radicales. Y no les importará el aislamiento mientras conserven el poder", vaticina Piero Trepiccione, uno de los coordinadores del Centro Gumilla, think tank de los jesuitas.

Las dos primeras consecuencias políticas de la Constituyente son también las principales causas de esta iniciativa. "Se trata de medidas políticas para afianzar al poder. Probablemente también sacarán a Henrique Capriles y Liborio Guarulla de las gobernaciones de Miranda y Amazonas", añade Trepiccione.

El principal cometido del nuevo parlamento revolucionario no es redactar una Carta Magna que sustituya a la impulsada por Hugo Chávez en 1999. De hecho, todos parecen coincidir con la fiscal rebelde en que es inmejorable. El objetivo es sacudirse a los enemigos y radicalizar la revolución.

"La Constituyente va a estar rodeada de actos simbólicos, ya que no tienen capacidad de montar decretos creíbles", sostiene Rocío San Miguel, directora de Control Ciudadano. Desde expropiaciones emblemáticas a decretos otorgando mayor poder a las comunas, sin olvidar nuevas embestidas contra ONGs.

El diputado José Guerra prevé que el Gobierno se endeude sin límites con el nuevo aval parlamentario, del que ahora no dispone. Un salvoconducto muy dudoso de cara a legitimar convenios y acuerdos internacionales.

La almiranta Carmen Meléndez, muy cercana a Maduro, ha deslizado que controlarán los precios 'manu militari'. Pero cada vez que el chavismo aumenta los controles, los precios se disparan. El famoso dólar negro, a quien el primer mandatario prometió "torcerle el brazo" al llegar al poder, superó el viernes otra barrera histórica: el billete verde se cambia a más de 10.000 bolívares, cuando el dólar oficial en las subastas del Estado ronda los 3.000 bolívares.

También se espera alguna nacionalización ejemplarizante de la banca, incluso la posible estatización de las empresas mixtas de petróleo.

"Ellos se están colocando la soga al cuello. Los problemas continuarán el lunes, el martes y entonces ¿qué excusa le darán a sus seguidores? Cuando la comunidad internacional insista en que no reconoce ese parapeto y cuando apliquen sanciones económicas, ¿qué van a hacer?", cuestiona Capriles, quien adelanta un paisaje apocalíptico: "Vendrán menos dólares, la situación económica se deteriorará aún más y por ende no se podrán comprar ni comidas ni medicinas"

Tipico Peruano El Tobi

Creep - Vale Acevedo ♫ (cover) HD

Babasónicos - Muñeco / Deléctrico


sábado, 29 de julio de 2017

FLASHMOB EN TORINO- ITALIA POR FIESTAS PATRIAS


MUJER CON ABANICO



Cuando era niña me fascinaban las mujeres con abanico. Todavía me fascinan, sobre todo ahora, que yo también ando sumergida en esa edad en la que el abanico se puede transformar en un complemento indispensable. Me sonrío mientras lo agito alrededor del cuello y me doy aire en el pecho acalorado. Algo tan folclórico como el abanico estaba lleno de claves en los juegos de mi niñez. Cerrado me recordaba a las varitas mágicas de las hadas. 

Era un objeto misterioso que al abrirse te sorprendía con dibujos y adornos florales. Mis favoritos, ya entonces, eran los que recogían escenas de los tapices de Goya. Las mismas escenas que adornaban las cajas metálicas de los caramelos blandos de café que tanto me gustaban aunque se quedaran pegados en las muelas. Miraba a las mujeres de cierta edad abanicarse y jugar con las varillas y la tela, abrir y cerrar lo que yo creía que eran sus varitas mágicas. Hadas de carne y hueso que me imaginaba dando consejos sabios. Pensaba en el hada Azul que consolaba a Pinocho y lo perdonaba. Pensaba en todas esas hadas que vienen a salvarnos del mal, en las heroínas de nuestra infancia, en esas hermosas mujeres que existían para compensar todos los despropósitos de un mundo injusto.

Todas se veían elegantes con ese objeto que se abría como la cola de un pavo real. Me encantaba observarlas en los vagones del metro, en las salas de espera de la consulta del médico, en las peluquerías o en la cola del mercado; de pronto lo sacaban por sorpresa mostrando sus dibujos, y lo agitaban resoplando con una sonrisa inmensa y las mejillas sonrojadas. Todavía hoy las busco, y me acuerdo de mi niñez analizando sus gestos y la elegancia de sus sencillas coreografías. El calor súbito que desprendían estaba lleno de mensajes que yo entonces no sabía descifrar. Nadie te prepara para entender esa nueva etapa de tu madurez. Entras en ese periodo de la vida que la biología llama climaterio en el que poco a poco cesa la función reproductora. 

A casi todas nos toca empezar a acostumbrarnos a ese calor súbito, a las sudoraciones nocturnas y a esas odiosas infecciones urinarias que tuvimos durante la juventud y que creíamos desterradas para siempre. De pronto nuestro cuerpo nos regala dolores de cabeza tremendos, y absurdas noches insomnes donde los pensamientos se vuelven abismos. Tratamos de revelarnos ante esos síntomas porque queremos sentirnos igual de ilusionadas con la vida que décadas atrás. Pero estamos comenzando otra etapa y nos confunde la extraña tristeza de nuestro pecho suspirando por su cuenta. Tenemos que acostumbrarnos a una realidad donde nuestro cuerpo va cambiando sus ritmos y deja de regirse por los ciclos de la matriz para volverse independiente de esas pautas biológicas para las que fue diseñado.

En esta nueva época de nuestra existencia que somos sabias como el hada Azul, que tenemos la pericia de la vida descifrada y aprendida, la sociedad no sabe bien qué hacer con nosotras. Y es extraño, porque somos grandes lectoras. Leemos sobre todo en la edad del abanico y la madurez, y tal vez sea porque estamos más vivas que nunca y tenemos ganas de sumergirnos en otras vidas. Y la literatura es ese lugar atemporal que se inventa otros mundos, y nos da sosiego y esperanza. Podemos vivir muchas vidas ahora que nuestro cuerpo cambia sus ritmos y ya no segrega las mismas hormonas. Ahora que nos enfrentamos al discurrir del tiempo sin sentir el peso de una sociedad que en nuestra juventud nos obligaba a medirnos con la iconografía de las modelos, las cantantes, las famosas mediáticas o las actrices. Tantas horas que hemos perdido dialogando en silencio con los espejos. 

Nuestra imagen se ha aburrido de esas absurdas ansiedades donde parecía que nuestra cara y nuestro cuerpo hablaba por nosotras con gestos mudos y desesperanzadores.Con el paso del tiempo aparecen nuevas texturas en nuestro cuerpo cansado y quejoso que tienen que aprender a convivir con nuestra mente todavía ilusionada y luminosa. Tenemos nuestros pensamientos sumergidos en la energía vital de la juventud que se alarga porque cada día nos sentimos más seguras y estamos llenas de ideas y proyectos. Nuestro pensamiento es vitalista. Nos sentimos siempre jóvenes. Somos como aquellos replicantes que se negaban a desconectarse. Aquellos androides de vida operativa limitada que quieren revelarse y se lamentan de su suerte. 

Nos invade la misma angustia que sienten los replicantes, el mismo deseo de esos androides que todavía quieren seguir existiendo. Y es que, cuando las mujeres entran en la madurez, pareciera como si muchas sociedades quisieran olvidarse de ellas. Si miramos las estadísticas, solo unas pocas alcanzan puestos relevantes en empresas y grandes compañías. Las proporciones en la industria privada siguen siendo demasiado desequilibradas. Nos hacemos fuertes en las oposiciones y los concursos públicos, pero en las jerarquías de los espacios privados la meritocracia no cuenta. No cuenta la inteligencia y el esfuerzo sobresaliente que pondría a muchas mujeres con una larga experiencia en los más altos cargos de gestión empresarial.

Enfundadas en un cuerpo que ya no necesita seguir las pautas de una sociedad obsesionada con las apariencias, inventamos las mitologías de una nueva existencia. Somos las mujeres del abanico que al abrirlo ofrecen al mundo años de experiencia y conocimiento, de sabiduría genuina e inteligencia, de trabajo, de empatía y amor. Nuestra biología no lo sabe, porque aunque el destino nos haya elegido para convertirnos en superheroínas y engrandecer las sociedades y que todos prosperemos, nadie parece saberlo. A estas alturas de nuestra carrera no pedimos discriminación positiva, simplemente queremos que se lean nuestro currículum.Con la madurez adquirimos la seguridad de las hadas, nos sentimos capaces de enfrentar el futuro con serenidad y entereza. Si algo no nos gusta, nos abanicamos diez veces para que al menos nada nos robe el aire y las ganas de existir. 

Tal vez con todos estos años de sabiduría que nos acompañan, hemos aprendido a dialogar con los instantes y tengamos mucho de esas diosas del destino, de esas hilanderas tan temidas, de esas parcas que tan bien conocían los hilos de la vida. Hemos llegado muy lejos en este presente, y en esta etapa todavía desprendemos energía y ganas de crecer. No nos resistimos a pasar a un segundo plano porque las miradas de la sociedad busquen superficialidad y entretenimiento vacío. Nosotras, libres ya de complejos, estamos mejor que nunca y disfrutamos del presente que nos toca vivir. Somos las hadas, las magas, las reinas, las diosas, las sabias, las poderosas, las luchadoras, las tenaces trabajadoras.

viernes, 28 de julio de 2017

ANALISIS DEL MENSAJE PPK: TENORIO- MENDOZA

OPINANDO DE LA OPINIÓN



A toda persona le asiste el derecho a opinar. No añado el adverbio “libremente” debido a que en la opinión está implícita la libertad. Si una apreciación expuesta ha sido previamente inducida (o impuesta), la opinión entraña una característica distinta: es replica y discurso reciclado, en que la voluntad, aún así, es requisito ineludible. Sin embargo, ¡cómo prolifera y se confunde la especie Gracula en la humanidad!

Por lo regular, a quienes tienden más a asumir y reiterar los postulados ajenos (¿carecen de los propios?) les toma mayor esfuerzo sacar sus propias deducciones del cúmulo de datos que se propagan por el mundo; son aquellos que transitan por el lugar que otros señalan. Y bien vale la pena seguir por esos rumbos siempre y cuando las reflexiones sobre esas rutas hayan sido propias y verificadas. Triste, por tanto, es ver cómo millones de vidas se agotan sin al menos intentar abrir un camino propio, o seguir otro, pero con motivos sensatos y no tanto pasionales. Quizás, la baja autoestima o la pereza mental conducen estas vidas hasta el borde de esos intangibles abismos. Después, caen.

La opinión, de manera genérica, alude a la valoración que una persona hace sobre algo; es un parecer (porque parece, pero no es). Sobre este asunto, se evoca (Zuleta, 2003, p. 39) al clásico filósofo griego Platón, a fin de precisar la diferencia entre la opinión y la verdad. La opinión verdadera, en primer lugar, es la coincidencia entre lo que piensa o dice una persona y lo que ocurre (claro: también están los criterios de la lógica y de autoridad). No obstante, en esa coincidencia no puede decirse por qué; y tampoco existe una demostración de tal decir o de tal pensar.

En cambio, a la verdad no puede llegarse sin el razonamiento, sin el discurso; la verdad da cuenta de sí misma, se demuestra, porque en la definición misma de la verdad está el criterio de la demostración. El mismo Platón despliega en la Alegoría de la Caverna, (libro VI) una de las más fascinantes lecciones acerca de cómo los hombres solo piensan o dicen a partir de sus percepciones, y cómo estas faltan a la correspondencia frente a lo que ocurre si se hallan en la oscuridad: esos hombres emiten una opinión, pero esa opinión no es una verdad, y menos si no pueden dar cuenta de esta. Sin embargo, Platón cree que por la dialéctica puede ascenderse al mundo de las ideas, al camino de la Verdad.

La opinión (la doxa), por tanto, fluctúa entre el ser y el no-ser; es la expresión de cualquier impresión humana, es la apariencia (otra vez, lo que parece). Junto a esta (a la doxa), están la ignorancia, que es el no ser, el vacío. Y, finalmente, la ciencia (episteme), que es el camino a la verdad.

Así, el hombre solo puede hablar de lo que ha visto (o ha creído ver), de lo que ha escuchado (o ha creído escuchar). La opinión, entonces, parte desde un punto de vista (o varios), del lugar en el que se sitúa cada sujeto (o en los que se ha situado); es decir, de la posición que adopte ese hombre en el mundo. Desde allí se genera su perspectiva, y desde allí emite su parecer. Sin embargo, nunca le será posible al hombre atrapar esa Verdad Absoluta, porque --apartándonos de Platón--, somos seres imperfectos.

El hombre, no obstante, cuenta con otros caminos para acercarse a la Verdad. Uno de estos consiste en rodear el asunto del cual va a tratar, situarse en diversos y variados puntos que le permiten apreciar perspectivas distintas, de manera que juntándolas podrá al menos ensamblar una panorámica más amplia, menos rígida, cerrada o radical. 

Permanecer en el mismo punto de vista, porque se quiere o porque es imposible cambiar de posición, solo conduce a estancarse una la mirada unidireccional ante cualquier fenómeno, lleva al achatamiento y a reducir la visión ante el mundo. Nada de censurable hay en cambiar de parecer cuando los argumentos nos resultan sólidos y coherentemente derivados de premisas inamovibles, así como de inferencias tan calculadas como los pasos en el proceso para armar un barco dentro de una botella. Esa es solo otra aproximación (y solo eso) a la Verdad.

Así, el primer gran paso para empezar a rebasar esos bloqueos consiste en admitir la ignorancia o el desconocimiento. Ya luego aparecerá un sendero más iluminado. No obstante, contraria a este propósito, es la actitud fanática y excluyente (característica de la baja autoestima), que niega cualquier versión distinta a la propia, casi siempre acudiendo a la violencia, a la sinrazón, que distingue a las criaturas que solo proceden por el instinto, sin olvidarnos, claro, de que también eso somos.

La fuerza de una opinión, a pesar de todo, es proporcional a la validez de los argumentos, porque solo contamos con el lenguaje para defender nuestras posiciones. Por ejemplo, Plantini (2001, p. 24) aclara que el pensamiento justo extendido plenamente se considera un recurso válido para argumentar. Dentro de estos recursos válidos, se cuentan las fuentes y, por supuesto, las inferencias, asociaciones o analogías cuidadosas, que deben estar libres de grietas argumentativas si se busca la solidez en una exposición. En ese dinamismo festivo, la especulación y la divagación serán apenas unas infiltradas.

Por eso, la testarudez petrifica, ciega. Continuar como una roca empotrada en la tierra a pesar de que las acariciantes aguas de la evidencia rodean ese duro cuerpo induce a pensar solo en que alguien padece (quizás sin que así sea) de ignorancia, invidencia o arrogancia, al negarse a examinar otras perspectivas, otras propuestas. Y su destino, se pronostica, solo será el polvo, que ojalá el viento lleve muy lejos.

DISCURSO PRESIDENCIAL DE PPK- FIESTAS PATRIAS 2017

Un cuentazo de fiestas patrias l El Cacash


Modelo denuncia que policías la obligaron a desnudarse

CEREMONIA DE COLEGIACIÓN- CALL

En la antesala de la Ceremonia de Colegiacion en el Colegio de Abogados de La Libertad el miércoles 26 de julio en la Casa del Abogado; el Coro a voces de Practica grupal del Conservatorio Carlos Valderrama, a cargo del docente Alfredo Estrada Zavaleta. Con la felicitacion en aplauso del publico asistente; interpretaron: Due pupile amabili, Un poquito cantas, Siyahamba, Casamiento de negros y A Cantar. El elenco institución, participo en la entonación de los himnos al Peru, Trujillo y Abogado.


Toledo reapareció vía skype

miércoles, 26 de julio de 2017

BRASIL: CON LOS DÍAS CONTADOS



Uno de los graves problemas de América Latina es su debilidad institucional. Salvo pocas excepciones —Uruguay, Chile y Costa Rica—, el gobierno de las leyes es eclipsado por el de los hombres. La voluntad personal o el interés son prioritarios, debilitando la credibilidad social en la justicia y en la democracia. Los populismos son, en gran parte, la consecuencia de esa debilidad, y la arbitrariedad en el manejo del Estado un factor que desilusiona primero e indigna después. No es extraño que la justicia se transforme en un instrumento de la política, desequilibrando la balanza a favor de algunos, o mirando a través de venda, haciendo trampa.

La “judicialización de la política” es una manera lastimosa de manejar el poder. Es el estilo utilizado ahora por los derrotados o por los temerosos de perder. Menem cargó la Suprema Corte argentina con jueces de su mismo color abochornando a todo el país. Daniel Ortega digitó enteramente la justicia que habilitó su reelección y otras aberraciones. Nicolás Maduro, poco antes de que asumiera la nueva Asamblea Nacional opositora, sumó jueces afines al Tribunal Supremo de Justicia que son títeres de su autoritarismo. El día del golpe contra Manuel Zelaya, Honduras dio cuenta del mismo estilo. Algo similar sucedió en Paraguay durante el derrocamiento de Fernando Lugo. Si judicializar la política es grave, haber politizado la justicia para lograr ese objetivo es peor. Y más grave aún es cuando el país en cuestión es una de las economías más grandes del mundo y una potencia gravitante a escala regional.

Brasil está en medio de una disputa feroz por el poder, entre el pasado y el futuro, entre la democracia y su caricatura, entre las mayorías y una élite conservadora que, desesperada, se hunde cada vez que intenta salir de su propio laberinto. Los sectores conservadores aliados a una parte del empresariado siempre asustado buscaron el final del gobierno del PT por medio de nuevos estilos golpistas, ensayados antes en Honduras y en Paraguay. Los miedos conservadores son los habituales; temen la socialización progresiva o rápida que sólo existe en su imaginación y la crisis económica que arrase al sistema productivo y genere las condiciones para un manotazo de “los comunistas”. 

Ese sector, tan simple en sus análisis, atados a sus temores absurdos, desesperado por recuperar el poder político para desde el Estado volver a respirar tranquilos, son los que llevaron adelante la caída de Dilma Rousseff. No se dieron cuenta de que gobiernan la séptima economía del mundo, que dirigen a un jugador global que tiene capacidad de determinar políticas a escala planetaria. Para ellos Brasil sigue siendo su coto de caza exclusivo, que tuvieron que compartir por razones políticas, pero ese tiempo terminó. El pacto social que existió desde el ascenso de Lula fue roto por estos grupos reaccionarios y hoy son víctimas de sus decisiones fuera de época, al margen de la historia.

Fue un error de calibre. Los golpistas nunca pensaron que iban a disparar un conflicto como el actual, una batalla que hoy se encuentra en un momento de clases en lucha, donde pelean por tajadas de poder, por trozos de beneficios económicos, por conservar lo ganado en la derecha, por recuperar lo perdido desde la izquierda. Y el fracaso del gobierno de Temer obligó a los usurpadores a buscar caminos alternativos que los encerraron en su propio laberinto sin salida. 

El primer paso fue asumir con claridad su papel de clase logrando de un plumazo los siguientes objetivos: aumento de la jornada laboral a 12 horas; eliminación de pago por horas extra; reducción a media hora el tiempo de descanso del trabajador, y este ítem deja de ser considerado parte de las normas de salud, seguridad e higiene; vacaciones divididas en tres partes a criterio del patrón; legalización de la tercerización; instalación de la posibilidad de efectuar despidos masivos sin negociación; autorización a evitar pago de salario mínimo, permitiendo contratos largos con remuneración por hora; reducción de la responsabilidad del empleador ante el incumplimiento de las normas de salud, seguridad e higiene; negociación individual para trabajadores que ganen más de 11.000 reales (350 dólares); la ley laboral queda sin efecto frente a contratos negociados entre patrón y trabajador.

Es probable que Temer tenga los días contados. Sus maniobras de baja estofa para controlar la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara de Diputados no dieron resultado. El Gobierno forzó el cambio de 20 representantes en la comisión para tener una votación favorable, pero no pudo evitar que la cuestión llegara al pleno de la Cámara. Allí se necesitan 342 de los 513 votos para suspender a Temer por seis meses mientras la denuncia es investigada por el Supremo Tribunal Federal. Si esto sucede será muy difícil un retorno. De manera que ante la crisis de la usurpación se volvía necesario evitar una restauración por izquierda. Lula era el objetivo prioritario. El juicio contra el expresidente del PT es, por lo menos, sospechoso. 

Esto no exime a la izquierda brasileña ni al PT de sus graves errores políticos y de sus faltas éticas, pero no deja bien parada a una justicia politizada que busca sancionar a Lula da Silva para frenar su carrera política. El hecho de que Fernando Henrique Cardoso sostenga que la permanencia de Temer puede hacer insustentable el gobierno, que O Globocondene la injerencia del gobierno en la Comisión de Constitución y Justicia de la Cámara y que la popularidad del presidente esté en su peor momento —y nunca estuvo muy alta— nos hace creer que estamos en un momento de definiciones.Este programa huele a provocación. El movimiento social brasileño no entró en ese juego por la puerta de la violencia, pero se mantuvo en la perspectiva de clases en lucha. Prefirieron hacer política, contra lo esperado por una élite ultraconservadora que ya no sabe cómo mantener el sillón presidencial y apuesta a un clima de violencia que le permita afirmar su autoridad.

Los sectores más conservadores y reaccionarios apelan a hundir a Lula y de alguna manera mantener el poder, ya sea por medio de los partidos, del miedo o gracias al ascenso político de la Iglesia evangélica. Por otro lado, los sectores más lúcidos del empresariado en sintonía con Fernando Henrique Cardoso, el PSDB y una parte del PT aspiran a recomponer el pacto social, pero en esa jugada el factor Lula es la piedra de toque del proceso. El PT sin Lula es nada, pero el rearmado del pacto social sin Lula es inviable. Brasil, entonces, está bailando en la cuerda floja, unos encerrados en su propio laberinto político sin vislumbrar una salida, víctimas de su táctica de “ir a por todo” para quedarse sin nada. Los otros aspiran a un nuevo acuerdo que evite profundizar la radicalización y la crisis, o sea, no salirse de un libreto de “clases en lucha”, para estabilizar el país y poder volver al concierto global sin heridas muy profundas. No sabemos si lo lograrán, y mientras tanto América Latina seguirá en vilo lo que suceda en ese gigante que determina la política de toda la región.

Denuncias CORRUPCION marcaron Gestión de PPK

BLOOPERS: Game of Thrones | Season 6 (Subtitulado)


Negociazo de PPK con las Casas Prefabricadas para damnificados


martes, 25 de julio de 2017

Las esposas de los dictadores: Las grandes derrochadoras

Chapu & The Why Last - Hey Luis

ESTAS SON LAS 14 UNIVERSIDADES QUE NO TIENE AUTORIZACIÓN DE SUNEDU


La Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) dio a conocer que 14 universidades seguían funcionando a pesar de no contar con su autorización.

Estos centros educativos no presentaron los documentos necesarios para su correcto funcionamiento y no les importó seguir operando.

Las 14 universidades son:
  • Universidad Alas Peruanas
  • Universidad Autónoma de Ica
  • Universidad Católica Sedes Sapientiae
  • Universidad César Vallejo
  • Universidad de Huánuco
  • Universidad José Carlos Mariátegui
  • Universidad Hermilio Valdizán
  • Universidad Particular de Chiclayo
  • Universidad Peruana de Ciencias e Informática
  • Universidad Privada San Carlos
  • Universidad Privada Telesup
  • Universidad San Pedro
  • Universidad Sergio Bernales
  • Universidad Tecnológica del Perú.
Así, 79 establecimientos de estas 14 universidades operaban sin autorización en 43 provincias del país.

QUÉ HACER SI ERES UNO DE LOS 8 MIL ESTUDIANTES DE ESTAS UNIVERSIDADES NO AUTORIZADAS?


Desde el 2016 a la fecha son más de 8 mil los estudiantes que han seguido cursos de pregrado, maestrías y doctorados, que no estaban autorizados por la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu ).

Cada curso nuevo que las universidades incluían en su currícula académica tenía que ser reportado ante la Sunedu. Esto para que entre a una evaluación y así obtener el licenciamiento. Si cumplía con todos los requisitos, se le daba luz verde para que sea dictado en los respectivos centros de estudio.

Así lo señaló a Perú21 Jerry Espinoza, director de Supervisión de la Sunedu. Dijo que luego de fiscalizar las 133 universidades que hay en el país, se detectó que 19 instituciones han venido enseñando más de 100 carreras sin cumplir con dicho procedimiento.

“Esto ha venido sucediendo desde el 2016. Son estudiantes que han realizado por lo menos tres ciclos. Como los créditos no pueden ser validados, vamos a supervisar de qué manera las instituciones van a compensar a los afectados”, afirmó.

Asimismo, refirió que los alumnos tienen una serie de opciones para evitar el tiempo y el dinero perdido por las carreras que no les serán reconocidas.

Opciones a elegir

a. Si es un estudiante que solo realizó el primer ciclo, puede pedir la devolución de su dinero o exigir llevar, de forma gratuita, un ciclo de otra carrera afín (en la misma institución).

b. También puede dar un examen de suficiencia académica en otra universidad que esté autorizada, para que lo reubiquen según sus conocimientos. Puede ser en la misma carrera u otra afín. El trámite debe ser realizado por la misma universidad y la otra institución receptora.

c. Puede dar un examen de suficiencia académica en su misma universidad, para que lo coloquen en otra carrera afín. El resultado de la prueba determinará en qué ciclo será ubicado.

d. En el caso de las maestrías y doctorados, la universidad no autorizada debe devolverle al alumno el dinero gastado y darle facilidades económicas para que estudie un diplomado.

Sunedu informó que estas universidades están obligadas a cumplir con dichas disposiciones. En el caso de que se nieguen a devolver el dinero, los estudiantes deberán realizar su denuncia ante el Indecopi.

La sanción para estas instituciones es de entre S/405 mil (100 UIT) hasta S/1 millón 215 mil (300 UIT).


Thor-Ragnarok: Nuevo Tráiler

MEME PATRIÓTICOS- 2017








domingo, 23 de julio de 2017

PROCLAMACIÓN DE LA INDEPENDENCIA POR TWITTER?



Twitter ha tenido una evolución interesante. Lo que se anunció como una red social completamente abierta e instantánea que servía para “democratizar” la opinión en Internet derivó en una especie de bar del Far West donde uno sabe que siempre va a haber pelea. Un paraíso del anonimato donde individuos o grupos organizados, de personas o robots, han podido acosar con total impunidad a ciudadanos particulares o empresas.

A algún gurú de la cosa se le ocurrió que la mejor respuesta era poner la otra mejilla. Debe de ser fantástico aconsejar con aire de superioridad, y encima cobrar por ello, que las bofetadas caigan siempre en las caras de otros. Si un ciudadano era vejado o amenazado lo mejor era no contestar. Si una empresa era calumniada había que responder como una sonrisa. “No alimentes al troll”,decían con una palmadita en la espalda. La versión cibernética de la “media horita corta” que quienes no han parido les dicen a las embarazadas que, justificadamente, temen los dolores del parto.

Algunas empresas se vieron bajo el fuego de acusaciones, fundadas o no, lanzadas desde seudónimos pretendidamente inteligentes. Da igual si era un individuo enojado o alguien de la competencia. Hay que aguantar el chaparrón. Twitter, que actúa como el pianista del bar y sigue tocando como si aquello no fuera con la compañía cuando en realidad es la dueña del local, ha generado así situaciones muy curiosas. Por ejemplo, que durante años se pudiera hacer apología del terrorismo hasta que la empresa se dio cuenta de que eso no estaba bien —en los últimos meses ha cerrado, por fin, unos 380.000 perfiles— o que quienes proclaman su lucha contra el corrupto sistema capitalista pasen horas en esa red generando con su actividad ingresos a una de las mayores compañías estadounidense del mundo.

No resulta, pues, extraño que la gente comenzara hace unos años a evitar ese local. Los dueños del negocio vieron con preocupación que los parroquianos habituales espantaban a los demás con la consiguiente pérdida de ingresos. Porque de eso se trata; no de libertad de expresión, ni de democracia, sino de dinero. Pero hete aquí que al local han llegado unos nuevos clientes inesperados que auguran ponerlo de moda: los políticos. Hacer política a través de Twitter nos anuncia un mundo lleno de sorpresas. 

Ahí tenemos a Donald Trump que en sus noches de soledad proclama —y probablemente adopta— medidas que igual afectan a un obrero de Detroit que a un campesino de Corea del Norte. Se acabaron los telegramas. A golpe de tuit se expresan igual felicitaciones que mensajes de condolencia por una catástrofe. Ya sabemos que las víctimas lo primero que hacen es mirar Twitter. Y el sábado Carles Puigdemont se despachó contra el Boletín Oficial del Estado con seis tuits. A los dueños de Twitter, España, Cataluña o el Val de Aran les importan bien poco. Pero seguro que se frotan las manos pensando en la primera proclamación de independencia de la historia en 140 caracteres